María Margarita Pérez Vallejos, Author at Juan Botana https://cartaabierta.com.ar/author/maria-margarita-perez-vallejos/ Comunicación y cultura Fri, 19 Jul 2024 11:17:11 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9 https://i0.wp.com/juanbotana.com/wp-content/uploads/2025/07/cropped-ico-jb.jpg?fit=32%2C32&ssl=1 María Margarita Pérez Vallejos, Author at Juan Botana https://cartaabierta.com.ar/author/maria-margarita-perez-vallejos/ 32 32 Reciprocidad (Amistad). Por María Margarita Pérez Vallejos https://juanbotana.com/reciprocidad-amistad-por-maria-margarita-perez-vallejos/ Fri, 19 Jul 2024 11:12:40 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=2407 La emoción grande o pequeña de conocer a una persona con quien se tiene alguna afinidad, es importante. Las personas que hemos caminado por la vida, solemos ser más exigentes y no es por presumir de conocimientos porque tampoco se va a competir con ellos para llegar al final de

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La emoción grande o pequeña de conocer a una persona con quien se tiene alguna afinidad, es importante.

Las personas que hemos caminado por la vida, solemos ser más exigentes y no es por presumir de conocimientos porque tampoco se va a competir con ellos para llegar al final de un concurso y que ese sea el objetivo y se acaba. No es en plan de tener iguales conocimientos, pero sí de conocer los aspectos básicos de una buena formación básica de ser humano, que desea compartir detalles del día en que no se ha estado juntos.

En la amistad valen los afectos, el respeto, la valorización del otro en su hacer. La preocupación por el otro, demostrando de este modo, que sí, es un buen comienzo para una larga compañía.

La conversación es el punto de partida. Es tan importante como presentar un Currículum Vitae a una gran empresa en la que se desea ser valorado, sólo es que allí se entrega y se debe esperar.

La amistad se va haciendo de instantes. Se despedaza el currículum para poder asignar un poco de lo lindo que dice allí, a los momentos en que se está con quien se ha elegido o ambos se han gustado superficialmente.

Es básico preocuparse por el otro y viceversa: ¿Comiste? ¿Qué tal tu día? ¿Te cansaste mucho?

Es un buen comienzo después de horas sin verse y de sólo haber mantenido mensajes cortos.

Es vital ceder espacio de expresarse el uno al otro. Las actividades de los dos son importantes y se suele caer en el error de hablar demasiado de las labores propias, dando demasiado énfasis en el “yo hice”, “yo vine”, “yo fui”, “yo armé” y es fatal. La otra persona ha quedado de escuchante, de receptora del quehacer del otro y ni siquiera le han preguntado: “Y tú ¿Cómo has estado?”.

En tiempos de compartir deben quedar los dos contentos, ambos satisfechos, liberados de tensiones y compartidas las emociones. Se llaman momentos de felicidad. Es igual a tener un buen sexo de total complacencia en donde ambos comparten el interés por el bienestar del otro en los tiempos buenos y más aún, en los no tan buenos.

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Caminar durmiendo. Por María Margarita Pérez Vallejos https://juanbotana.com/caminar-durmiendo-por-maria-margarita-perez-vallejos-2/ Mon, 29 May 2023 20:04:32 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=8531 Hay días en que se despierta más cansado que si se hubiera corrido una maratón nocturna. Que sin darnos cuenta, dejamos nuestras tibias sábanas para levantarnos, ducharnos y vestir deportivamente, sin saber a qué hora decidimos dejar nuestro descanso para hacer tamaña locura, si al día siguiente los deberes están

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Hay días en que se despierta más cansado que si se hubiera corrido una maratón nocturna. Que sin darnos cuenta, dejamos nuestras tibias sábanas para levantarnos, ducharnos y vestir deportivamente, sin saber a qué hora decidimos dejar nuestro descanso para hacer tamaña locura, si al día siguiente los deberes están esperando.

Así me siento hoy. Como si recién llegará de un día difícil y me estuviera acostando.

Alguien diría: “Es que el descanso, después de “cierta edad’, no se consigue completo y los intereses van sumando, algo así como una deuda repactada que no se termina de pagar”. Pareciera que así nomás es. Se trata de un deseo de dormir interminable, que no importa cuántos días de inconsciencia sean, sólo es olvidar que hay que continuar porque “a cierta edad” se necesita quedar en blanco un poco más, que nada será suficiente, que llegará un momento de dejar el pijama en forma veloz y entrar a ponerse bajo la ducha fría para despertar.

