The post Por qué y para qué escribo. Por Araceli D’Amico appeared first on Juan Botana.
]]>Araceli
7/3/24
The post Por qué y para qué escribo. Por Araceli D’Amico appeared first on Juan Botana.
]]>The post Mujer. Por Luz Ríos Iribarne appeared first on Juan Botana.
]]>Un 7 de marzo viajé en tren. Como no estaba atada a un horario realmente ese día traté de buscar “huecos” donde viajara un poco mejor (o al menos no tan mal). En cualquier lugar, incluso caminando por la calle, puede producirse un roce involuntario, pero cuando una mano abierta roza el cuerpo ya es algo diferente. Me cambié de vagón tres veces, pero en todos los casos me pasó lo mismo. Ya estaban las leyes que “penaban” esto, pero no sirven de nada si todos celebran o desvían la mirada (y alzar la voz había quedado clarísimo que era algo que empeoraba las cosas). Bajé del tren volviendo a respirar (lo había hecho lo mínimo posible), pero los roces al cuerpo ya me hacían sentir descompuesta. Fui a comprar unas cosas y viví cómo por ser mujer, salvo que se tratara de “productos femeninos” había que aceptar que algunos hombres pusieran el cuerpo para pagar primero, aunque claramente yo ya estaba por hacerlo. Pero si por alzar la voz te abusan, por llorar te pisotean, así que seguí tragándome las lágrimas de ese día agotador.
Comprobé que es una falacia decir “me ignoraron”, porque no lo hicieron. Cada vez que me empujaron, me tiraron el cuerpo encima, o casi me tiran al suelo por atropellarme, en cada ocasión, hubo una mirada de costado, para admirar lo conseguido. Tras un día así solamente podía pensar “no soy delgada, pero qué le pasa a una mujer más menuda en un día así?”. Así se terminó mi 7 de marzo.
El 8 parecía tratarse de otro mundo. Me saludaron, me sonrieron, y hasta me dieron una rosa. Me cedieron el asiento, y aunque yo estaba segunda para pagar me dejaron pasar. Rechacé esta atención, pero insistieron. Volví a rechazarla y me miraron ofendidos.
El 9 de marzo volví a tomar el tren. Fue peor que el 7. Porque el 7 de marzo había sido un día como todos los demás, pero el 9 era de venganza. Nos merecíamos esa revancha por las atenciones recibidas el día anterior. Esta vez también me tocaron, me empujaron, pero además me rozaron demasiado. El 9 sí ya tenía un horario, el tren iba más lleno, y por momentos llegaba a preguntarme si habían desarrollado telas que permitiera sentir que no había ropa de por medio.
Esta vez también cambié de vagón, pero fue igualmente inútil. Iba a dar un examen, y vi como había hombres que entraban, se reían, salían, mientras que a mí me pedían el triple (como a cada mujer). El viaje de vuelta fue peor que el de ida, aunque había llegado un punto en que me concentraba en “actuar”, en asumir que yo era algo inanimado, que no sentía todo eso. Fue el único recurso que se me ocurrió para resistirlo, o al menos para no desesperarme.
Había algo roto en casa, y volví a comprobar que las mujeres no tenemos derecho a ir a una ferretería, o a lo sumo “preguntale a tu papá o tu novio si esto le sirve”. “No hace falta, es para mí”. No me importa que sean vecinos. Hace años que no compro ahí.
Esto no es mera catarsis. Es un planteo basado absolutamente en la experiencia personal, aunque no por mí, sino por cada mujer que está expuesta desde el momento de levantarse de la cama (o incluso antes). No quiero esas atenciones cada día. No quiero que me cedan el asiento, o me regalen cosas porque sí. Solamente apreciaría que respetaran una distancia con mi cuerpo, entendieran mi lugar en un fila, y se guardaran los comentarios para sus familias. Si yo no pude decirles esto en el momento, por qué no pueden escribir lo que se les pasa por la cabeza para evaluarlo después?
Pasado el #8M, otra vez, se ven posteos hablando de algo que no es el feminismo. Como dijo una conductora una vez, “Que se bañen, se depilen, y vayan a trabajar”. Pero todas las mujeres en la calle, en la marcha, mañana van a trabajar como siempre, aunque la marcha fue también por esa conductora que no hace mucho también se quedó sin trabajo.
Sé perfectamente que esto no es diferente de lo que viven muchísimas mujeres a diario. No hay nada de extraordinario, pero ¿por qué? ¿Por qué esto no es algo digno de por lo menos un planteo? ¿Por qué seguimos con la idea de que deberíamos acostumbrarnos?
The post Mujer. Por Luz Ríos Iribarne appeared first on Juan Botana.
]]>The post 8 de marzo: Por la dignidad de cada mujer, por el derecho a la vida appeared first on Juan Botana.
]]>Pero también recordamos a aquellas que no tuvieron voz, a las que no pudieron nacer, a las que fueron silenciadas antes de poder luchar. Porque el primer y más fundamental derecho es la vida, desde la concepción hasta la muerte natural. No podemos hablar de derechos si negamos el más esencial de todos.
Defendemos la dignidad de cada mujer, desde su primer latido hasta su último respiro. Rechazamos cualquier forma de violencia que atente contra la vida, en cualquiera de sus etapas.
The post 8 de marzo: Por la dignidad de cada mujer, por el derecho a la vida appeared first on Juan Botana.
