Lorena De Simone Archives - Juan Botana https://juanbotana.com/secciones/autores/lorena-de-simone/ Comunicación y cultura Fri, 13 Jun 2025 02:49:54 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9 https://i0.wp.com/juanbotana.com/wp-content/uploads/2025/07/cropped-ico-jb.jpg?fit=32%2C32&ssl=1 Lorena De Simone Archives - Juan Botana https://juanbotana.com/secciones/autores/lorena-de-simone/ 32 32 “Hoy puedo decir que escribo lo que me gustaría leer” https://juanbotana.com/hoy-puedo-decir-que-escribo-lo-que-me-gustaria-leer/ Thu, 13 Mar 2025 15:56:17 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=17908 Entrevista a Lorena De Simone, escritora e investigadora académica. Por Juan Botana. ¿Por qué escribís? Escribo desde pequeña, aunque se intensificó en la adolescencia. Estimo que nació como unanecesidad de expresar emociones y pensamientos, pero también como una forma deentretenimiento. Era hija única de padres maduros, con muchas responsabilidades y

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Entrevista a Lorena De Simone, escritora e investigadora académica. Por Juan Botana.

¿Por qué escribís?

Escribo desde pequeña, aunque se intensificó en la adolescencia. Estimo que nació como una
necesidad de expresar emociones y pensamientos, pero también como una forma de
entretenimiento.
Era hija única de padres maduros, con muchas responsabilidades y poco tiempo
y menos paciencia para juegos.

Si bien tenía amigos, no era una constante pasar tiempo con ellos, entonces mi gran diversión fue
la lectura y posteriormente la escritura. Solía tener blocks de hojas recicladas que mi padre traía
de la oficina para que dibujara y yo además de dibujar escribía. No recuerdo nada relevante, pero
intentaba crear, hacía historietas, escribía frases o incluso a veces impresiones de mis lecturas.

En la adolescencia escribir se tornó algo más complejo y serio. Todo lo volcaba en mis escritos era a conciencia. Plasmaba mis estados de ánimo, mis temores, mis expectativas de futuro. Una vez escribí un testamento (risas). Creo que en esos tiempos comenzó mi etapa creativa. Mi deseo de escribir una buena historia. Ya más grande escribí dos novelas, aun inéditas, que me siguen
pareciendo buenas. Hoy puedo decir que escribo lo que me gustaría leer.

¿Qué te gusta de la obra de Gabriela Mistral?

Gabriela Mistral para mí es una figura controversial. Históricamente fue considerada una escritora ajustada a las normas, a las tradiciones, pero cuando me detuve a estudiar su obra me dije: “no están viendo la realidad”. Además de su estilo poético que -a mi modo de ver- es más romántico que moderno, su capacidad para cuestionar a la sociedad de su tiempo desde versos que a simple vista parecen inocentes, es algo que me resultó fascinante.

Su poesía tiene una mística pocas veces vista con esas imágenes propias del romanticismo que
son tan inquietantes, en las que se habla de fuego, sangre, pasiones prohibidas, laceraciones,
dolor, angustia, felicidad…
Y desde esas imágenes surge un mensaje de rebeldía.

Una mujer que allá por los 40’ abogó públicamente por la educación femenina, confrontó a sus
detractores, fue amiga de escritoras transgresoras como Alfonsina Storni y sobre todo fue capaz
de ganar un Premio Nobel de Literatura
en tiempos en que ser mujer no era bien visto para los cánones de la academia. Creo que allí radica mi admiración por su obra y su persona.

¿Todos tenemos las mismas capacidades?

Que gran pregunta… Lo más honorable sería decir que no lo sé. Pero tengo mis propias
convicciones al respecto.

Yo creo que un escritor existe siempre que exista el llamado. No deja de ser una vocación o una
pasión escribir. Considero que todos tenemos la capacidad, pero no sé si todos tenemos el
talento.

Hay personas muy formadas, que escriben en base a esfuerzo y disciplina, haciendo de sus
historias una construcción, sin tener tal vez la chispa de la inspiración. Y hay otras personas en las
que la imaginación y la pluma fluyen como una sola entidad sincronizada de forma continua, en
una creación constante. Y eso se nota.

He leído libros de autores reconocidos que me resultaron aburridos e interminables con un
leguaje complejo y rebuscado, y he leído historias de autores desconocidos que me resultaron
atrapantes de principio a fin.