Personalmente pienso que hoy nos cansamos más, pero no tan sólo quienes tenemos una cierta edad. Yo creo en el cansancio de todos y lo respeto sin fijarme en los años. Hay jóvenes muy cansados y para evadirse se valen de pastillas, gaseosas energéticas y otra forma de escapar de la abulia ante la vida que indiferente no se detiene y corre como un río pequeño al principio. Que se agranda cuando va sumando afluentes y la fuerza se hace mayor. Arrasa con todas las etapas porque hay instantes en que se camina casi durmiendo porque la personal porción de río pasó y la jornada no está terminada.

Pienso y me calzo los zapatos de quienes como esclavos no tienen derecho a reposo. Que trabajan hasta reventar porque todo está difícil en forma transversal, entonces, por un trabajo hecho a medias, hay cientos esperando para hacerlo bien.

Así funciona el sistema porque hoy no hay personas, sólo somos números bien destacados en el libro de los días, que somos controlados hasta cuando pasamos a un baño. Si no han visto eso o si para algunos no es creíble, observen su móvil y sabrán cómo está marcada su entrada al Mall y su giradita a la izquierda o derecha, dependiendo por qué lado entre. También puede haber sido en otro lugar.

Tuve la dicha de vivir cuando éramos libres todo el mundo y con suerte había un teléfono en casa para avisar si llegábamos un poco más tarde. Hoy se llama hasta para preguntar: “¿Qué marca prefieres o cuántas hamburguesas de soya llevo y qué más falta?” desde el supermercado. La falta de libertad nos hace sobrecarga y pesan las piernas porque hay que llevar de lo que se pueda porque está más barato, porque es verano y el sol tampoco es el agradable sol de antes y quema. Los gases que circulan en la atmósfera, ensucian nuestro aire, nos quema la piel y nadie ya está escapando a las molestas alergias que no permiten ni arreglarse un poco la cara porque todo lo químico es nocivo ante ellas. Esperar su ciclo es lo que queda y bienvenido el siguiente.

En Ucrania la gente debe trasladarse de sus lugares como si fuera así de fácil porque no existe calefacción creada que pueda entibiar sus cuerpos y es más, adiciona la sobrecarga de la guerra, de las constantes invasiones al territorio ya destruido. Es que nadie tiene siquiera un lugar adónde huir. Es un paréntesis para aclarar que no sólo el verano daña. Que estamos viviendo las extremas situaciones soportables para el ser humano.

Uno mi cansancio de hoy para sumarlo a todos los cansados a ver si juntos, de alguna manera, le sacamos algún provecho y hacemos como si fuera basura reciclable, que será aprovechada, trabajada y convertirla en materia reutilizable para crear o construir edificios de vivienda o barcos pesqueros para los pequeños trabajadores de la mar que no poseen más que su embarcación y sus redes para pescar. No digo pequeños de tamaño, sino porque es uno de los trabajos más esforzados y sufridos que yo conozco. Se debe ser bien hombre para soportar el genio parecido al de todas las mujeres de su dama: -la mar- en femenino.

Se debería hacer mezcla de buena calidad de todo lo que molesta, nos agota, nos daña en el rendimiento y terminamos siendo menos productivos para que a otros les sirva. Como un donante de órganos. A esa persona no le servía, estando sano el riñón, la córnea, etc., pero a otro ser humano sí le sirve para seguir viviendo.

No hay que cerrar los ojos ni tampoco ser alarmistas, pero hay que darse cuenta que nuestro mundo no está limpio. Está contaminado de suciedades de todas las invenciones y a veces pienso que si no nos cuidamos por dentro, también contaminará el alma, se hará cansada y estaremos perdidos.

Mi abuela y los abuelos de muchos de mi generación, pasaron los noventa años, habiendo parido todos “los hijos que Dios les diera” y trabajaron hasta los últimos días de su vida. Nos tocó vivir este mundo y a algunos nos sobrepasa en la edad que sea.

El mundo, salve al mundo.

Escribir hoy salvó mi día, se me fue el cansancio y sólo por obedecer a mi pensamiento y pensando no sólo en mí, sino en todos quienes sufren de alguna forma, un cansancio que sólo quiere tenerlos en cama. Ese remanso no es bueno. ¡Vamos!

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Leer a los demás. Por María Margarita Pérez Vallejos https://juanbotana.com/leer-a-los-demas-por-maria-margarita-perez-vallejos/ Fri, 19 May 2023 16:07:36 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=8418 Ayer me dormí temprano y desperté como a las 23P.M. Cuando tengo un tiempo me gusta mucho leer a mis amigos y cualquier poema que llame mi atención sin saber nombre de autor ni nada. Grande sorpresa de encontrar joyitas que nadie Lee y una vez más me doy cuenta

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Ayer me dormí temprano y desperté como a las 23P.M.