]]>The post Mujer. Por Alicia Mordentti appeared first on Juan Botana.
]]>Una mujer que resurge
Que valora y respeta
Los géneros y las lenguas
Una mujer que acuna,que contiene
Que abriga
Escucha sin prejuicios
Comprende
Calma
Una mujer aguerrida
Abierta a los sueños
Creativa
Que tolera ,
Irrumpe y estalla
Se estrella
Nacen nuevas formas
Una mujer que tiene luz
Que anida
Que encandila
Que empuja
Que puja
Que desentraña
Una mujer que mira
Que piensa
Que grita
Que se acerca ,se junta ,
encuentra nuevas texturas
Nuevos colores
¡Vive !
The post Mujer. Por Alicia Mordentti appeared first on Juan Botana.
]]>The post Porque pensé en ti mujer… appeared first on Juan Botana.
]]>que nos recuerdan todo lo que hicimos y dimos por encontrar el rumbo.
Porque pensé en ti mujer…
Tímida y silenciosa de pasos cortos y mirada triste. Escondiendo tu miedo que cobija al dolor.
Porque pensé en ti mujer…
Altiva y orgullosa con paso firme y horizonte claro, abierta al cambio, sembrando amor…
Porque pensé…
En mi abuela, en mi madre, en mis nietas, en mis hijas y amigas disfrutando la vida, con la gracia y la garra de quien supo vivirla.
Porque pensé en mi…
que al igual que mi amiga, mis nietas y mis hijas, mi madre o mi abuela, entreji un sentir
Y hoy golpeo la puerta por mi hermana sin manos.
Hoy suplico sin miedo por aquella sin fe.
Alzo un clamo eterno, vibrante e infinito para ser la voz de aquellas…
que la vida castiga con un presto revés.
The post Porque pensé en ti mujer… appeared first on Juan Botana.
]]>The post Pan y rosas 8 de marzo, mujeres en lucha. Por Verónica González appeared first on Juan Botana.
]]>“Todas las desgracias del mundo provienen del olvido
y el desprecio que hasta hoy
se ha hecho de los derechos naturales
e imprescindibles de ser mujer”.
Flora Tristán.
La lucha de las mujeres se remonta siglos atrás.
Las condiciones de explotación, violencia y desigualdad fueron denunciadas en innumerables oportunidades a lo largo de la historia.
Es importante recordar esas luchas, de aquellas que nos precedieron y guiaron nuestro camino. Como aquella de Versalles también llamada “Marcha de las mujeres”, acontecida el 5 de octubre de 1789, donde miles de mujeres invadieron el edificio de Versalles y se apoderaron de los cañones con las armas que tenían a mano, como cuchillos y otros elementos de cocina. Reclamaban por el hambre y los precios altos, y querían ser consideradas en la toma de las decisiones políticas y económicas de las cuales formaban parte.
Florencia Abbate en su libro “Biblioteca Feminista”, realiza una exhaustiva investigación acerca de estas luchas y relata un documento escrito en aquella época llamado “Petición de las Damas de la Asamblea Nacional”, dirigido a políticos y revolucionarios, donde en uno de los fragmentos finales dice: “Ustedes han destruido el fantasma del despotismo, ustedes han pronunciado ese hermoso axioma digno de ser inscrito en todas las frentes y en todos los corazones: los franceses son un pueblo libre… ¡y todos los días siguen permitiendo que trece millones de esclavas lleven vergonzosamente las cadenas de trece millones de déspotas!”.
La historia continúa y el 8 de marzo de 1908, bajo el lema “Pan y rosas”, obreras textiles de Nueva York marcharon para reclamar un aumento de salario, la disminución de las horas laborales, mejores condiciones de vida, el cese de la explotación infantil y el derecho al voto.
En el año 1910 en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, Clara Zetkin, propuso establecer el 8 de marzo como el “Día internacional de la mujer” en conmemoración a todas aquellas mujeres trabajadoras, que iniciaron las protestas en contra de la explotación y la desigualdad que se vivía en las fábricas.
Pero el día fatídico llegó un 25 de marzo de 1911 también en la ciudad de Nueva York, donde 146 mujeres murieron al incendiarse la fábrica de camisas Triangle Shirtwais.
La mayoría de las víctimas eran jóvenes mujeres inmigrantes de origen judío e italiano, de entre dieciséis y veintitrés años de edad. Las terribles consecuencias se debieron a que los dueños de la fábrica mantenían a estas mujeres encerradas bajo llave y esclavizadas, lo cual imposibilitó que pudieran escapar del fuego y salvarse.
Más cercano a nuestros días pero no tan distinta a esa masacre, sucedió acá en Buenos Aires el 30 de marzo de 2006, en el barrio porteño de Caballito, cuando el Taller textil de la calle Luis Viale, se prendió fuego y perdieron la vida 6 personas de nacionalidad boliviana, dentro de las cuales, 4 eran niños menores de 10 años.
Las grandes colectivas feministas luchan por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito; por el cese de violencia y de femicidios que se suceden cada 27 horas en nuestro país; por la igualdad en las condiciones laborales y sociales.
Mujeres que siguen dando batalla en la frontera de la desigualdad y el desamparo; migrantes que reclaman sus derechos; madres que exigen justicia por sus hijes asesinados, desaparecidos y olvidados; feminidades que resisten y buscan un lugar para ser.
