The post Cubo. Por Juan Botana appeared first on Juan Botana.
]]>Mi homenaje a don Cubo me obliga a no hablar de literatura, aunque le gusta. Si hasta escribió más de un poema social y participa de talleres de escritura en el Museo Americanista. Como le gusta la electricidad a la que hizo su oficio, tomar mate con amigos y estar con la familia. Si no de algo concreto y real: la política. Y en los barrios como Fiorito, lo que sobra es política. ¡Porque hay tanto por hacer!
Pero Cubo fue más lo que dio, de lo que le dio la política.
Si hasta le sacaron la estación de tren. Porque Villa Fiorito la tiene, pero el tren no pasa hace tiempo. Y así pasa también con los hospitales, las salitas de emergencias, las escuelas, los comercios y las fábricas. Y hoy lo que sobran son comedores comunitarios con más bocas que plata. Y padres y madres de familia escondiendo su llanto en la almohada, para que no los vean por las noches, llorar sus hijos. Ni les pregunten hasta cuándo. Y Cubo repite por las calles: “Ya llega, ya llega”. Sin saberlo a ciencia cierta.
Ahí es cuando Cubo trae al recuerdo una frase de Perón y levanta la vista: “Los charlatanes que capitanean bandas políticas dicen que el gobierno peronista ha arruinado el país. Nosotros sabemos que el esfuerzo más grande ha sido para pagar las deudas que ellos contrajeron y para recuperar los bienes que ellos entregaron, por moneditas de coima. La diferencia entre ellos y nosotros está en los hechos mismos”. Y se lo vamos a demostrar, ahora, que volvimos al gobierno.
Y sigue: “Las personas se fijan en los errores que cometes, y se olvidan lo bueno que hiciste por ellas. Por eso le pegan a Cristina, antes a Néstor, a Perón, a Evita o a quién sea peronista”. “Estamos hechos de sufrimiento, persecuciones. Somos raíz del tronco talado por la barbarie. Somos junco que se quiebra, que resiste la peor de las tormentas. Somos Patria. Somos fuego de la historia. Somos la raza militante. Somos los resilientes. Herederos del futuro, negado por los opresores. Nos persiguen, nos matan, nos insepultan, para hacernos desaparecer. En la negra noche de dictaduras varias, pero somos semilla de libertad. Volvemos a nacer y a levantar banderas de justicia social, de independencia económica, de soberanía política. Volvimos porque nuestra patria grande nos convoca. Volvimos a reparar injusticias. Volvimos para la alegría de los más humildes. Y somos conscientes que si es necesario. Volveremos cien veces”.
Lo decía mientras me alcanzaba otro mate y festejaba con su gente. Porque como le escuché decir una vez alguien: “Hasta el peor gobierno peronista mira para abajo. Mas no sea porque le duele la cintura”.
Cubo es un militante de base sin mayúsculas y sabe perfectamente que incluso con el peronismo puede que Fiorito no vea nunca los beneficios reales de una política que los iguale con otras localidades del municipio como Banfield, Lomas, Témperley, Llavallol o Turdera. Y que el proyecto de ley para la creación del Partido de La Ribera, que unificaría Fiorito con Budge nunca se concretaría, pero igual pelea.
Dice haber estudiado en la Universidad Montonera cuando recuerda que el peronismo tuvo a los mejores y a los peores hombres, el problema es que a los mejores los mataron a todos. “Pero algunos quedamos y ahora hay pibes y pibas que levantan de nuevo nuestras banderas”.
Con Cubo nos conocimos en la presentación de mi libro “Amores truncos” que organicé en el Museo Americanista de Lomas de Zamora, y en vez de llevarse el libro de poemas, se llevó “Toda la voz de América en mi piel”, un ensayo sobre la crónica, porque quería aprender, aunque su escritura se aproxima más a la proclama o a la poesía.
Lo curioso es que él me llama compañero, porque mi escritura toma partido por los más débiles y eso me haría peronista.
En eso de empezar por los últimos para llegar a los primeros.
En esa frase de Perón que aún hoy circula como chiste, pero que el General decía en serio.
Año 1972, ante la pregunta de un periodista español para que diseccionara el espectro político argentino, Perón respondió: “Miré, en Argentina hay un 30% de radicales, lo que ustedes entienden por liberales; un 30% de conservadores y otro tanto de socialistas”. “Y entonces, ¿dónde están los peronistas?”, inquirió el periodista. “Ah, no, peronistas somos todos”. Y más en épocas como éstas, donde unos pocos tienen mucho y los demás miramos las vidrieras. Y en Fiorito ni tren nos queda.