Cuando tengo un tiempo me gusta mucho leer a mis amigos y cualquier poema que llame mi atención sin saber nombre de autor ni nada. Grande sorpresa de encontrar joyitas que nadie Lee y una vez más me doy cuenta que cuando hay ganas y tiempo, hay que darse una vueltita por dónde no conocemos. Arriesgarnos. Perdernos, como me decía un amigo: ¡Piérdete Margarita! Anoche entre a un barrio bohemio lleno de maravillas de palabras. A ratos me quedaba sin saber que decir. Sólo admirar. ¡Cuánto me falta leer diversidades y cuánto me falta aprender! Son sólo algunos minutos que se ocupan para adentrarse en la belleza de las distintas esencias y envolverse en ellas. Suelo leer a veces cuando voy en la locomoción colectiva porque me cansa el día y en la noche tengo otros deberes y llega el sueño. Anoche supe que quiero seguir aprendiendo y no parar hasta que me marche para siempre de este lado. No digo el nombre de la página duendecillos de anoche, pero las poetas saben. Debo respetar a todas porque en todas hay sorpresas y el alma se llena y se vacía en poesía. No queramos que sólo nos lean. Todos necesitamos motivaciones y la mejor es que cada poeta, ojalá, sea leído, independiente de si es tu amigo anotado en la lista o no. La poesía hace amistad y no necesitamos estar como amigos en la lista. Ya somos un listado y somos poesía. Gracias poetas que leí anoche. Cuánto me falta aprender.

Que nunca desaparezca ninguna poesía que debe ser leída. Los amo, poetas y poetisas. Me cuesta acostumbrarme a decir Poetisa. Buena tarde. Buena noche. Los amo porque son mi mundo.

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“Si hay errores es que ni pensé…”. Por María Margarita Pérez Vallejos https://juanbotana.com/si-hay-errores-es-que-ni-pense/ Sat, 06 May 2023 10:07:18 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=8257 Me siento tan conmovida con las noticias que veo. Busco buenas fuentes porque la televisión la descarté hace mucho tiempo y las crudezas de las que me informo cada día, me estremece el alma y me doblega el nervio que me hace entender un poco más las cosas. ¿Te imaginas

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Me siento tan conmovida con las noticias que veo. Busco buenas fuentes porque la televisión la descarté hace mucho tiempo y las crudezas de las que me informo cada día, me estremece el alma y me doblega el nervio que me hace entender un poco más las cosas. ¿Te imaginas en qué pienso? Que me alegra que mi madre no esté en este mundo porque ella, una mujer piadosa, de puertas y manos abiertas para todo el mundo, no sabe o tal vez, sí y a su manera que de humanidad muy poco nos va quedando. No conozco las estadísticas numerales, pero calculo que tres cuartos de la mitad del mundo está caminando bajo el sol calcinante, la lluvia, la nieve y lo que es peor, con hambre, frío, sed, falta de un techo, con hijos pequeños y seguramente, también, ancianos y enfermos. Peor que la Pandemia es este movimiento social porque no creo que haya un alma sentida que no se consuela ante la realidad que pasa delante de nuestros ojos con la mirada perdida, a media vida y creo yo que muchos desearían no estar más en este mundo mezquino, indiferente que se olvidó y ya los pueblos sin ley no están aislados en su país ni en una pequeña isla. Son náufragos en una isla-planeta-mundo y son los únicos que no se ven. Cada vez son más y ante su indigencia brutal y el miedo, su energía negativa se esparce por cada rincón de la tierra y nos afecta porque somos un todo y si a una parte del alma nuestra la daña el olvido, nos duele, nos comprime el cuerpo. Todo se hace sólido y es herida.

Me duele América Latina porque es el lugar donde me duelo. Porque mi tierra está seca. Ya no queda llanto. No hay lágrimas y tampoco factura. Crece la patria ambulante, se potencia el odio y de este, nace, casi siempre la delincuencia. Todo es un cordón, una red que se une y provoca todas las preguntas que no son respondidas y por eso mismo, cada cual toma la justicia por su mano.

Yo, pobre pelada, que no aporto más que con estas letras angustiadas, todo lo que veo en las noticias “de buena fuente”, soy un poco del inmigrante que desea una cama para dormir unas horas. Agua para beber y mojar un poco la cara agrietada por el sol y el frío y el lloro salino que queda a medio rostro porque lo seca el sol. Soy la desesperanza y el no saber adónde voy, hoy mismo.

Miles de nuestros hermanos inmigrantes y del país que sean porque hoy el mundo se ha vuelto eso, están quedando en el camino porque su vida les dijo -hasta aquí no más- y a nadie importa porque de alguna forma hay que desocupar el mundo.

Voy contigo, América Latina, América del Norte y en cada emigrante, va un poco de mí porque aún vivo y me lleno de impotencia ante tanta crueldad por los poderosos, concebida.

