“La piel tiene más para contarnos de lo que vemos a simple vista”

“La piel tiene más para contarnos de lo que vemos a simple vista”

Entrevista a Marina Bustinduy, doctora especialista en dermatología y diplomada en psicodermatología. Por Juan Botana.

¿Por qué decís que la piel habla y ayudás a escucharla, en lugar de mirarla?

Porque creo que la piel tiene más para contarnos de lo que vemos a simple vista. Es el órgano más visible, y también es un reflejo de procesos que ocurren dentro de nuestro cuerpo y de cómo nos sentimos. En la piel se pueden manifestar enfermedades sistémicas, nuestros hábitos, exposiciones ambientales e incluso puede verse influenciada por nuestro estado emocional. Y, al mismo tiempo, lo que sucede en nuestra piel puede afectar nuestra autoestima, nuestros vínculos y nuestra calidad de vida… Por eso me gusta hablar de escucharla, porque mirar una lesión es importante, pero escuchar lo que hay detrás de ella también.

Creo que la piel tiene más para contarnos de lo que vemos a simple vista. Es el órgano más visible, y también es un reflejo de procesos que ocurren dentro de nuestro cuerpo y de cómo nos sentimos.

¿Cómo te llevás con al divulgación de la dermatología en redes?

Me encanta, creo que las redes son una herramienta increíble para acercar información médica a personas que quizás de otra manera no tendrían tanto acceso a ella. Vivimos en una época en la que estamos constantemente expuestos a consejos sobre el cuidado de la piel, rutinas de mil pasos y millones de productos o tratamientos que prometen MAGIA. El problema es que no toda esa información tiene respaldo científico y, muchas veces, termina generando confusión, expectativas irreales o incluso problemas dermatológicos por su mal uso…

Yo busco compartir información basada en evidencia, pero de una manera sencilla y que le llegue al que me vea. Me gusta derribar mitos, despertar la curiosidad de la gente y mostrar que la dermatología es muchísimo más que “cremitas” y tratamientos estéticos. También creo que compartir esta info en las redes implica una responsabilidad enorme, hay que comunicar de manera clara sin perder la base científica, reconocer los límites de lo que podemos explicar en un video de un minuto y recordarle a la gente que ninguna publicación reemplaza una consulta médica

Yo busco compartir información basada en evidencia, pero de una manera sencilla y que le llegue al que me vea. Me gusta derribar mitos, despertar la curiosidad de la gente y mostrar que la dermatología es muchísimo más que “cremitas” y tratamientos estéticos.

¿Qué diferencia hay entre la dermatología y la psicodermatología?

La dermatología es una especialidad médica que se ocupa del diagnóstico, el tratamiento y la prevención de las enfermedades de la piel, el pelo, las uñas y las mucosas. Y la psicodermatología, es una rama de la dermatología que estudia la relación entre la piel y la salud mental. (Que es otra de las cosas que me encantan) Me parece increíble porque siento que funciona en ambos sentidos. Por un lado, sabemos que hay ciertos factores psicológicos como por ej, el estrés que pueden influir en la evolución de algunas enfermedades de la piel, como la psoriasis, la dermatitis atópica, acne entre otras… Y por otra parte, vivir con una enfermedad que es visible en la piel puede generar ansiedad, vergüenza, aislamiento y afectar nuchisimo la autoestima de quienes la sufren.

Y es importante aclarar que eso no significa que las enfermedades de la piel sean “psicológicas” o que estén “en la cabeza” del paciente. Son enfermedades reales, que tienen mecanismos biológicos complejos, y que a su vez pueden interactuar con factores emocionales. La psicodermatología propone justamente una mirada más integral, no se queda solo con la lesión en piel, sino que también hace que prestemos atención a cómo esa enfermedad impacta en la vida del paciente.

La dermatología es una especialidad médica que se ocupa del diagnóstico, el tratamiento y la prevención de las enfermedades de la piel, el pelo, las uñas y las mucosas. Y la psicodermatología, es una rama de la dermatología que estudia la relación entre la piel y la salud mental.

¿Qué tiene de distinto atender en un hospital público y en un instituto privado?

El hospital público tiene algo que para mí es impagable que es la diversidad. Te encontrás con pacientes de distintas edades, realidades sociales, contextos… muchas veces con enfermedades complejas o avanzadas. Y eso te obliga no solo a desarrollar el ojo clínico, sino también la creatividad, la capacidad de adaptación (tratar de solucionar o ayudar con lo que tenes) y también la empatía. Muchas veces acompañamos a personas que atraviesan situaciones difíciles, donde la enfermedad es solo una parte muy chiquita de una realidad muchosimo más compleja.

Y en el privado, dependiendo del lugar, suele haber otras posibilidades en cuanto a recursos, organización de los tiempos de atención, seguimiento o acceso a determinados tratamientos/tecnologías. No creo que uno sea mejor que el otro. Lo que sí tengo claro es que, independientemente de dónde atienda, mi manera de vincularme con el paciente es la misma: siempre trato de escuchar, acompañar, explicar y construir un vínculo de confianza con cada uno.

Independientemente de dónde atienda, mi manera de vincularme con el paciente es la misma: siempre trato de escuchar, acompañar, explicar y construir un vínculo de confianza con cada uno.

¿Qué consejos básicos podrías dar para el cuidado de la piel?

Mi primer consejo sería dejar de pensar que para tener una piel saludable necesitamos una rutina eterna o los productos más caros. En dermatología, muchas veces menos es más. Hay tres pilares básicos que considero fundamentales: una buena limpieza, hidratación (adecuada a las necesidades de cada piel) y la fotoproteccion. El protector solar es una de nuestras principales herramientas para prevenir el daño producido por la radiacion ultravioleta, el fotoenvejecimiento y reducir el riesgo de cáncer de piel. Siempre recomiendo elegir uno de amplio espectro, FPS 50 o superior, utilizarlo en cantidad suficiente y reaplicarlo según la exposición…

También me parece importante EVITAR la automedicación, especialmente con productos que contienen corticoides, ácidos o activos que pueden irritar la piel cuando se utilizan sin indicación… mucha gente piensa en “me pongo esta cremita y fue” pero las “cremitas” que recetamos no son inocuas, son como cualquier otro medicamento solamente cambia la forma de presentación. Tienen usos específicos, formas de administración, contraindicaciones, efectos adversos, etc… todas cosas que hay que tener en cuenta antes de usarlas.

Y por último y lo que más le repito a mis pacientes (sobre todo adolescentes): NO perseguir la idea de una piel perfecta. Las redes nos acostumbraron a ver pieles sin poros, sin textura, sin manchas y sin imperfecciones, totalmente lisas y tersas. Pero esa piel no existe. La piel real tiene textura, cambia con el tiempo y no necesita verse perfecta para estar saludable… la clave es aprender a conocer nuestra piel, prestar atención a sus cambios y SIEMPRE consultar cuando algo nos preocupa…

No hay que perseguir la idea de una piel perfecta. Las redes nos acostumbraron a ver pieles sin poros, sin textura, sin manchas y sin imperfecciones, totalmente lisas y tersas. Pero esa piel no existe. La piel real tiene textura.

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