Hablame de tu último cuento “La sala de terapia

La sala de terapia” es mi pequeño diamante. Comenzaré por decir que me encanta el terror. Partiendo de esa base y antes de ir de lleno a la pregunta, me gustaría aclarar que, desde mi lugar de lectora, siento que el terror es un género injustamente menospreciado, al que el cine en las últimas décadas le hizo bastante daño. Malas adaptaciones, películas de bajo presupuesto con malas interpretaciones, tramas ridículas, poco creíbles y exceso de gore fueron en detrimento de las grandes historias.

Recién los últimos años se puso el foco en reivindicar este género maravilloso y prolífico, en el
contamos con el legado de genios como Edgar Allan Poe, Lovecraft, Stoker, Shelley, Irving… Y en la actualidad con escritores como Stephen King. Es un género verdaderamente valioso en el que han incursionado incluso poetas como Gustavo Adolfo Becquer con su inquietante “Monte de las Ánimas”, por ejemplo.

Teniendo en cuenta esto, diré que llevaba tiempo intentando captar una historia que pudiera
generarme y generar cierta emoción y para ello busque testimonios, porque soy una convencida
de que -en esta clase de historias- la realidad efectivamente supera a la ficción.

Y así fue como un médico conocido mío, en una charla informal, me contó esta experiencia que
realmente me impresionó y me dije: “tengo que escribir esta historia”. Solo era cuestión de
recrear el clima en el que esta persona vivió esta experiencia con la mayor fidelidad posible, el
resto estaba sobre la mesa. Y así lo hice.

Habitualmente disfruto mucho la inventiva, si bien tenía la guía del testimonio, imaginarme la
situación, ponerme en el lugar del protagonista y pensar como me hubiera sentido, como lo
hubiera manejado e ir armando el rompecabezas para que mis lectores sentirse atrapados en la
historia como yo o como la persona real que vivió esta situación increíble, creo que es una de las cosas que mejor he logrado transmitir.

Creo que lo más terrorífico de “La sala de terapia” es que fue un hecho real y esa es la verdadera magia.

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La sala de terapia. Por Lorena De Simone https://juanbotana.com/la-sala-de-terapia-por-lorena-de-simone/ Tue, 04 Mar 2025 14:45:12 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=17814 Buenos Aires, como todas las ciudades cosmopolitas del mundo, esconde sus misterios.Esto puede sonar romántico, pero solo hasta que descubrimos que algunos de esos misteriospueden resultar espeluznantes. La historia que voy a contar me la refirió un médico llamado Máximo, creo importanteresaltarlo porque, si existen escépticos en este mundo, esos

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Buenos Aires, como todas las ciudades cosmopolitas del mundo, esconde sus misterios.
Esto puede sonar romántico, pero solo hasta que descubrimos que algunos de esos misterios
pueden resultar espeluznantes.

La historia que voy a contar me la refirió un médico llamado Máximo, creo importante
resaltarlo porque, si existen escépticos en este mundo, esos son los hombres de ciencia. No
obstante, creo también que, aunque les cueste admitirlo, muchos de ellos (por no decir todos)
han sabido guardar bien esos secretos que los sorprendieron detrás de los muros de un
hospital, un psiquiátrico o una morgue y les han causado extrañeza, sorpresa… y desde luego,
miedo.

La experiencia que me transmitió este hombre ocurrió hace años, en un hospital público muy
conocido del barrio de Balvanera que aún continúa funcionando.

Por aquellos días en que todo esto aconteció, este médico ejercía como jefe de residentes en
una sala de terapia intensiva en el segundo piso de la mencionada institución.

Era jueves y había sido un día de inusitada actividad, con gran cantidad de derivaciones e
ingresos como hacía tiempo no se veía entre aquellas paredes. El invierno de julio se había
hecho sentir con determinación y esa noche particularmente, parecía -para nuestro amigo-
más gélida que otras, como si el presagio de algo desconocido se cerniera sobre su espíritu,
inquietándolo.

Esa noche, le tocaba la guardia nocturna en la sala de terapia de hombres. Cansado de la
actividad diurna, Máximo sabía que esa noche se haría sentir con más peso que otras. Y no se
equivocaba. Lo que estaba a punto de suceder lo recordaría hasta la fecha como una de las
experiencias más escalofriantes que su memoria pudiera conservar.