Nora Cortiñas, Viviana Maria Alegre, Cristina Castro, Marta Ramallo, Vanesa Orieta, Cristina Liempichun, Lourdes Hidalgo, Lila Baéz, Moira Millan, Isabel Huala; Las madres del dolor; Las Madres de las Víctimas por el Gatillo Fácil; las Mujeres de Guernica, que salen a defender su tierra y su dignidad junto a su familia para tener un techo para vivir; Mujeres de los pueblos originarios que defienden su tierra, su lengua, practican su cultura y transmiten sus saberes de generación en generación. Feminidades disidentes, trans, no binaries. Mujeres en las cárceles. Artistas que rescatan la cultura, se comprometen y resisten generando pensamiento reflexivo y memoria.
Abuelas y madres de pañuelos blancos.
Mujeres valientes que no abdican, que sostienen a otras y construyen puentes para derribar el muro que interpone el machismo que aún nos atraviesa.
Nos queda mucho camino por andar y desandar, para volver a construir miradas acerca de nosotras mismas desde nuestros propios espejos; para que la noche deje de ser una odisea cargada de temores y de angustia hasta llegar a casa; para que nuestros derechos sean iguales para todas, sin importar nuestro origen ni género asignado, sólo el elegido.
Entonces, podamos levantar la misma bandera hoy y todos los días, hasta que se multipliquen los gritos y se llene la calle de una sola voz que sea un llamado, de pan y de rosas, de mujeres sin miedo.
Un bellísimo poema de Mikeas Sánchez (poeta bilingüe, escritora, traductora y radialista zoque de Chapultenango, Chiapas) celebra esta posibilidad, esta elección de ser mujer y me parece importante compartirlo.
UNO
Soy mujer
y celebro cada pliegue de mi cuerpo
cada minúsculo átomo que me forma
y donde navegan mis dudas y mis esperanzas
Todas las contradicciones son maravillosas
porque me pertenecen
Soy mujer y celebro cada arteria
donde aprisiono los secretos de mi estirpe
y todas las palabras de los ore’pät* están en mi boca
y toda la sabiduría de las ore’yomo** está en mi saliva
*Hombre zoque
**Mujer zoque
TUMÄ
Yomo’chä
tese ṉgotzäjkpatzi äj’ṉwyt
tumdumäbä’ tzäki’tzäki tujkubä’jiṉ
ṉgotzäjkpatzi äj’ natzkutyam äj’ ṉgipsokiu’tyam
Mumurambä kipsokiu’y
wurambäre’ äjne’ankä’ram
Yomo’chä tese’ ṉgotzäjkpatzi tumdumäbä äj’näbiṉ’dzajy
Juwä’ ijtyaju wäñajubä äj’ aṉukuis myusokiutyam
tese’ mumurämbä tzame ore’pänis’ñyeram ijtyaju äj’ aknakomo
tese’ mumurämbä kokypsku’y ore’yomo’isñyeram ijtyaju äj’ tzujomo’
Mikeas Sánchez
Fuente: https://noticiasancap.org/
The post Pan y rosas 8 de marzo, mujeres en lucha. Por Verónica González appeared first on Juan Botana.
]]>The post Si Lilith fuera artista. Por Verónica González appeared first on Juan Botana.
]]>“Los artistas son buscadores, curanderos, activistas
y visionarios, y hacer arte es una fuerza esencial
para decir la verdad al poder,
soñar con nuevas realidades
y, en última instancia,
cambiar el mundo”.
-Allison Smith
Me gusta la idea de pensar un Paraíso repleto de Liliths y de Evas; un lugar donde el sentido de nuestra existencia sea lejos de los modelos imperantes.
Me gusta creer que una casa puede sembrar arte y compartir el trabajo hecho con las manos en una vereda.
Me gusta que las ideas trasciendan, que la risa estalle y que lo genuino se dibuje en la remera de una chica que pasa.
Me gusta la gente que descubre el detalle y se libra de las etiquetas para ser quien siente, más allá de lo que el mundo le dice que haga.
¿Quién establece “la norma”? ¿Quién puede definir el arte? ¿Qué mirada lo define?
Veroka, como le gusta llamarse, nos invita a desplegar nuestras alas y a mantenernos despiertes; a poder mirar más allá sin que nos impongan “modos correctos” de hacer y de sentir.
Ella vive en arte y revoluciona los lugares que habita, porque se compromete con el otre y construye a partir de ahí, una realidad distinta, muy parecida a esa que soñamos muches: inclusiva, diversa, justa, donde la ternura sople como una brisa suave que nos rescate del tedio y de las costumbres que oprimen la creatividad.
Como dice Declaración de principios EZLN “Es necesario cierta dosis de ternura para comenzar a andar con tanto en contra, para despertar con tanta noche encima. Es necesaria cierta dosis de ternura para adivinar, en esta oscuridad, un pedacito de luz”.
Ella brilla con luz propia y nos ilumina; construye caminitos de colores y rayuelas que llegan al cielo, para que no perdamos la ilusión ni las ganas de cambiar lo que nos acostumbramos a creer que no se puede.
Quería que me cuentes acerca de vos, Vero. ¿Cómo te presentarías?