The post Cubo. Por Juan Botana appeared first on Juan Botana.
]]>The post La loca del chango. Por Juan Botana appeared first on Juan Botana.
]]>Pasaron dos años.
Solía caminar la calle Taxot, de Tuyutí a la Avenida. De su pasado no había rastro. Parece que ella era de La Perla, Temperley, y no de Valentín Alsina, y vivía con su tía, que la había abandonado. O se escapó. Al hospital a recibir violencia obstétrica.
Seguro la culparon por los golpes en la cara y en los brazos. En los muslos. Por haber tomado alguna que otra pastilla y por sus dieciséis años. Por la mirada perdida. Por estar acompañada por un policía todo el tiempo y por el chango.
Apenas saber sin seguridad lo que me dijo un cronista que estaba investigando el caso. “Qué por ahí, por la calle Tuyutí había regresado”.
Y su silueta desgarbada con frazada marrón volvía a romper la lógica de tantos autos. Porque ya no miraba a nadie, ni esperaba ser mirada y lo único que quería era empujar el chango. Lavar la mamadera del bebé, aceptar lo que le daban, doblar la mantilla con cuidado y cuidar su espacio en la vereda por si acaso.
Ya no quería caminar ni provocar a tanto policía ni mostrar sus atributos ni cortar el tránsito. Quería que a diferencia de ella, el niño no llorara tanto.
Por eso le prometió que lo llevaría a la placita de enfrente cuando cumpliera los dos años. Había que cruzar la rotonda por la calle Taxot hacia Remedios de Escalda de San Martín, pero el miedo la tenía titubeando. Pero se armó de valor y cruzó. Tal vez atraída por el cartel que decía: “Los únicos privilegiados son los niños”, de la plaza. Y se lanzó a la aventura de cruzar la calle con el niño en brazos.
A la loca del chango se le cayeron las cosas por cruzar tan rápido. Tanta porquería de las que fue juntando. Y entonces se le cae la caja de un muñeco que se había robado. Un bebé hermoso todo blanco. Y se le caen también un trapo sucio, unas escarapelas, un sachet de leche, un autito roto y unas botellas de vidrio que se rompen a pedazos.
Iban a jugar en la hamaca, en la calesita, en el sube y baja, en el tobogán. En todos los juegos. Iban a pedir sándwiches de miga en la panadería de enfrente, y se iban a reír los dos, comiéndolos en el pasto.
Eran las tres de la mañana cuando cruzó con el chango porque había menos autos. No había cumplido el niño todavía los dos años.
Pero se adelantó.
Tal vez porque los padres queremos lo mejor para nuestros hijos y lo mejor estaba cruzando los autos. Las luces encendían la plaza más que de costumbre. Las estrellas brillaban como rayos. La panadería a esa hora estaba cerrada y no iban a comer sándwiches de miga, los dos, en el pasto. Un agente de policía que estaba de guardia escuchó el ruido a vidrios rotos y por supuesto paró el tránsito.
Es que la plaza estaba tan linda, los juegos, las hamacas, la calesita, el sube y baja, el tobogán, el pasto. Eso decía cuando la atraparon. Esquivando el ojo abusador del policía que la había violado. Del que la había violado, no. Del que la llevó al hospital por pedido de su tía que vivía en La Perla y que a su modo se hizo cargo.
Por entonces, cerca de los tres meses la loca del chango perdió el embarazo.
Las hemorragias eran fuertes, los dolores, las contracciones que no había, el llanto. Después fue internada en el hospital para hacerse un raspaje y ser atendida. Y después terminó en la casa de su tía, que nunca quiso mantenerla cuando se murió su madre y otra vez se le escapó.
Y otra vez se fue tan lejos. Y una vez más del Chino casi esquina Tuyutí, en Valentín Alsina, robó el chango. Y otra vez la llevó hasta allí el compañero del policía que abusó de ella, vecino del barrio. Que sabía perfectamente lo que había pasado. Si incluso fue él quien le pidió a los dueños del supermercado de la vuelta que no la denunciaran, que él mismo le pagaría el chango y la leche que llevó. Y alguna otra cosa que se hubiera robado.
Lo de la mantilla para el bebé, la mamadera, la ropa sucia, la frazada, eran donaciones de los vecinos o cosas que encontraba a diario. Se las dejaban en el umbral de una casa abandonada, sin que nadie se acercara demasiado. Excepto el policía que la abusó, que creyó ver mientras dormía con el bebé. Por eso cruzó apurada a las tres de la mañana con el chango. Y se cayeron las botellas de vidrio que la adelantaron.