Y así como me contó los detalles de esta vivencia, me veo impelida a transmitir este relato lo
más fielmente que mis recuerdos me permitan, sin omisiones.

Era entrada la madrugada, alrededor de las 02.45, cuando Yakashami, un paciente de la sala de
terapia, comenzó a gritar de manera descontrolada perturbando al resto de los enfermos.
Yakashami era japonés, era músico y había venido a probar suerte a Buenos Aires, se había
enamorado de la ciudad y del tango, pero no fue solo eso lo que lo llevó a permanecer en estas
tierras, también su enfermedad lo obligó a desestimar cualquier posibilidad de viajar.

El hombre había sido diagnosticado con un tumor cerebral, pero para cuando el diagnóstico se
reveló, los excesos de Yakashami habían allanado el terreno para que el carcinoma avanzara de
forma muy agresiva.

Sin demasiadas expectativas, el artista había ingresado semanas atrás al hospital y cada día
que pasaba internado, sus posibilidades de salir vivo de aquel lugar se reducían
exponencialmente.

Esa madrugada los gritos de Yakashami inquietaron a Máximo mucho más de lo habitual, su
paciente alucinaba asegurando que varias presencias habían venido a buscarlo. Y que no
deseaba irse con ellas.

Nuestro amigo le administró calmantes. Calmantes fuertes, porque en su estado no había
muchas más opciones que inducir al sueño y así adormecer el dolor físico y apaciguar las
alucinaciones, pero nada sirvió. Yakashami había entrado en una suerte de locura paranoide en
la que sus propias visiones lo acechaban y habían generado en él tal terror, que la medicación
que a otros hubiera hecho efecto inmediato, a Yakashami no le generaba ninguna consecuencia esperable.

Frustrado y agobiado por la situación, solo en la sala de terapia de la que se había hecho cargo,
Máximo se sintió sobrepasado por las circunstancias. En la soledad del piso de terapia, en esa
sala gigantesca, con los gritos de aquel hombre agonizante en plena madrugada fría y lluviosa,
una sensación de turbación poco natural hizo presa del médico y su intuición le dijo que algo
estaba fuera de lugar.

El ambiente se volvió inquietante y a su alrededor todo pareció ensombrecerse. Fue en ese
momento que, como si atendiera a un llamado espiritual, el capellán del hospital cruzó la
puerta de la sala de terapia y fue directo hacia donde se encontraba Máximo y con una
expresión servicial en la mirada a la vez que escudriñadora, le preguntó: “Máximo ¿estás bien
vos?”.

El jefe de residentes asintió, se frotó la cara mientras de fondo se oían los gritos de Yakashami
y finalmente respondió con un escueto “sí, estoy bien”.

En ese momento, una médica de otra sala se acercó a la terapia y solicitó la presencia de
Máximo. El capellán le dio una palmada en el hombro y le dijo que fuera y que él se quedaría
en su lugar unos minutos hasta que volviera.

Nuestro amigo así lo hizo. Alrededor de las 03.15 de la madrugada cuando estaba por ingresar
a la terapia nuevamente, se cruzó en la puerta con el capellán, quien iba de salida. Ante la
sorpresa del doctor y sin dar tiempo a que este pudiera emitir sonido, el capellán le dijo: “Ya
está Máximo, estas horas difíciles llegaron a su fin”. Le dio una palmada en la espalda como
quien desea animar a un compañero y se retiró por el pasillo hasta perderse en las escaleras.
Máximo ingresó a la sala y comprobó que Yakashami había fallecido. Tras el papeleo, el retiro
del cuerpo y todas las demás tareas que hubo completado, Máximo finalmente se sentó y se
quedó pensativo, reflexionando sobre lo extraño de aquella noche. Sobre las presencias de las
que hablaba Yakashami y la imprevista visita del capellán en esas horas inverosímiles de la
noche.

Algunas horas más tarde, tras terminar su turno, Máximo se reconoció a sí mismo aliviado. Un
poco llevado por el cansancio y, otro tanto, por la incomodidad de la noche precedente, se
dirigió hacia la salida con premura.

En ese momento, se volvió a cruzar con el capellán del hospital, que increíblemente tenía un
semblante sereno y descansado.

Máximo se detuvo, lo saludó y le agradeció por haberlo acompañado esos minutos en los que
se sintió desfallecer. Pero para su sorpresa y espanto, el capellán con gesto incrédulo y ceño
fruncido, le dijo: “Máximo, estuve cuatro días afuera, acabo de aterrizar en Aeroparque, no fui
yo quien estuvo en el hospital anoche”.

