Carta abierta de Juan Botana a Victoria Villarruel.
Victoria. ¿Qué tema eso de ser vicepresidenta en la Argentina? Es como si el cargo no le importara al presidente ni a gran parte de la población. Pareciera que la gente sólo vota a presidente/a para gobernar y no a la fórmula presidencial.
Y eso que además sos presidenta del Senado.
Le pasó a Cristina también, no sólo a vos. Y a Michetti que quién sabe en qué andará. Ni hablar de Scioli, Ruckauf y Duhalde que como no se bancaban el puesto o para tener más protagonismo se postularon a gobernadores de la provincia de Buenos Aires.
Te escribí esta carta antes de que tomes alguna decisión. Porque con Milei la relación no da para más. Si hasta Adorni, hoy tan cuestionado, dijo que no eras parte del gobierno y que no participabas en la gestión. Y yo sin embargo te veo en la Cámara de Senadores defendiendo un montón de leyes indefendibles y hablando con gobernadores, ganaderos y empresarios del interior.
Y ahí es donde creo tenés que ubicarte vos con esos empresarios y políticos de la Argentina productiva que quieren un capitalismo, productivo y nacional. Y no con esta manga de cipayos. Algo así como lo que quieren armar Pichetto con Monzó. Y hasta fueron a ver a Cristina para explicárselo. E incluso Moreno ve con buenos ojos que seas candidata a presidenta vos en el 2027 con un armado peronista de derecha, no kirchenista (o al menos no solamente) y con buenos lazos con el interior.
Así que pensalo. Y deja de reivindicar las barbaridades que hicieron los milicos en los 70. Y yo entiendo que a tu papá tal cosa y siendo la hija que te puedo decir yo. Yo también si hubieran atentado contra mi papá lo defendería, aunque sea lo que fuera. Pero hoy no te quiero joder con eso. Porque seguramente tenemos posiciones distintas. Y no se trata de estar del lado de los guerrilleros o de los milicos. Porque no todos los de izquierda cometen delitos y no todos los milicos son asesinos.
Y como abogada y ahora que tenés una función pública, lo sabés perfectamente vos. Y que si siguen achicando el Estado lo único que nos va a quedar por defender es la soberanía nacional y un lote de campo. Una vez que se lleven puesto los hospitales, la educación pública, la industria nacional y entreguen los recursos nacionales para pagar deuda.
Y yo sé que la soberanía se defiende con milicos y algún nuevo nacionalismo que aparezca en la calle en un nuevo revival “Patria sí. Colonia no”.