Creo que me presentaría como Veroka, que soy viento y patagónica. Creo que identifica todos mis movimientos, mis acciones y mi espíritu. No sería la misma persona si no hubiera nacido ahí. Creo que esa fuerza te la da el viento, la tierra, el clima, mirar el horizonte. Haber nacido en la ciudad de Comodoro Rivadavia y ver que está todo por construir, creo que tiene que ver con haber nacido ahí y tiene que ver claramente con quien soy.
En un tiempo estuve haciendo Chi Kung, que me parece una disciplina increíble y decía que uno es el paisaje donde nace y creo que definitivamente, es así. Creo que soy un poco árida, con mucho viento, que el viento te lo mueve todo todo, todo; que tengo unas raíces muy profundas. Es muy cruda la Patagonia y creo que tiene que ver un poco con quien soy.
¿Cómo empezó tu relación con el arte?
Mi relación con el arte empezó desde siempre, porque desde muy chica hacía talleres de dibujo, así que desde toda mi vida.
Pero tuve dos formaciones que empecé y terminé…una es de piano que la empecé a los 4 años y la terminé a los 15 (sonríe) con un profesorado de piano, al cual no toqué nunca más, pero sí siento que tiene que ver un montón con lo que es la construcción de mi identidad y mi forma de ver el mundo. Porque… empezar a tocar el piano a esa edad, identificarte con la música a esa edad y con músicos más de Conservatorio estudié, porque bueno en la Patagonia era lo que había, y estuvo bien. Poder tener esa formación musical desde tan niña, hizo que toda la vida quedé conectada siempre con la formación, información y forma de comunicar artística.
Creo que les niñes nacen creativos y en algún momento, cuando entran a la escuela, se corta, porque ahí son preparados para ser funcionales a un sistema y a un Estado donde el arte, generalmente, queda como muy relegado a un lugar “si tenés tiempo para tener un hobby” digamos y en mi caso no fue así. Creo que por eso hay una línea creativa que nunca corté. Por eso, estuve siempre como muy estimulada artísticamente y eso se lo agradezco profundamente a los adultos que estuvieron a cargo de mí (sonríe) que fueron mi madre y mi padre. Ellos en ese contexto y en esa ciudad donde todo era Petróleo y mucho desierto, decidieron mandarme a estudiar piano y eso tiene mucho que ver con mi formación artística. La conexión que tengo con la música nunca se cortó, es hermosa y me parece fundamental para la vida, la música y el arte en todas sus áreas.
Y después, estudié en el secundario artístico 806 que tuve unos profesores y unos docentes increíbles que los quiero mucho, porque era un secundario donde hacíamos asambleas para ver si la escuela venía bien. Escuela de arte que teníamos a la mañana las materias obligatorias escolares y a la tarde, una cantidad horaria muy importante de dibujo, pintura, grabado, escultura, historia del arte, composición. Es una escuela secundaria que fue increíble realmente, que también aportó a una formación bastante libertaria y participativa.
Después, dibujo, que estudié acá en Avellaneda con Marcelo Malagamba, ese fue un taller que cursé 5 años y ahí aprendí muchísimo lo que es el oficio, el amor al oficio del dibujo
Después, me fui a estudiar a Cuba, cine. Más tarde, volví para acá y quise retomar en la escuela de Cine pero no entré, entonces seguí con lo que es dibujo, plástica. Y ahora ya, me dedico bastante al audiovisual porque es como la pintura, el movimiento, es lo que continúa del dibujo y la pintura para mí, como que no hay un corte ahí.
Pero bueno…si me tengo que presentar como soy…soy muy inquieta, muy curiosa, me aburro rápido y me encanta cómo investigar y conocer formas de ver el mundo, de caminar, de recorrerlo y que no sea laburar para…volver a mi casa prender la tele, levantarme a un horario para ir a trabajar, no tiene nada que ver con eso. Y…ya hace muchos años, después de haber trabajado bajo patrón, por un tiempo decidí vivir autogestivamente, lo cual es como muy otra forma de vida, entonces creo que todo eso soy un poco (ríe) más o menos.
¿Quiénes te inspiraron cuando eras chica?
Cuando era chica tenía dos amigas, una amiga fuerte, fuerte y alguna otra de la escuela. Era como muy solitaria y como en la escuela donde iba les habían dicho a mis viejos que era autista, era como “la piba rara”, porque la escuela nunca entiende un niño, niña cuando se sale de la norma y entonces te mandan a la psicopedagoga y ya empiezan con el quilombo. En realidad, era una piba muy observadora, me gustaba mucho observar y además la escuela nunca me gustó. Creo que uno ahí va a hacer más vínculos y a adiestrarse; nunca estuve cómoda en la escuela primaria. En la secundaria sí, porque fue una escuela de arte que yo elegí, pero odié la primaria, odié el viaje de egresados. Desde chica eso fue conflictivo para mí, porque como los docentes ya habían puesto que supuestamente era autista, eso ya implicaba un conflicto y entonces siempre era como un conflicto la escuela. Creo que lo único que me gustaba eran esas Kermés que se hacían para juntar dinero donde por ahí…tocaba el piano, o iba mi vieja y todas las familias; hacían los kiosquitos y los niños entre los parientes (ríe). No sé…como que me gustaba mucho más ese quilombo de la escuela que la escuela en sí.