Lorena De Simone

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Síndrome del idioma extranjero: Un enigma perdido entre la neurología y la lingüística. Por Lorena De Simone https://juanbotana.com/sindrome-del-idioma-extranjero-un-enigma-perdido-entre-la-neurologia-y-la-linguistica-por-lorena-de-simone/ Fri, 03 Jan 2025 14:37:56 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=17115 Imaginemos despertar un día hablando un idioma que nunca hemos aprendido. Imaginemos que un idioma completamente nuevo, con una gramática y una sintaxis desconocidas, fluye de nuestros labios sin esfuerzo. Imaginemos también que por momentos podemos interpretar lo que nos dicen las personas en nuestra lengua nativa, pero al responder,

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Imaginemos despertar un día hablando un idioma que nunca hemos aprendido.

Imaginemos que un idioma completamente nuevo, con una gramática y una sintaxis desconocidas, fluye de nuestros labios sin esfuerzo.

Imaginemos también que por momentos podemos interpretar lo que nos dicen las personas en nuestra lengua nativa, pero al responder, lo hacemos en otro idioma.

Esto es lo que experimentan las personas que padecen el síndrome del idioma extranjero, un trastorno neuroligüístico tan extraño como fascinante.

El síndrome del idioma extranjero (SIE) representa uno de los enigmas más increíbles de la neurociencia y la lingüística. Caracterizado por la aparición repentina de un nuevo idioma en el habla de un individuo, el SIE desafía nuestras concepciones sobre la naturaleza del lenguaje y su adquisición.

En este trabajo, exploraremos las particularidades de este fenómeno a la luz de la teoría de la Gramática Universal de Noam Chomsky y las investigaciones realizadas desde el biolingüismo, analizando cómo este trastorno neurológico puede revelar indicios sobre los mecanismos subyacentes a la adquisición y producción del lenguaje.

Una Babel neuronal

Para poder comprender este fenómeno debemos comenzar por preguntarnos qué es o a qué responde esta alteración del lenguaje.

El cerebro humano, un órgano de complejidad inimaginable, es capaz de producir una variedad de fenómenos lingüísticos muy diversos que pueden representar un reto a nuestra comprensión acerca del procesamiento del idioma.

El síndrome del idioma extranjero es un trastorno neurológico caracterizado, como ya hemos dicho, por la aparición de un idioma que es completamente ajeno a cualquier lengua que el individuo haya aprendido previamente y suele no tener ninguna relación con la lengua madre del sujeto.

Con frecuencia, el síndrome del idioma extranjero (SIE) se confunde con el síndrome del acento extranjero (SAE), dado que ambos suelen aparecer luego de algún episodio traumático, sin embargo, ambas alteraciones tienen diferencias sustanciales.

El síndrome del acento extranjero es un trastorno del lenguaje que generalmente se produce como consecuencia de grados severos de deterioro neurocognitivo o patologías psiquiátricas o neurológicas (ACV, aneurismas, derrames).

En este caso, la persona conserva su lengua materna, pero la pronuncia con un acento extranjero debido a una dificultad para articular correctamente las palabras.

En cambio, en el síndrome del idioma extranjero, emerge un nuevo idioma completamente distinto sin una causa científica identificable.

Ben Mc Mahon: un misterio viviente

Ben Mc Mahon es australiano y habla chino mandarín como un nativo, pero los motivos detrás de su bilingüismo resultan bastante particulares.

En 2016, Mc Mahon sufrió un accidente automovilístico que lo dejó en coma por el lapso de una semana.

Al despertar, solo podía comunicarse en chino, sin rastro de su inglés natal.

Lo sorprendente en este caso paradigmático es que, a diferencia de los pocos casos documentados con anterioridad en que los pacientes iban perdiendo el manejo de la lengua extranjera a medida que recuperaban la propia, Mc Mahon logró recuperar la lengua inglesa y conservar además intacto el chino mandarín.

¿Qué sucedió con la mente de McMahon? ¿Qué mecanismos se activaron en su cerebro?

Aquí es donde la medicina, la psicología y la lingüística encuentran un lugar común de investigación, abriendo un abanico de teorías para explicar este gran misterio de la ciencia.

