¿Y si no te viera nunca más?
Lo pensaba…
Mientras miraba elevarse el vapor
de mi cuenco / de arroz / blanco.
Entonces sentí
que algo se estaba yendo para siempre.
Que ahora también
se estaba yendo para siempre mi sueño.
De escucharte leer
tu poema
antes que lo termines de escribir
a mi oído.
(reversión de “Un anochecer yo” de Han Kang por el Día del Lector)