Había una denuncia en su contra por el robo de un muñeco en una juguetería. Cuando le preguntó el policía qué tenía en el chango. Casi ni contestó. Congelada para la foto del cronista que investigaba el caso. Y entregó el muñeco como si devolviera un juguete perdido. Apenas si lo despidió con un beso y le puso la mamadera llena de leche para que no tuviera hambre entre los brazos.
Tampoco lloró.
Y a pesar que el policía que la detuvo y que conocía, la miró con ternura. Cuando le remarcó varias veces que la estaba ayudando. Sabiendo lo que venía después, se tapó el cuerpo con la frazada marrón, porque le estaba mirando los pechos demasiado.
The post La loca del chango. Por Juan Botana appeared first on Juan Botana.
]]>The post La muestra “Tercer ojo. Colección Costantini en Malba” sigue convocando personas appeared first on Juan Botana.
]]>Luego de una conversación en el auditorio entre María Amalia García, curadora en jefe de Malba, y Eduardo F. Costantini, se dió por inaugurada la exposición.
Tercer ojo se puede visitar de 12:00 a 20:00 todos los días, excepto los martes que está cerrado. Continúa hasta septiembre de 2023.
La muestra se encuentra bajo la tutela de la curadora en jefe del museo, Marita García, quien también invita al público a un recorrido por las distintas obras que se exhiben en el Malba. En una sala íntima que cuenta con aforo reducido, de no más de doce personas por vez, aislada y muy bien presentada, se encuentra la nueva obra de Kahlo. Con una gran fotografía de Frida en blanco y negro justo antes de entrar al recinto.
“Tercer ojo” reúne más de 240 obras icónicas del arte latinoamericano, incluidas la pequeña pintura de Frida Kahlo, “Diego y yo”, la más cara del arte de la región, junto a nombres como Diego Rivera, Tarsila do Amaral, Xul Solar, Joaquín Torres García, Emilio Pettoruti, Maria Martins, Remedios Varo, Antonio Berni y Jorge de la Vega, entre otros.
Eduardo Constantini
Eduardo Costantini explicó al auditorio cómo surgió este espacio reconocido a nivel mundial y cómo fue la compra de la obra de Frida Kahlo. La artista mexicana que pintó Diego y yo en 1949, y que fue adquirida el año pasado por el Malba por la cual se pagó casi 35 millones de dólares.
La muestra “Tercer ojo” permanecerá durante un año en el museo de Avenida Figueroa Alcorta 3415.
The post La muestra “Tercer ojo. Colección Costantini en Malba” sigue convocando personas appeared first on Juan Botana.
]]>The post Charla literaria y Festival de Poesía en el Jardín Botánico de la Ciudad appeared first on Juan Botana.
]]>Poné “Asistiré” en el link del evento: https://www.facebook.com/events/1149630012309010
24 escritores/as elegidos tendrán 5 minutos para participar.
The post Charla literaria y Festival de Poesía en el Jardín Botánico de la Ciudad appeared first on Juan Botana.
]]>The post 18 Festival Virtual de Poesía y Narrativa appeared first on Juan Botana.
]]>Subí tus escritos, videos, imágenes y comentarios durante todo el día al grupo del festival:
https://www.facebook.com/groups/598418150306987
The post 18 Festival Virtual de Poesía y Narrativa appeared first on Juan Botana.
]]>The post Carta abierta de María del Refugio Sandoval Oliva a su nieta muerta appeared first on Juan Botana.
]]>Querida Griseld:
En este segundo lapso del calendario gregoriano, escribo esta misiva, primeramente, porque es el mes que celebraríamos tu vigésimo primero aniversario de vida y, a pesar de que tu línea del tiempo se detuvo el año 2011, necesito recurrir a este artilugio literario, porque brinda a mi alma una catarsis, un bálsamo de paz y esperanza en medio del oasis, producto del dolor y desesperanza en la que hemos transitado desde tu partida.
Cada palabra, frase y pensamiento van dirigidos a ti, estoy consciente que no hay una forma de enviarla por correo ordinario o virtual, pero gracias al poder de las palabras, puedo comunicarme contigo hasta la eternidad.
Una de las cualidades sobresalientes que te distinguían, era precisamente la de saber escuchar, entablar diálogos, hacer preguntas, buscar significados y entonces el asombro se dibujaba en tu rostro, porque entre más conocías, más interrogantes llegaban y tú simplemente, deseabas conocer el mundo; era tanta la confianza depositada en las personas a tu alrededor y en el futuro promisorio que estabas presta, de mente y corazón, con oídos abiertos y pronta respuesta, así como el uso del tintero de la pluma, para expresar tus sentimientos a través de las letras o los dibujos que tus manos trazaban.