Noam Chomsky: la teoría de la gramática universal

Es posible, que nadie se haya detenido a pensar en el lenguaje como instinto, en el innatismo en la facultad creadora del lenguaje, ni en la posibilidad de que exista un gen del lenguaje.

La lingüística, especialmente la corriente estructuralista europea iniciada por Ferdinand de Sassure a principios del siglo XIX, se concentró principalmente en el estudio de la estructura de la lengua, sin tener en cuenta su patrón evolutivo. Los estructuralistas no aceptan el innatismo, para ellos las lenguas no comparten rasgos universales y consideran que cada idioma contiene su propia estructura y el individuo aprende su lengua materna sin ninguna predisposición genética.

Noam Chomsky, considerado el padre de la lingüística moderna, se opone a las ideas estructuralistas y recupera los postulados gramáticos y lógicos de Port Royal y Humboldt y elabora la gramática generativa y transformacional que considera que el sujeto no aprende una lengua, sino que la adquiere gracias al innatismo.

Para Chomsky, existe un factor orgánico que implica la habilidad de comprender un sistema de reglas que permite la comprensión y la producción de un número infinito de estructuras, incluso estructuras nuevas para nuestra experiencia lingüística, poniendo de manifiesto el aspecto creador del lenguaje.

Una gramática generativa es un sistema de reglas que, de manera bien definida, asigna explícitamente descripciones estructurales a los sintagmas. En otras palabras, los hablantes de una lengua llegan a dominar una gramática generativa aun cuando no son conscientes de las reglas gramaticales que aplican, dado que estos abarcan procesos mentales que superan el nivel de la consciencia efectiva.

El síndrome del idioma extranjero plantea la pregunta de si es posible que el cerebro humano sea capaz de generar espontáneamente nuevas estructuras lingüísticas.

Una aproximación a la Biolingüística

Chomsky sostiene que todas las lenguas naturales tienen principios universales comunes (principios lingüísticos) que solo están diferenciados por variaciones. Estas variaciones son conocidas como parámetros. Los principios y los parámetros forman la gramática universal o facultad innata del lenguaje por lo que, en otras palabras, todas las personas hablamos una misma lengua básica o al menos traemos una misma estructura para desarrollarla.

El lenguaje es algo innato a nuestra especie, es una herencia biológica y no un producto social, solo sus variaciones lo son. La facultad innata del lenguaje nos permite construir e interpretar una infinidad de expresiones estructurales.

La biolingüística en los últimos años ha intentado determinar el equipamiento biológico facilitador de la adquisición de la gramática en los humanos. El enfoque biolingüístico profundiza aún más la teoría chomskiana y se centra en la facultad del lenguaje como componente genético- neurológico clave para el uso y la adquisición del idioma.

El aprendizaje en todo ser vivo está basado en mecanismos especializados, que son instintivos. Estos mecanismos se pueden definir como componentes activos del cerebro que constituyen estados que cambian generalmente con el impulso y efecto de factores externos, pero siguiendo un diseño interno. Esto conforma el proceso del aprendizaje. Teniendo en cuenta que el lenguaje comparte las mismas propiedades generales que otros sistemas biológicos, podríamos explicar el síndrome del idioma extranjero como el proceso latente que se activa en el cerebro ante determinados factores externos que
buscan permitir la expresión del individuo mediante la conformación de una estructura lingüística alternativa.

La palabra de la ciencia

A pesar de los numerosos estudios realizados, aún quedan muchas preguntas sin respuesta sobre el SIE.

Se han propuesto diversas teorías para explicar su origen que van desde conexiones neuronales anómalas y activación de áreas latentes del cerebro, hasta mecanismos de compensación ante el trauma. Pero los científicos no han llegado resultados concluyentes.

Los aportes de la neurolingüística han arrojado un poco de luz sobre este fenómeno, pero es necesario continuar avanzando en este campo. En tiempos de inteligencia artificial y smartphones, los algoritmos que rigen la perfección del cerebro humano continúan siendo un misterio.