Pero me acuerdo, que hubo una chica que era pariente de unos amigos de mis viejos que íbamos a ver y ella tocaba el piano, Daniela se llama. Y yo me acuerdo que era re chiquita y para mi era una fiesta ir a la casa de Daniela porque tocaba el piano y a mí eso era algo que me hipnotizaba. Por eso, me mandan a estudiar piano, porque ante la movida que si era autista, de que no me interesaba nada, se dan cuenta que me hipnotizaba el piano. Después me obligan a terminar piano, porque yo ya quería dejar en cuarto año, ya estaba muy agotada, no me gustaba la disciplina, todo lo que implicaba. Pero bueno…lo terminé, tengo mi título de Profesora de Piano.
Hoy pienso, ya más grande, qué me hipnotizaba y es lo que le puede hipnotizar a cualquier niño o niña o niñe que es una expresión del alma digamos, como dibujar, pintar, o una música. Ponete con un niñe a cantar, a actuar, a hacer música, a jugar y el niñe va a quedar fascinado porque es algo puro. Entonces, lo que yo creo que me inspiraba era eso, dibujar, hacer esculturas con tierra, con barro y yo ahí flaheaba, quedaba hipnotizada, podía estar horas haciendo cosas en barro, como esa creatividad, el espíritu digamos. Eso me inspiraba mucho cuando era chica y después cuando fui más joven, me acuerdo que mi primer cassette fue de “Las viudas e hijas del Roque Enroll” así que tendría ahí 12 o 13 (enérgica) y ¡me encantaban ellas, las amaba profundamente! Y después, bueno tengo otros deslices como los que estaban de moda que, después cuando hacés un mirada para atrás te das cuenta que son todos modelos que te fueron poniendo para machacarte algunas cosas…como Los Parchís, Luis Miguel, Pablo Ruíz, amaba a Pablo Ruíz y todas esas cosas. Viuda e Hijas del Roque Enroll me siguen gustando.
Y después, amaba mucho estar con mis abuelas, como que siempre me gustó el estar con las abuelas (sonríe) con sus historias, me encantaba eso.
¿Cómo es tu relación actual con el arte? ¿Cómo lo pensás y vivís en tu día a día?
Siempre que hablo de arte…me gusta citar a un hombre que me parece fantástico que se llama Luis Camnitzer, él habla de lo que para mí es necesario definir, desde qué lugar, desde qué concepto de la palabra arte estamos hablando. Luis dice que: “de acuerdo a como me lo imagino el arte empezó con una persona prehistórica que hizo algo tan inesperado, desconocido y desconcertante, que el lenguaje de la época no tenía una palabra apropiada para nombrarlo. Alguien decidió entonces, que había que llamarlo arte suponiendo que hablaba en español. Desde entonces, la gente trató de hacer cosas que se adaptaran a esa palabra y no, a esa experiencia inicial. Siguieron usando las mismas técnicas empleadas en esa primera obra en lugar de entender lo que la originó, condenando a la historia a la inclusión y goce de los ecos empobrecidos de una experiencia irrecuperable. O sea que hoy, vivimos en un mundo regido por artesanías y disciplinas”. Me encanta ese concepto porque está bueno desde dónde estamos hablando cuando hablamos del arte, si hablamos desde el dibujo, de la pintura que son disciplinas de manifestación, que son un lenguaje. Así que, desde ese lugar, mi relación con el dibujo sigo haciéndolo para hablar sobre muchas cosas que quiero decir, sobre todo desde el feminismo. El dibujo y la imagen son mis lenguajes; los siento muy propios y los siento como una herramienta de comunicación muy fuerte.
Arte como una forma de vida que se está cuestionando todo el tiempo y lo vivo en cada momento. Trato de estar super despierta con todos los sentidos. A veces, no me alcanza con el dibujo lo que quiero representar entonces…voy a la palabra o al audiovisual, voy a colgar afuera un cuadro en la puerta de mi casa o salir a charlar. Para mi es más una forma de vida, vivir en arte.
La capacidad creadora de momentos, de mi casa, de los gatos, de la comida, de sentarme a estudiar, de pintar una calza. Con la misma intensidad con la que pinto una calza que voy a vender y que sé que hay una persona que la va a habitar y la va a disfrutar y esos colores van a ir interviniendo la realidad de la persona que se la lleva y de las personas que la vean y las que convivan. Creo que no es lo mismo una calza negra que una intervenida con una intención. Con ese mismo compromiso hago las películas, los cortos, los escritos, las pinturas, el enojo, la alegría (ríe). Con ese mismo compromiso hago todo lo que hago. Desde que me levanto hasta que me acuesto, aunque a veces, sobre todo en estos tiempos de pandemia, uno está medio obstinado y te sentís con incertidumbre. Pero es vivir en estadio de creatividad constante, por lo menos así vivo la vida y todos los días, es una posibilidad de una hoja en blanco.
Vivir en arte
“No todo acto de resistencia es una obra de arte
aunque, de una cierta manera, lo sea.
No toda obra de arte es un acto de resistencia
y sin embargo, de una cierta manera,
lo es”.
-Gilles Deleuze
Vero ha montado una muestra en la puerta de su casa que se llama “Una obra por día”, como una manera de seguir apostando al arte que resiste, más allá de las condiciones adversas que nos tocan transitar. Ella nos cuenta acerca de cómo surgió esta idea.
