Entrevista a Eugenio Casielles, legislador porteño por Consolidación Argentina. Por Juan Botana.
¿Por qué te fuiste de La Libertad Avanza?
Me fui de La Libertad Avanza porque entendí que el proyecto empezó a alejarse de lo que, para mí, debía ser una construcción política sólida: con vocación de largo plazo, con equipos, con debate interno y con una mirada más amplia de la sociedad.
Yo no creo en los espacios donde todo se ordena únicamente alrededor de una figura o donde el disenso incomoda. Creo en la construcción política como algo más complejo, más humano y más responsable. Y cuando eso deja de estar, uno tiene que tomar decisiones.
Me fui de La Libertad Avanza porque entendí que el proyecto empezó a alejarse de lo que, para mí, debía ser una construcción política sólida
¿Qué están proponiendo con Consolidación Argentina?
Estamos proponiendo algo bastante simple de explicar y muy difícil de hacer: reconstruir la idea de comunidad en la Argentina.
Eso implica volver a poner en el centro valores como el trabajo, la familia, el orden con humanidad, y una idea de desarrollo que no deje a nadie afuera.
No es un espacio para repetir recetas ni para pararse en extremos. Es un intento de construir una síntesis superadora, con vocación de gobierno, con equipos técnicos, pero también con sensibilidad social.
Y sobre todo, con una idea clara: sin unidad, no hay país posible.
Estamos proponiendo algo bastante simple de explicar y muy difícil de hacer: reconstruir la idea de comunidad en la Argentina. Sin unidad, no hay país posible.
¿Por qué pensás que Dante Guebel puede ser candidato?
Porque Dante Guebel tiene algo que hoy escasea en la política: legitimidad humana.
Es una persona que ha construido credibilidad durante años sin depender del poder, que conecta con la gente desde un lugar genuino, y que entiende algo fundamental: que liderar no es imponerse, es hacerse cargo.
No estamos diciendo que “tiene que ser”, sino que creemos que, en un contexto como éste, alguien con esas características puede ayudar a ordenar, a pacificar y a proyectar un país distinto.
Dante Guebel tiene algo que hoy escasea en la política: legitimidad humana.
¿Cómo se reune a gente que piensa distinto?
Primero, dejando de exigir que todos piensen igual. Y segundo, estableciendo acuerdos básicos que estén por encima de las diferencias: respeto, reglas claras, vocación de diálogo y un objetivo común.
La Argentina no necesita uniformidad, necesita dirección.
Cuando hay un para qué compartido —que es sacar al país adelante— las diferencias dejan de ser un problema y pasan a ser un activo.
Si algo estamos intentando hacer es justamente eso: demostrar que se puede construir sin gritar, sin dividir y sin simplificar una realidad que es compleja. Y que, aun así, necesita soluciones.
Cuando hay un para qué compartido —que es sacar al país adelante— las diferencias dejan de ser un problema y pasan a ser un activo.