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Para Jesús. Por María Margarita Pérez Vallejos https://juanbotana.com/para-jesus-por-maria-margarita-perez-vallejos/ Sat, 31 Dec 2022 09:54:07 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=6164 Es que soy el fracaso solitario en medio de unas fuentes que hacen sonar la caída de sus aguas a la corriente. Es que me falta todo y me creo independiente, sin embargo, no puedo trasladarme desde un sitio a otro de manera decente, que nadie se espante, ni que

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Es que soy el fracaso solitario en medio de unas fuentes que hacen sonar la caída de sus aguas a la corriente. Es que me falta todo y me creo independiente, sin embargo, no puedo trasladarme desde un sitio a otro de manera decente, que nadie se espante, ni que me digan que soy inconsciente. De esta misma agua que cae, en donde se hace el remanso más próximo, hago líneas, escribo palabras, hago promesas y al mismo tiempo no estoy haciendo nada. A veces, creo estar preparada para los cambios que surgen en esta existencia y tampoco lo estoy. También me sorprende y caigo al abismo, lentamente, como tierra suelta o como beso dado a la pared del frente del que me limpio hasta hacerme daño. Soy tan peñasco a medio encaje que, al primer movimiento, soy sandalia vieja que resbala y nuevamente estoy abajo haciendo el mil y un intento por estar allá arriba, nuevamente. Era tan fácil ¿recuerdas? Hoy me acomodo simple en tu pena y lo más estúpido es que no puedo ayudarte con ella. Presumo de poder y no soy mas que la siempre enana de los puentes que nadie ve porque nada hace. ¿Te conté que te dije que quería ser una Magdalena y lavarte los pies? Creo que te reíste y en mi propuesta no había nada de gracioso. Hoy que te visualizo, levantando el féretro de quién más te quiso y con los ojos que te empapan sin dejarte ver. No puedo ser tu playa para recoger tu lágrima y secarla en la arena. Más cactus desértico soy y este estío inútil acabará con mi frente de águila, levantada siempre para ver si en ello encuentro un gesto que me haga sentir decente ante tu mirada siempre oculta de la gente. Yo no quiero que me hagas brillar porque los brillos me ciegan y perturban el poco nutriente de esta vida que me abofetea. Quiero que brilles tú porque te hace falta creerte y hoy, en todo tu dolor, oí que me dijiste que no quieres nada y yo entiendo que no quieras nada. Entiendo que la tarde no tengo un sentido para ti ni pienses siquiera que mañana será mejor y diferente. Yo dejo estas palabras por aquí y es posible que ni las mires, que ni te hagas presente, pero a eso a ya estoy acostumbrada, es más, ojalá que no las veas, sólo intuyas, cuando tomes el féretro que conduce al amado, que estoy aquí y voy a tu lado porque también lo quise a él. Que no abandono la idea pura de lavarte los pies en medio de la angustia que será difícil y eterna.

La cruz hacia el Gólgota, tampoco fue fácil para Jesús.

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Apego. Por María Margarita Pérez Vallejos https://juanbotana.com/apego-por-maria-margarita-perez-vallejos/ Tue, 27 Dec 2022 11:15:23 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=6044 El desapego es casi una reacción física, así como si marcara una línea, de esas tantas invisibles que existen, pero que poseen la fuerza tan imperiosa de decir ¡Basta! Hasta aquí llega mi aguante. Casi algo así como viajar de ilegal hasta otro país y se pasa al primer lugar

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El desapego es casi una reacción física, así como si marcara una línea, de esas tantas invisibles que existen, pero que poseen la fuerza tan imperiosa de decir ¡Basta! Hasta aquí llega mi aguante. Casi algo así como viajar de ilegal hasta otro país y se pasa al primer lugar de revisión de documentos, nada tan exigido y con sólo eso, se continúa a la próxima oficina de Aduana o Extranjería. Aquí, en estos lugares que son más custodiados por servicios especiales del país al que se pretende entrar, con perros adiestrados que huelen la ropa, el equipaje y así, algunas cosas extrañas que impiden el paso y son deportados a sus lugares de origen.

Así mismo es el amor. Hay personas que cometen el error de mentir y son sorprendidos.  Como se ha tomado un cariño de verdad que esa misma persona se ha encargado de mantener encendido, pasa la primera oficina, (groso error porque no se debe disculpar ninguna), se sigue a su lado, pensando que, bueno -es la primera vez, qué tanto- y se continúa como dando tiempo y espacio para que pase a la segunda con las revisiones que vienen (ojalá no sucediera). Un tiempo, relativamente bien, porque nadie tiene el tiempo para andar de investigadora y sobre todo en las redes sociales, menos aún cuando aparte de las redes, se tiene una vida fuera de muchos deberes y obligaciones, se confía, se da otra oportunidad en nombre del tan manoseado Amor.