Lorena De Simone

Notas:
Bialystock Ellen (2009) https://www.cambridge.org/core/books/bilingualism-in-
development/F4B33562B852B2DAF6A4F7BBE7E7DD2E
Roca Ramón Aída (2015) Origen y adquisición del lenguaje a partir de la gramática
universal de Noam Chomsky – Universidad Nacional Española a Distancia, Facultad de
Filología.
Redacción BBC Mundo (2016)
https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160322_salud_lenguaje_neurolinguistica_sin
drome_idioma_extranjero_afasia_bilingue_lb

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El pensamiento feminista en la obra de Gabriela Mistral https://juanbotana.com/el-pensamiento-feminista-en-la-obra-de-gabriela-mistral/ Fri, 03 Jan 2025 13:57:50 +0000 https://cartaabierta.com.ar/?p=14727 En la primera mitad del siglo XX, la sociedad chilena en particular y las sociedades latinoamericanas en general, tenían estrictas normas sociales reunidas bajo una perspectiva absolutamente patriarcal, en la que la mujer era desplazada a un segundo plano y prácticamente excluida de toda actividad que no fuese doméstica. La

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En la primera mitad del siglo XX, la sociedad chilena en particular y las sociedades latinoamericanas en general, tenían estrictas normas sociales reunidas bajo una perspectiva absolutamente patriarcal, en la que la mujer era desplazada a un segundo plano y prácticamente excluida de toda actividad que no fuese doméstica. La mujer carecía de derechos frente al hombre y lo que resultaba transgresor o amoral en una, era perfectamente tolerado en otro. No obstante, desde la literatura, hubo voces que se levantaron y dieron los primeros pasos de lo que sería el pensamiento feminista en el mundo de las letras. Voces como las de Alfonsina Storni, Juana Ibarbourou y Gabriela Mistral sentaron las bases de un profundo cambio en la literatura latinoamericana que no se veía desde Sor Juana Inés de la Cruz.

Génesis de una escritora

Lucila Godoy Alcayaga, tal el nombre real de Gabriela Mistral, nació un 7 de abril de 1887 en la región de Coquimbo, en Chile. Se crió en el seno de una familia modesta en un ámbito rural y fue abandonada por su padre alrededor de los tres años. Esta situación familiar generó aún más dificultades económicas, motivo por el cual Mistral no pudo acceder a estudios superiores, pero logró ejercer como docente, luego de convalidar sus conocimientos adquiridos de forma no convencional. Estos antecedentes hicieron que se encontrara frente a la hostilidad de sus compañeros, que sí contaban con formación académica.

A partir de este momento se intensificaría un discurso que la acompañaría a lo largo de su vida y se haría cada vez más fuerte: la educación pública y abierta a las mujeres para que tengan las mismas oportunidades que los hombres.

No obstante, hablar de un pensamiento feminista en la obra de Gabriela Mistral es ciertamente algo más complejo. Mistral comienza a escribir a muy temprana edad, y sus primeras publicaciones recibieron críticas muy duras. No hay que olvidar que, en aquel momento histórico, la mujer estaba invisibilizada y marginada culturalmente.

Pese al clima hostil al que se enfrentaba, prosiguió expresando sus ideas, planteando, sin matices, la necesidad de darle a la mujer los mismos derechos del hombre, al menos en el plano de la educación. Trabaja sin descanso, hasta que, en 1932, se convierte en la primera mujer en obtener un cargo consular. Así comienzan a despuntar los primeros indicios de un accionar feminista y una profunda y aguda complejidad en su prosa y su poesía.

La lucha por la igualdad: la educación de la mujer

Gabriela Mistral nunca fue la adolorida mujer de sus poesías, sino una intelectual con un vigoroso
pensamiento social, volcado sobre todo en dar oportunidades a los más humildes. En su concepción de la sociedad, las mujeres eran, sin duda, uno de los grupos más vulnerables. Excluidas de los claustros académicos y de las decisiones políticas (pues no tenían tampoco derecho al voto) eran, sin embargo, llamadas a colaborar en el crecimiento económico del país a través de su trabajo en fábricas y talleres, pero bajo condiciones de absoluta diferencia con los hombres.

Con salarios bajos, malas condiciones laborales y sin que se atendiera a ninguno de sus reclamos, las mujeres estaban en la línea de la marginalidad. Mistral lo sabía, y sabía también que la semilla del cambio para esa vida era el acceso a la educación. Su pensamiento sobre la mujer gira en torno a tres tópicos esenciales: libertad, autonomía y emancipación y su discurso se vuelve beligerante.