Esto nació desde que vivo acá en Gerli, porque desde que vivo acá en Gerli sólo venía a casa a dormir. Estaba formando parte de dos colectivos, una audiovisual y otra más social y me demandaban las 24 horas del día, estaba muy poco en casa. Entonces, el barrio era un lugar que no transitaba, no lo recorría y cuando fue lo de la pandemia que nos tuvimos que quedar en las casas, que se había cerrado todo, empecé a recorrer el barrio, a verlo, a escuchar y a ver las caras de las vecinas y vecinos. Y…empecé a ver que era un embole, digamos (ríe). Más allá de que puedas tener una casa bonita, un árbol, es un barrio relativamente tranquilo, después no había nada. Entonces…nosotras donde vivimos es una esquina y justo en la esquina como que se ve mucho y tenía la posibilidad de colgar cosas afuera…entonces dije “voy a empezar a colgar cosas afuera”. En realidad, empecé a pensar en esto de que tenés que quedarte en tu casa y por ahí un montón de cosas seguían funcionando pero dentro de la casa. Y digo qué loco cuando vos te tenés que quedar en tu casa y convivís con un violento o situaciones así con las cuales de otra forma zafás pero en esta instancia de tener que quedarte en tu casa…primero buenísimo si tenías casa, porque estamos en una sociedad donde hay mucha gente que vive en la calle, entonces era un privilegio. Después…para los que vivimos autogestivamente también, no me podía quedar en casa porque no tenía guita, digamos. Pero estaba un poco adentro, entonces empecé a poner en la puerta de la casa los teléfonos que habían puesto para Violencia de Género y familiares. Había puesto el slogan de “Los feminicidios no se toman cuarentena” y los teléfonos.
La gente pasaba, miraba. Empecé a hablar con gente del barrio que pasaba por situaciones y como de alguna forma, el pertenecer a ciertas organizaciones te brinda una red y un conocimiento a las que venimos trabajando hace rato en feminismos y transfeminismos, empezamos a acompañar a algunos casos. Se puso picante por un tiempo. Y después pensé… que también estaba bueno poner un cuadro y una vez por día empecé a sacar una obra por día. Los cuadros los ponía en la casa, afuera. Después para las redes, fui armando escritos de los cuadros, fue como una especie de hacer una retrospectiva de un montón de cosas que habían quedado en imágenes, ir haciendo reflexiones sobre los cuadros y dejar el cartel afuera de los teléfonos. Entonces era como que todos los días, la gente ya pasaba y miraba los cuadros. Y está re bueno (sonríe) porque de alguna manera siento que nos paramos en otro lugar en el barrio. Este barrio es como muy indiferente a todo y entonces, que estén los teléfonos, que estén los cuadros. En un momento puse la señalización hacia el timbre y hubo gente que tocó el timbre para charlar, para compartir sus situaciones y ¡estuvo buenísimo! Lo hice durar un montón y ahora tengo cosas pegadas afuera, pero ya las dejé digamos, ya saqué los teléfonos que había puesto el Estado, porque también en esos teléfonos te encontrás con gente que no actúa y quedan dando vueltas las situaciones en el teléfono y porque también acá estábamos nosotros, éramos los vecines con quienes estás conviviendo. Entonces fue muy fuerte porque…pasamos de la indiferencia total, de las locas rapadas, aborteras que viven ahí y salen a cacerolear solas, a que de pronto… vas a la panadería o algún lugar y nos dicen “che mirá, sabés que pasó tal cosa. ¿Vos sabés cómo hacer, cómo se hace la denuncia?”. Empezaron a pasar cosas así que fueron muy piolas, que me pusieron muy contenta que se empiecen a generar redes; busqué también las que estaban acá en el barrio. Y todo esto se dio por estar inquieta, viendo de qué manera se pueden visibilizar un montón de situaciones. Empezar a hablar de la violencia, más allá de que hubo gente que no se copó, hubieron gestos sobre todo de chabones violentos. Pero está bien, van a tener que convivir con nosotras porque estamos acá, sabemos nuestros derechos, estamos armando redes, estamos haciendo cosas y se van a tener que acostumbrar (ríe) que van a tener que convivir con nosotras, que no nos vamos a quedar calladas y que vamos a proponer cosas y que vamos a estar acá acompañando. Y no ser indiferentes al lugar donde vivimos y si pasa algo con algún vecine. Conocimos mucha gente por eso y sobre todo, el barrio nos conoció a nosotras.
Recuerdo que tu obra iba a ser expuesta en la Biblioteca Nacional del Congreso pero la suspendieron, ¿por qué?
La obra la colgué también en una fanspage de Facebook porque me invitaron a exponerla. Yo no tenía ninguna intención de exponerla, porque para mí era más militar el barrio que salir a hacer una exposición en otro lado, pero me invitaron a exponerla en la Biblioteca del Congreso de la Nación. Y después, porque no les gustaron un par de imágenes, una es “La Conchuda” y la otra es “Las mapuches”, una semana antes de la inauguración me la levantaron. Así que dije…bueno, yo ya tenía todo el trabajo, tenía todo preparado, había seleccionado las imágenes, limpiado todos los textos, de todo para que se haga esa muestra virtual y como me la levantaron y ya tenía todo armado dije…bueno, la hago igual en una fanpage que es “Una obra x día” por Veroka y ahí está todo el recorrido y un vivo para inaugurar la muestra que tuvo muchísimas reproducciones.