La persona que miente es habitual que no lo haga una vez, sino siempre, entonces, quienes nos enamoramos, cerramos los ojos a esa realidad porque absurdamente se nos pasa por la cabeza -que con nosotros va a ser diferente- pretensiones tontas, no sé si por conservar el sentimiento, para no quedar solos o por creernos irresistiblemente intocables y que sí nos va a querer y que sí nos va a respetar. Llega a la segunda oficina de Aduanas, entre que sí hay cosas extrañas: retrasos, desatenciones y  la tercera para hacerla bien corta, hay sí que se encontró todo: Papeles falsificados; documentos alterados, olores desconocidos y ¡ya! y no es que sea la segunda o tercera oficina, es como la veinte, entonces “cuero de chancho” y a darle sus buenos jalones al corazón que se pone a hacer pucheros porque se va a quedar solito, que esa persona no va estar más porque ha sido deportado del alma y al alma sí que no puede regresar porque se dejaría la persona de respetar a sí misma o se viviría condenada a un amor tóxico que hará la vida miserable porque que va y regresa cuando se le dala gana a hacer las mismas bajezas porque sabe que al fin todo se le perdona.

Con dolor, es posible que se siga amando un tiempo y respetando el espacio del duelo, pero eso depende de uno mismo. La vida está abierta a posibilidades nuevas y no necesariamente debe ser otra pareja. Hay muchas cosas que aprender, estudiarlas, realizar nuevos proyectos para continuar la vida fructífera y ser realizados en las cosas que sí, no van a traicionarnos ni mentirnos porque las estamos trabajando nosotros y para nosotros mismos.

El apego nos desgasta, no sabemos qué se viene al día siguiente con una pareja insegura. Incertidumbre que no nos permite un sueño reparador y que no rendimos en nuestra vida corta y para algunos, más corta todavía.

¿Qué cuesta? Obvio que sí, pero lo que conseguimos tiene mucho más valor y somos personas íntegras sin depender de un mal sentimiento. Si está escrito que venga uno mejor, sin ansias, lo aguardamos y al que deportamos le deseamos que le vaya bien y no porque seamos tan buenas, si lo único que queremos es que nos extrañe y sufra, pero ¿saben? Eso juega en contra y entonces, nuestra última frase es: “Que te vaya muy bien” y ni lloramos porque con una persona así, ya lo hemos llorado todo. Es cansancio.

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Réquiem por los caracoles. Por María Margarita Pérez Vallejos https://juanbotana.com/requiem-por-los-caracoles-por-maria-margarita-perez-vallejos/ Wed, 21 Dec 2022 11:17:19 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=5979 Estaba regando porque estoy casi en el solsticio de verano. El Planeta está más inclinado hacia el eje del Astro, entonces, viene lo que llamamos el estío, la tierra se seca y hace calor. Pasan cosas. Las plantaciones caseras como la mía, son una fiesta chiquita para mí porque me

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Estaba regando porque estoy casi en el solsticio de verano. El Planeta está más inclinado hacia el eje del Astro, entonces, viene lo que llamamos el estío, la tierra se seca y hace calor. Pasan cosas.

Las plantaciones caseras como la mía, son una fiesta chiquita para mí porque me hace feliz esto de ver nacer las cosas, de ver que una nueva energía se suma a la Pachamama. Están en macetas porque lo demás tiene prado. Lo mío es de risa, pero, es la ternura también y hay que regar para ver el fruto crecido, aunque sea para una comida. Lo hice yo y me emociono.

He visto los caracoles muertos. Pusieron veneno porque me estaban comiendo las hojas de los tomates y pensaba yo, que con qué derecho les quito la vida, si también tienen un lugar en este espacio. Me comen las hojas de los tomates, entonces yo no debería plantar tomates. Tampoco quitar la vida a los caracoles. Están como incinerados, sus cajitas vuelan con este viento raro de la tarde. Me siento culpable.

Somos energía que nos llamamos seres humanos y usamos ropa, pero la energía está en todo, hasta en las cosas inertes, las piedras, ¡enormes energías! Es cosa de ponerles atención, tocarlas, frías, calientes, empolvadas, mojadas, bendita piedra, eslabón de los principios cuando nada era nada. Hasta una mesa tiene energía y si no es así ¿por qué amamos nuestras cosas y nos cuesta despegarnos de ellas? Simple, su energía nos hace quererlas y que no nos demos cuenta, es nada más porque somos ignorantes.

Yo respeto todas las creencias porque la gente tiene derecho a poner su fe en lo que le haga bien. Yo también tengo la mía bien fuerte, bien cuestionada, repartida, pero bien mía.