En el baúl de mis recuerdos, conservo esos mensajes que aprisiono como tesoros invaluables, vuelvo a leerlos y parece que escucho tu voz, entonces me apresuro a contestarte, a reafirmar nuestro código de amor que trasciende más allá de la muerte. Fuiste y eres aún mi maestra, contigo aprendí a ser abuela, a mirar con tus ojos de inocencia las maravillas del mundo, a reír y gozarme en tu presencia, a construir castillos en el aire.
Me enseñaste a encontrar a Dios en medio de la enfermedad, a saborear cada instante de vida, a reconocer la valentía con que enfrentaste cirugías y tratamientos invasivos; te convertiste en el pilar de fortaleza cuando nos veías destrozados, buscabas consolar, más que ser consolada, brindaste apoyo y confianza a otros niños que transitaban por ese sendero de dolor, y fuiste construyendo tu camino hacia la espiritualidad por medio de la fe, adentrándote en la palabra viva, entonando himnos y alabanzas y preparando tus alas para volar a su reino eterno.
A veces, te imagino como la bella durmiente, en un lecho de rosas, rodeada de ángeles celestiales, con tus ojos cerrados, la sonrisa dibujada en tu rostro; con la plena confianza de estar en un lugar donde se te quiere y cuida; hay tal luminosidad que el brillo penetra hasta nuestra conciencia familiar y es así, como las generaciones nuevas te han podido conocer y amar; escuchas nuestros pasos y voces, eres convidada a dichas y tribulaciones que experimentamos en medio de la cotidianidad; participas en espíritu, hay comunicación fluida y constante con palabras inteligibles que solo el amor puede interpretar.
Te imagino como una potencia cósmica, como una maravilla abstracta invisible para los ojos, nunca para el corazón. Te concibo, te intuyo, vives en mis emociones, eres energía pura que transita en los universos paralelos; a veces te miro en el fulgor de las estrellas, en el vientre de la luna, en el viento, en las flores, en la inmensidad profunda del mar, en ese constante oleaje que va y viene trayendo tu mensaje, el eco de tu voz, lavando la arena donde quedaron grabadas el transitar de nuestras huellas.
Te siento en los amaneceres y en cada atardecer, cuando el sol despierta y se oculta en el firmamento; te escucho en el río que corre buscando su cauce, en el pájaro que entona su melodía, en las golondrinas que llegan al nido construido en el porche, en las hojas que caen y se convierten en insumo de la tierra para volver a renacer, en la mirada de las mascotas, en el ser y hacer de mis nietos y en la mirada de cada niña que encuentro a mi paso, en las lágrimas desconsoladas de tu madre, en sus palabras cuando evoca tus recuerdos, en tus hermanos, en cada rincón de mi vida interna y externa.
La palabra es un mapa que me permite llegar a ti, tiene el poder de escudriñar mis sentimientos y transformarlos en ideas, en emitir mensajes que quedaron inconclusos y cual lava ardiente, están buscando el cráter que les permita salir, sacar el coraje, frustración y esas emociones negativas que se generaron ante el sufrimiento que tu pequeño cuerpo y alma tuvieron que experimentar por dos años, cuando recibías ese veneno que permitimos entrara por tus venas, buscando encontrar y destruir esas células malignas, que se estaban propagando por el interior de tu organismo. Destruyeron tu cuerpo físico, jamás tu alma ni espíritu.
Cuando partiste, quedé presa de sentimientos de culpa, de frustración, tantas palabras atrapadas en mi boca, que no supieron como acompañarte en ese duro trance al desprenderte de tu cuerpo terrenal. La abuela en quien tanto confiaste, estaba hecha una piltrafa humana, el corazón se partió en pedazos y tuve que levantar las piezas y reconstruirlo para convertirme en fuente de apoyo para tu madre.
Sigues siendo una magnífica receptora, pero no solo me escuchas, me haces llegar tus respuestas de múltiples maneras: a través de la naturaleza, con la aparición de memorias adormecidas, cuando veo dibujarse la sonrisa de un niño y con el consuelo de que estás cuidando en el más allá a nuestros seres queridos que ya han partido.