A mí siempre me pasó, ya sea con una muestra, un corto, un dibujo, una peli, que sirva para armar un debate, un planteo de rumbos, de direcciones, de disputa de sentidos. Para mí esa es como la más gruesa batalla, la victoria. ¿Qué es la normalidad? ¿Qué es la anormalidad? ¿Quién dice lo que está bien? ¿Quién te legitima? Poner una piedra en el engranaje y que la normalidad vuele al carajo. Siempre me interesó más eso que el dibujo en sí mismo, digamos. Que vaya rompiendo lugares asimilados como naturales. Por ejemplo: “Las mujeres son mujeres y los hombres son hombres porque es así”. No, no es así. ¿Por qué quién dice que es así? Hay un montón de realidades y de posibilidades y a mí el objeto artístico siempre me sirvió como un medio para poner en discusión un montón de cosas.
Tus pinturas transmiten siempre mensajes, desde Medusa y Lilith como otras tantas mujeres que fueron endemoniadas en la historia. Hay una intención de romper mitos y deconstruir ciertas ideas. Contame un poco más acerca de esto.
Sí, claramente, hay una intención de romper mitos y deconstruir ideas.
Yo por suerte (sonríe) me encontré en mi vida con el feminismo, agradecida eternamente de que me haya revuelto el cerebro y que me haya roto todos los cristales que te dejan ciega y que tiene eso como que todo el tiempo está la pregunta en todo. Como que no hay ningún lugar firme o seguro, cerrado. Como animarse a andar ahí con dudas todo el tiempo y vas como en un movimiento constante que te lleva a preguntarte quién te cuenta la historia y cómo te la cuentan.
Me acuerdo puntualmente de un momento, como siempre tuve mi formación visual digamos, una vez me puse a hacer una especie de juego (ríe) solitario. Yo creo mucho en la imagen, si no preguntémosle al Cristianismo que, con su imagen de crucifixión y el infierno dominaron a casi toda la humanidad. Confío mucho en la imagen, entonces una vuelta me puse a hacer como un juego azaroso buscando imágenes y cuál era la imagen que me decía algo. Y en una de esas veo una escultura de cemento de una mujer que nunca había visto y me impactó muchísimo la representación de esa mujer. Cuando me pongo a ver y pienso que esa era la mujer que me llamaba, que necesitaba conocer su historia; que me daba un mensaje de alguna forma. Y cuando me pongo a ver quién era esa mujer era una representación de Lilith. Y cuando me puse a investigar quién había sido Lilith…la verdad es que flasheé muchísimo porque no la conocía y me pareció increíble que haya sido esa mujer la que me haya llamado la atención, que es una mujer que se fue del Paraíso porque ella no había salido de la costilla de ningún hombre y no iba a sublevarse ni a acatar las órdenes de ningún dios ni de ningún hombre. Entonces después que ella se va del Paraíso, aparece endemoniada como que mata niños, como que es una perversa. Y ahí pensé…mirá cómo te cuentan la historia porque…te endemonian a la mujer que quiere ser libre y después si te pones a ver en todas las historias de la Mitología las mujeres que quisieron ser libres son las peores. Se habla de Medusa que te paraliza, que te deja petrificado. Y si alguien se pone a buscar un poco, Medusa fue violada por su padre, o sea, lo que tiene ella es un odio profundo de que alguien abuso de su vida y de su cuerpo pero no te cuentan esa parte. Creo que ese mecanismo se sigue usando hoy, ese mecanismo de endemoniar a las mujeres que plantean posiciones nuevas para otras mujeres sigue vigente como antes, nada más que ahora por suerte y por trabajo que muchas tenemos, muchas más mujeres quieren ser libres y luchamos por eso. Somos red y es lo mejor que nos puede pasar y lo más lindo. Ahora se hablan cosas que antes no se hablaban y creo que eso es un logro del feminismo. Que las pibas ahora en la secundaria agiten como locas y eso es genial. Hoy tenemos una ley de aborto. Son un montón de luchas que se van dando pero porque habemos muchas que no nos importa que te digan “es una loca de mierda”. Creo que lo mejor que nos pasó a las mujeres es el feminismo y romper con todo lo que nos quisieron decir. Entonces…para mí sí, hay toda una intencionalidad de derribar mitos, de poner en cuestionamiento quién los escribe, porque tenemos un montón de La Medusa, La Lilith, La Malinche, que también es como “la traidora”. Bueno, yo quisiera saber cómo se comportan cuando tu pueblo mismo es quien te entrega a vos como trofeo, como ofrenda.
Ayer estábamos hablando y pensaba como estudiante de artes visuales, del lenguaje visual, quién va a decir que Picasso era un misógino, violento, psicópata. Sí, lo era y sin embargo, no lo podrías cuestionar y había mujeres muy grosas en la época que están invisibles. Creo que forma parte de nuestra responsabilidad y de nuestra construcción también de subjetividades, investigar bastante más y poner todo en un tapete, contar la historia desde otro lugar, porque la historia la cuenta quien la escribe. Entonces, hay que construir otros espacios para tener otras miradas y construir otras subjetividades de la historia de las mujeres, de cómo queremos vivir.