Tengo algunas experiencias bastante personales y si las digo aquí, seguro me llegan los comentarios ácidos de personas que no saben llegar a un consenso para conservar la paz y aprender a tener discrepancias, lo que no significa faltar el respeto, sino exponer con argumentos para llegar a un consenso que a todos deje bien, no digo contentos porque no estoy buscando rima. Las discrepancias bien expresadas enriquecen y debe haberlas, de lo contrario, qué aburrido es quedarse estancado en un remanso sin vida. La vida es fluir como el río.

Ahora bien, volviendo a este tema de la vida, hablo de las diferentes especies, millones que hay en este mundo y más millones de ellas son animales que los inhumanos torturan sin piedad y aquí me pongo un poco mala porque yo no les deseo bien a quienes dañan a los animales.

Y a petición mía,  los caracoles se murieron y los que quedan vivos andan por ahí escondidos, apegándose a los ladrillos para huir, cuando escuchaban chocar el agua de la manguera, fluyendo, ¡suaaa!, seguramente, fue como una sirena triste de guerra, de muerte y mucho más porque han perdido parte de su especie que para ellos eran importantes y como el veneno ese, tiene larga vida, morirán esta noche, mañana o el resto de la semana, pero ellos no lo saben.

Con qué derecho llamo yo, gente mala a los que matan elefantes, faenan perros, si la vida es vida, no importa si es de un oso, un puerco, una paloma, un león, una hormiga y vaya pues de lo que me acuerdo, pero tampoco lo voy a decir, quién soy yo para ir diciendo cosas si ni siquiera alcanzo para ser el camino por dónde pasa el ejército de hormigas de “A un Olmo Seco” de Antonio Machado y todos sabemos que los caminos son importantes.

No sé si tenga tomates. Tampoco es lógico que no lo desee. Es que todas las cosas se hicieron perfectas y por qué será que todo se logra mejor con las imperfecciones. Con la falta de respeto a la vida de los más pequeños e indefensos y así seguirá siendo.

¡Qué de males hemos hecho, querida natura!

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Así. Por María Margarita Pérez Vallejos https://juanbotana.com/asi-por-maria-margarita-perez-vallejos/ Mon, 12 Dec 2022 19:38:30 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=5831 El miedo se parece a los recuerdos que no queremos recordar y se aparece entre las sombras, abriendo camino entre el bosque más denso, doblando las ramas que le impiden avanzar, mientras sus pies resbalan por el sendero de hojas pinares, secas, resbalosas, que permiten dar un paso hacia adelante

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El miedo se parece a los recuerdos que no queremos recordar y se aparece entre las sombras, abriendo camino entre el bosque más denso, doblando las ramas que le impiden avanzar, mientras sus pies resbalan por el sendero de hojas pinares, secas, resbalosas, que permiten dar un paso hacia adelante y cuatro hacia atrás porque casi siempre va en subida. La fuerza huracanada de la tormenta que se anuncia en primavera plena, algo desacostumbrado en el lugar. Aunque no se escuche, tiene una carcajada insolente que sólo reciben los oídos de quién quiere asustar. Hay que hacerse invisible. No hay que gritar y menos llorar. Hacerle frente cual si fuera un perro hambriento que daría cualquier cosa por un poco de alimento porque vive con el deseo ferviente de morder el alma de cualquier vulnerabilidad. El miedo se apropia de la mente, convirtiéndola en balón de juguete menor o al menos eso cree, parece que puede y es tanto su poder ante el derruido cerebro que lo convierte en locura de mar, viento, cantos tristes de ballenas locas, luz de luna sin brújula porque no hay embarcación, sólo un desequilibrio que lleva a los abisales de donde no se sale más.Se parece a los sueños donde se huye, corriendo hasta que no queda más respiro y los latidos disminuyen. Buscando un lugar para recuperar, equivocadamente, sólo se encuentra una calle oscura, sucia y sin salida, en donde los contenedores son el único refugio, aunque haya ratas, lombrices, babosas, pero es un lugar.No. Al miedo no hay que dejarlo que se apropie de las entrañas como un virus que procrea más engendros. Hay que destruirlo, ¡así! como papel mojado, con las propias manos, apenas se percibe que se acerca a los misterios impenetrables de lo irreal.

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Búho. Por María Margarita Pérez Vallejos https://juanbotana.com/buho-por-maria-margarita-perez-vallejos/ Mon, 12 Dec 2022 19:32:23 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=5829 A veces me sorprende la noche -cobarde- y retuerzo mi cuello cual si fuera de búho Gira gira y gira en espera calmosa de la presa elegida Hay paciencia en el búho En eso me diferencio al no tengo paciencia y soy mi propia presa que tirita Que quiero aniquilarme

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A veces

me sorprende la noche

-cobarde-

y retuerzo mi cuello cual si fuera de búho

Gira gira y gira

en espera calmosa de la presa elegida

Hay paciencia en el búho

En eso me diferencio al no tengo paciencia

y soy mi propia presa que tirita

Que quiero aniquilarme

como si fuera una especie agonizante

que lucha sin ganas por una vida que no quiere

Se me juntan las maldiciones en la cabeza

y la palabra que sirve para levantar y hacer caer

en forma estrepitosa

con un seco ruido resbalo al abismo

¡Chac!