Gracias Griseld por esa década de vida compartida a nuestro lado, por tus risas, tu canto, tus sueños; por haberme enseñado a amar de una manera incondicional y por ese apodo con que me nombrabas entre bromas y risas cada vez que hacía hasta lo imposible por cumplir tus deseos.
Saborea estas letras, como yo me apropio de la fragancia de tu recuerdo.
Te ama hoy y siempre:
Desde Hidaldo del Parral, Chihuaha, México
The post Carta abierta de María del Refugio Sandoval Oliva a su nieta muerta appeared first on Juan Botana.
]]>The post Convocatoria a Escritores y Escritoras del mundo appeared first on Juan Botana.
]]>Dirigida a personas a partir de los 18 años, sin límite de edad.
Fecha de presentación hasta el 31 de agosto
INFORMACIÓN
Whatsapp +5491136660648
Coordinación Laura Coronel
Facultad de Ciencias Sociales
Programa Unite – Universidad de la tercera edad
The post Convocatoria a Escritores y Escritoras del mundo appeared first on Juan Botana.
]]>The post “Cosas pequeñas como esas” de Claire Keegan y “Juego limpio” de Tove Jansson. Por Nuria Gómez Videla appeared first on Juan Botana.
]]>Dos entregas en una: “Cosas pequeñas como esas” de Claire Keegan y “Juego limpio” de Tove Jansson
1- Cosas pequeñas como esas
Una gallina patina sobre una pista de hielo ¿A dónde irá a parar? De eso se trata esta novela fugaz que es tan simple como filosa. Bill Furlong maneja un depósito de carbón y madera en un pueblo helado llamado New Ross, tiene una esposa y 5 hijas mujeres, trabaja para que a ellas no les falte nada. Pero en la suma de sus días cosas pequeñas le pasarán hasta que algo verdaderamente inmenso se devela ante él y lo cambia todo “a cada uno se le dan días y oportunidades que nunca vuelven a tenerse” como este librito iluminado.
Claire Keegan
Eterna Cadencia
94 páginas
90 minutos
te empuja a empezar el año con esperanza
2–Juego Limpio
¿Cuánto de interesante pueden resultar los diálogos de dos amigas cuando se leen desde afuera? Un libro súper recomendado por la crítica que no me voló la cabeza pero que de a ratos entretiene. Mari y Jonna comparten sus vidas desde hace muchos años y van desandando sus posturas ante el trabajo, el arte, las ciudades, la política y sobre ellas mismas. Como un amor de verano que cuando se va el calor se olvida.
Tove Jansson
Cía. Naviera Ilimitada
127 páginas
120 minutos
que nunca mueran los amores de de verano
#libroscortos #librosrecomendados #librosdeverano #leerhacebien
The post “Cosas pequeñas como esas” de Claire Keegan y “Juego limpio” de Tove Jansson. Por Nuria Gómez Videla appeared first on Juan Botana.
]]>The post Convocatoria de Juan Botana para que escriban en Carta abierta appeared first on Juan Botana.
]]>Existen numerosas razones para escribir una carta abierta. Las hay con la intención de mostrar al público la posición del autor o autora sobre un tema en particular. Como una réplica o refutación sobre un tema en particular, dirigida a la opinión pública. Como deseo de comenzar el debate público sobre un tema. Por atraer a la opinión pública sobre un tema, promoviendo acciones. O por humor; algunas personas suelen hacer cartas abiertas para responder de forma sarcástica o graciosa a un debate o polémica. Para comunicar al público una opinión formal de los hechos. O para decir o expresar algo a alguien. La idea es sentar posición sobre el tema que quieran de forma escrita en un formato literario abierto que se mezcla con la denuncia, con la crónica, con el comentario, con la columna de opinión, etc.
Una carta abierta es un tipo de carta que será leída por una amplia audiencia, por un sector de la población o incluso por una sola persona. El contenido informativo de la carta se ha distribuido hacia (o por) el público intencionalmente tras su lectura. Por lo general suelen tomar la forma de una carta enviada a un individuo/a pero que al mismo tiempo se muestra al público a través de diarios, páginas webs, redes sociales, whatsapps y otros medios de comunicación. Suelen tener el nombre de carta al director [email protected], al medio o al tema que quieran. Ojalá les sirva la propuesta.
Desde Lomas de Zamora, Buenos Aires, Argentina
The post Convocatoria de Juan Botana para que escriban en Carta abierta appeared first on Juan Botana.
]]>The post Festival de Poesía en el Jardín Botánico Carlos Thays appeared first on Juan Botana.
]]>The post Festival de Poesía en el Jardín Botánico Carlos Thays appeared first on Juan Botana.
]]>