Entrevista a Carolina Quintella Kammerath, radical alfonsinista socialdemócrata, feminista y kahlomaníaca. Por Juan Botana.
¿Qué significa hoy ser radical alfonsinista socialdemórcrata?
Ser socialdemócrata hoy o hace 20 años es lo mismo, ahora tal vez se ve más el contraste con un gobierno de derecha que intenta destruir derechos que hemos logrado, luchando durante años transversalmente. Aceptando que se está en “un mundo capitalista”. Creo en un Estado presente donde por nada se negocia la dignidad, la igualdad, (vivienda, educación y salud pública gratuita y de excelencia) ni las libertades individuales.
Si te gusta, centro izquierda, pero a diferencia del peronismo (para mí el peronismo de izquierda es un oximoron pero ya es otro asunto) la democracia es mucho más que una herramienta para llegar al poder -hemos visto hasta por causas nobles como se la ha pisoteado y hoy vemos una democracia de baja intensidad, como sostiene Guillermo O’Donell
Soy Alfonsinista, porque es el único presidente socialdemócrata que hubo desde desde el 10 de diciembre de 1983 hasta hoy, más allá de todos los obstáculos que tuvo que sortear en plena transición. Ser alfonsinista hoy es seguir su legado, incluso antes de llegar a la presidencia de la Nación -como Diputado Nacional y confundador de la APDH… y también después aunque por eso algunos de sus correligionarios lo han llamado “golpista”.
Radical es más difícil contestarte hoy. Tal vez honrar la historia del Partido y respeto por unos pocos que que se enfrentan a genuflexos que se dicen radicales.
Creo en un Estado presente donde por nada se negocia la dignidad, la igualdad, (vivienda, educación y salud pública gratuita y de excelencia) ni las libertades individuales.
¿Que sueños tenías cuando volvió la democracia y que sueños te quedan por cumplir en política?
Era muy romántica, tenía 10 años… y a Alfonsín lo escuché en un reportaje que le hacían en Perú. Si no me equivoco algo después del 2 de abril de 1982. Poco después fue el único político que se negó a visitar las islas, el acto de la Federación de Box poco después del 14 de junio. Era él… Lo milité siendo muy chica… y tenía muchas expectativas… después vinieron épocas de decepción, la Obediencia Debida y el Punto Final, pero te vuelvo a decir: Alfonsín fue quien más me representó.
Hoy es diferente, ya no milito, no hay muchos que me terminen de convencer para eso aunque unos pocos tienen mi respeto, pero si estaré peleando por cada derecho del que quieran despejojarnos.
Alfonsín fue quien más me representó.
¿Desde cuando tu admiración por Frida Kahlo?
Mi admiración por Frida es desde que vi una foto suya, hace mil años de esto. Empecé a interesarme, a leer a investigar. Y me hice feminista por ella.
Frida fue una mujer que pasó gran parte de su vida postrada, apostó a la vida, al arte … al amor -no era fácil estar con Diego Rivera- no era fácil ser una mujer tan libre en un país tan conservador y machista como México en aquellos años (aún lo es). Tanto brío en una vida tan frágil y corta, falleció en 1954 a los 47 años.
Frida fue una mujer que pasó gran parte de su vida postrada, apostó a la vida, al arte … al amor -no era fácil estar con Diego Rivera- no era fácil ser una mujer tan libre en un país tan conservador y machista como México.
¿Qué te gusta de viajar y estar en contacto con la naturaleza?
No he viajado tanto como hubiese querido, soy curiosa. Conocer gente … otras verdades. Me gusta indagar comer (mucho!), deleitarse con nuevos sabores… y lo obvio, conocer otros escenarios del mundo. Aunque en algún momento ya comienzo a “enyorar”
Me preguntaste por la naturaleza… me crecí en Villa Elisa en los ’70. Tenía pileta pero me divertía más nadar en el arroyo Carnaval, hoy está entubado… pero cuando paso en bici por ahí miro los eucaliptos que mi viejo y sus hermanos plantaron al costado del arroyo.
Los Quintella se mudaron de Bernal a Villa Elisa en 1928, no hace tanto de aquella aventura, y ahí están divinos, en especial los días grises que se ven plateados.