Creo que toda ha terminado

Creo que descansaré

¡Mentira!

Veo el acantilado y la piedra me grita

y es su voz la de toda la gente reunida en un gran banquete

celebrando con mostos y carnes rojas

 A veces

 como esta noche

siento que no dormiré y será mi amante el sonambulismo

y mientras yo carageo el repentino caudal

otra vez

el búho está observando una carnada buena quizá

-Parece que soy yo-

Ahora desconozco las palabras

No sé en qué se diferencia una de otra

Las mismas letras

El mismo dibujo y la misma mentira

Suele ser muy destructiva y lo hace con tanta mesura

Solo ella sabe que está chupando la sangre

por una sola vena y al corazón le minan las fuerzas

Pienso que los pájaros transmiten mejor y no escriben

Sincronizan sus bandadas cual ejercicios aéreos

que ni la excelencia en piloto consigue

Le tengo respeto a los pájaros porque traen mensajes no hablados

Dejan sobre el alumbrado público una profecía

que se recibe así como es el estado de ánimo

y el mío que jinetea la ambivalencia

Que teme a los pájaros grandes digo que todo va mal

Tampoco tengo claro que sería tan mal para mí

si a conciencia reviso mi historia y creo que está completa

La noche me trae claridad de la que carezco en el día

y me vuelve inofensiva

Me molesta el tiempo que hipócrita me abraza

y pienso que no vivo en un mundo bueno

Que todo es una sarta de plebeyos mandados por otros

que también lo fueron y aprendieron mejor

y hoy son los señores feudales de otros tiempos

solapados / infiltrados

bajo faldas de mujeres que siempre dan todo por proteger

Reclamo mi derecho a sentirme libre y elegir

Bueno y malo todo lo tuve delante de mí con la orden de ¡Acepta!

y no tengo el ojo avizor del búho para descartar lo que no quiero

para anteponerme a las tempestades

El búho no quiere carne muerta

El búho tiene el tiempo para esperar su presa viva para alimentarse

Y ver cómo mana la sangre fresca de alguna corriente sanguínea

de la que obtendrá la energía para seguir existiendo

Hoy me puse a pensar que soy miedosa y que tengo trancas no resueltas

Que viví pendiente de la vida de otros

hasta que se me marchitó la primera rosa de la vida

y estoy enojada hasta la médula de los huesos

Que mi simpático y parasimpático se unen y no están cumpliendo sus misiones

Dirán que es locura

y claro

Si estando cuerdos se anda pensando en no cometer tonterías

y se cuenta la mitad de la verdad que no sirve para nada

y las confesiones a medias dejando los peores pecados como protección

de la penitencia

Yo no quiero pelearme con el día ni pasar durmiendo

Quiero beberme la vida y que se me acabe esta condena de la obediencia

febril como un azote

Me marchita y quiero ser primavera con las hojas nuevas

Mirar el sol con los abiertos y andar los caminos sin zapatos

Quise andar sin zapatos y no fui sin zapatos -el suelo hace heridas-

y con ellos los pies se llagaron de otra forma

Quiero ir un día caminando descalza hasta tu casa y desfallecer

Que el búho no me encuentre viva porque amo la sabiduría en sus ojos

No quiero mirarlos y ver su pico terminando con la poca humana materia

que va quedando

La palabra tiene la energía de la creación en este desahogo

y en esta línea la escribo implorante

¡Levántame!

Más rato es otro día y el búho estará dormido.

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Carta abierta de María Margarita Pérez Vallejos a Juan Ares https://juanbotana.com/carta-abierta-de-maria-margarita-perez-vallejos-a-juan-ares/ Mon, 12 Dec 2022 17:36:44 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=5826 Sí, sólo es porque ya agoté las instancias de hablar contigo sin respuesta. Yo soy sincera al decirte que nunca pensé que esto funcionara porque había cosas que no me agradaban de tus misterios, de tus problemas, de accidentes, cosas que después me quedaron claras. Lo agradezco. Sin embargo, conociéndote,

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Sí, sólo es porque ya agoté las instancias de hablar contigo sin respuesta.

Yo soy sincera al decirte que nunca pensé que esto funcionara porque había cosas que no me agradaban de tus misterios, de tus problemas, de accidentes, cosas que después me quedaron claras. Lo agradezco. Sin embargo, conociéndote, hubo nuevas actitudes tuyas, algunas las dije, otras no porque quería dejar la fiesta en paz. Esa fiesta nuestra o sólo mía, la disfruté plenamente. Ya sabes que estoy agradecida y que siempre que lo recuerde, seguiré estándolo.