Desde los anales de la historia el patriarcado ha impuesto a la mujer el deber de la maternidad y ha construido el mito de que para ser una buena madre se debe renunciar a todo y dedicarse al hogar. Aunque muchos han visto en Mistral una postura conservadora, la realidad es que, si se observa con detenimiento, esa postura tiene una doble lectura. Mistral insiste en la importancia del hogar y la familia y el deber de la mujer como educadora, pero con la mirada puesta en la capacidad de la mujer de enseñar a las nuevas generaciones una nueva forma de pensamiento. En la mayoría de sus escritos, la maternidad es determinante para la formación de la mujer nueva.

Feminismo: Prosa, poesía y pensamiento

Cuando se lee por primera vez la poesía de Gabriela Mistral, es difícil asociar su obra a una concepción feminista. Y, de hecho, nadie podría considerar a Mistral como parte de ese colectivo, en términos del feminismo contemporáneo. Sin embargo, Mistral fue capaz de quebrar la tradición conservadora, quizá no tanto desde su poesía, pero sí desde su prosa que reflejaba más claramente su pensamiento.

Mistral tenía una personalidad transgresora. Nunca se casó, haciendo caso omiso de lo que marcaba la norma social, eligió dedicarse a la escritura de manera profesional y vivió sin protección masculina.

Admiradora de José Martí, por su profundidad de pensamiento y por sus escritos que son un antecedente valioso del modernismo, Mistral llegó incluso a viajar a países que habían sufrido revoluciones para participar activamente en la construcción de un pensamiento poscolonial.

De todo ello, surge una prosa ensayística con una importante carga estética. Mistral escribe desde lo racional y va desplegando conceptos mientras busca allegarse a su lector.

Se expresa sobre la literatura escrita por mujeres y hace críticas tajantes al respecto. Sostiene que han desprestigiado a la mujer, se la ha asociado a la falta de ideas, al sentimentalismo y a la incorrección gramatical y arremete nuevamente contra los grupos más conservadores haciendo un llamado a la sociedad para que apoye la educación femenina.

Ahora bien, intentar transitar las complejidades de su poesía es penetrar en un mundo profundo y
multiforme. La creación poética de Mistral no es sólo expresión, sino multiplicidad.

Tal y como señala Cora Santandreu es un “estampido de la sangre y del color, de la evidencia de sus percepciones sensibles y ultrasensibles, del tono de suave o recia musicalidad, del sentimiento, de la ternura, de la pasión, de la pasión erótica, de la pasión atormentada, del misticismo, de la mansa serenidad.”

Siguiendo esta línea de pensamiento, se puede establecer que sus versos son por momentos oscuros, aparecen en ellos las imágenes de la carne lacerada, el desgarro, el desgajamiento, la sangre, el fuego, el polvo, las cenizas, el alba o la noche, el tormento y el miedo. Su palabra sobrepasa los límites y establece una suerte de impresionismo que supera las fórmulas de uso corriente. Hay metáforas y evocaciones, descripciones de imágenes a veces abstractas a veces perturbadoras, a veces místicas, como cuando describe paisajes en consonancia con los estados del alma, tal y como hacía Garcilaso.

En este estilo particular también Mistral rompe con los cánones establecidos, aquí, aunque los temas que toca se ajustan a la norma, su estilo poético la sobrepasa. Y es esta voz poética, este estilo desconocido el que la hace merecedora, en 1945, del Premio Nobel de Literatura.

La figura de Gabriela Mistral resulta controversial. Su posición es, en apariencia, la más tradicional,
pero a la vez, su discurso es el que contiene la crítica más directa al sistema. Mistral no solo rompe las normas, sino que se atreve a denunciar la discriminación de la mujer en la literatura, revelando una conciencia feminista que marcaría el camino para las generaciones de escritoras posteriores.

La obra de Gabriela Mistral, es sin lugar a dudas, un apasionante objeto de estudio. A lo largo de su vida, su genio creativo permitió que reflejara en su trabajo una gran sensibilidad artística mezclada con matices de pensamiento racional, a la vez que transmitió su postura frente a las restricciones impuestas a las mujeres por la sociedad de aquel momento. Defendió su educación y abogó por sus derechos, y lo hizo desde un feminismo constructivo, sin menospreciar al hombre, sin agraviar el instinto natural de la maternidad y sin desechar los valores de la familia como institución.

Aunque es difícil pensar a Mistral como una feminista contemporánea, es, tal vez, una de las mujeres más transgresoras. Su mayor rebeldía ha sido elevar su voz al mundo a través de su pluma. Su voz de mujer, su voz de latinoamericana.

Lorena De Simone

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