Si bien es cierto, yo más menos sabía con lo que me encontraría allí. Nunca esperé que en el aeropuerto estuviera un hombre sonriente, que me estrechara en un abrazo o que en sus manos tuviera una flor para mí. Menos con la demora desde Madrid a tu tierra, ya imaginaba tu cara de disgusto. Que no sabía siquiera si estarías o debería dormir esa noche allí mismo si no era posible encontrar un hospedaje. Fue muy difícil controlar mi mente de ese estrés. Has de saber que en asunto de vuelos es siempre así. Lo último es la espera de tu maleta en la ronda que con suerte pasa rápido. Tampoco en esta ocasión fue así. Eso una tardanza de más de media hora.

Me desilusioné de ti, Jesús o Juan Ares. Eran más de veinte horas de viaje, pero pensé que nadie que no lo haya hecho puede comprender el cansancio extremo, la deshidratación, el dolor de las extremidades por ser un vuelo económico donde no puedes viajar cómodo, indiferente a que yo me lo haya pasado durmiendo durante este, fue cansador.

Así empecé una pequeña vida contigo, llena de dudas que no exterioricé. No te conocía y elegí viajar hasta ti porque deseaba estar con alguien diferente después de tanto encierro (pandemia). Muchas cosas callé, yo que soy de las que nada me callo y solamente porque me hice la idea de demostrar que eras importante para mí, así como fuiste cuánto no te veía, hasta los primeros momentos de ver tu cara. La desilusión primera no impedía a mis deseos de demostrarte mi ternura porque eso provocabas en mí desde el momento de tus mensajes en línea y de lo que hablábamos.

Empezó a sumar la tristeza cuando me escondías en ciertos lugares públicos y llegué a maldecirme y también a perdonarme por no haberlo pensado más. Ya estaba allí y en lugares preciosos, pero oculta. Necesité muchas veces comprar algo y me rebelaba una vez más -Por mi decisión había optado estar así- Bellamente instalada en una jaula de cristal de la que sólo podía salir cuando tú habrías la puertita para irnos a descubrir tu mundo.

Seguiste equivocándote, queriendo cambiar mis estilos, mi ropa, mi peinado y en algunos tuviste acierto, debo reconocer eso, pero ahí supe que no te gustaba cómo era, que deseabas hacerme a tu forma. También lo acepté porque yo empezaba a quererte. Era un amor no sexual, era más allá de eso y por ese tipo de amor, yo lo aceptaba. Eres diferente al común de los hombres y me consideraba afortunada, aunque esto a ti no te parezca creíble. También dolía que hicieras risión de los años más que los tuyos que yo tengo, sin poder poner reparo a eso porque sí los tengo y toda mi persona lo deja en evidencia y me preguntaba en silencio, repito, nada dije que fuera a dañar esos días contigo, pero pensaba que debías mirarte un poco más al espejo y ver tu realidad que no reflejaba en ningún momento tu manera de escribir que admiraba. Había banalidad en tu forma de ver a las personas, en este caso a mí, todo lo visible importaba más que nuestras escasas conversaciones profundas y que yo deseaba que fueran más para conocernos en ese sentido porque hubiera sido enriquecedor lo que tenías que aportar, aunque discrepara de lo mío.

Hoy recuerdo todas tus atenciones. Recuerdo algunos detalles que me sorprendían gratamente. Muchas veces ahondé pensando que hacía que me encontraras tan diferente y llegué a esclarecer que tú has vivido como un lobito en tus campos, en tu tierra-paraíso, allí donde el olvido parece haber florecido para siempre y que la gran evolución de los tiempos no los ha tocado, felizmente. Por mi parte, he llevado mi vida con todo lo que se llama desenvolverse, cumpliendo misiones, cerrando ciclos diferentes, inmersa entre gentes de todo el mundo y una y mil veces, empezando de nuevo como intento hacerlo ahora.

Debido a esto y porque cerraste tu puerta, no sé si por aclararte mis dudas, las fuertes verdades o porque nunca me quisiste y sentirte libre ha sido respirar de nuevo el aire fresco y sanador de tu hermosa tierra.

Era esto y ya no volveré a molestarte ni a llamar a tu puerta tapiada porque cualquiera sea la razón, para mí la siento cerrada. La mía quedará abierta porque duele cerrarla y estar pensando que no veo ni tu nombre amado y mis deseos de abrir estarían siempre, amenazando mi corazón que se quedó contigo y desde aquí lo amenazan las espinas de mis rosas.

Escribiré una novela pequeña y no sé si necesite tu aprobación para publicar.

Desde Temuco, Chile

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