Por ejemplo: “Ser madre te completa”. No, la verdad que no, sin embargo, siempre nos quisieron a las mujeres adentro de las casas, siendo las que cuidan, las que contienen, las que no se rebelan, que no pueden decir que no quieren. Un montón de disciplinamiento y de policía para nosotras mismas, que está construido desde el cotidiano, que está implícito como naturalizado. La lucha que una da, no es para una sola, es para un montón, es para todas. Cada una la tomará como la tomará, pero la lucha que cada una da por contar una historia.
No sé, por ejemplo, una vez me llamaron para pintar un lugar en una Cooperativa de Maricultores en Caleta Córdoba, Comodoro Rivadavia, donde vive mi primo y su hija Delfi que, en ese momento, tenía 15 años y se vino a pintar conmigo. Mi primo me hablaba de Poseidón y yo le digo “¡Poseidón un carajo!” (ríe) “acá vamos con la Medusa, las sirenas, las dueñas del tridente”, saquémosle el tridente a Poseidón y contémoslo de otra manera. Y entonces, cuando hicimos ese mural le pusimos “Las dueñas del tridente”. Después, cuando nos hacían notas acerca del mural, contábamos toda esta historia. Creo que cualquier herramienta es válida para contar nuevas historias, formas de ver y habitar el mundo.
Tenés una relación muy especial con el arte visual y manual, desde la pintura en Artemisa, tu emprendimiento de ropa y MVM, la productora audiovisual de la cual formas parte. Me gustaría que me cuentes un poco acerca de estos dos proyectos, de qué se trata cada uno y cuál es tu participación específica en cada uno de ellos.
MvM somos la productora gráfica, audiovisual de contenidos de todo, porque hacemos de todo (ríe). Ahora incluso estamos trabajando sobre una idea de un libro de Moni. Hacemos películas, videos, acciones, intervenciones, fotografía, de todo. Con Moni Bonavia, que es fotógrafa, nos conocimos hace un montón de años, laburando para medios independientes, ella hacía fotos y yo hacía la imagen y lo conceptual. Entonces, nos conocimos, pegamos muy buena onda y después seguimos trabajando juntas.
A Micol la conocimos después, se sumó a la movida y el primer laburo que hicimos juntas fue una muestra que se llamó “La fruta prohibida”, que empezó con un concepto que laburé después de una muestra de la que participé en Hamburgo y me vine con un concepto relacionado con el cuidado del cuerpo, la prohibición de los desnudos, toda esa carga que está sobre los cuerpos. Ahí trabajamos esa muestra con fotos de Moni, que tiene una sesión de fotos increíbles de desnudos. La fruta prohibida me acuerdo que decía como “siempre lo castrado termina siendo el deseo”. Andan algunos videos dando vueltas. La hicimos acá en Tierra Violeta y después, la llevamos a Comodoro. Fue el primer trabajo que hicimos las tres juntas y seguimos laburando; seguimos pensándonos juntas.
Como productora de contenidos hacemos desde arte de tapa para bandas, cortos, películas, estamos trabajando en varios proyectos ahora; libros, muestras, performances, intervenciones callejeras. Somos tan móviles y flexibles (sonríe) como unidas en las propuestas y proyectos.
Tenemos una relación muy de hermandad y de movimiento constante de pensamiento, de autocuestionamiento, de hacia dónde queremos, de experimentación. MvM es como nuestro laboratorio elegido por las tres como para experimentar un montón de cosas.
También es una instancia que nos reditúa económicamente pero no es sólo el objetivo de nuestra productora, también es poder realizar nuestros contenidos y nuestras propias producciones.
Cada una tiene un recorrido riquísimo y nuestra imagen está inspirada en la Lilith , en sus alas y en sus garras. Y cada vez que nos unimos es eso, la MVM victoriosa con sus alas de LIlith, volando e investigando, es nuestra libertad me parece, para las tres. Es un espacio que amo profundamente y que nos permite un montón de investigación y aprendizaje. Eso es MVM.
En Artemisa soy la creadora, fundadora, gestora y la distribuidora que te la lleva en bicicleta también (ríe), la que hace el reparto.
Artemisa nace en el 2001, mi hermana Vale se había venido a vivir conmigo, que es una hermana que se la deseo a todo el mundo, aparte de compartir la hermandad compartimos la pasión por la creación y la música, así que tenemos una relación muy hermosa, al igual que con mi hermano que también es músico y compartimos en la familia este lenguaje y esta forma de ver el mundo.
Entonces, no teníamos un mango como toda la Argentina y entonces fue como…bueno ¿cómo ganarte un mango? Empecé a comprar unas remeras de reventa y a pintar de cosas que nada que ver. Me iba a Plaza Francia a tirar el paño con esas cosas y en ese momento, había un hombre muy piola llamado Quico, uruguayo. Él era muy busca y vendía en ese momento, pantuflas y muñecos de Pickachu y Pan Triste y nos hicimos como muy compañeras de él. Y en ese momento, me decía “piba, te va a ir bien, vos sos buena gente, tu ropa está linda pero lo que necesitás es guita” (ríe). Estábamos con Vale ahí y nos daba él medio paño junto a sus pantuflas y muñecos. Entonces teníamos el puesto de busca de eso y mis remeras al lado y la verdad es que nos bancó.
Entonces empecé a ver que el arte para mí no era un hobby y no quería que fuera así. Me preguntaba cómo vivir también de eso. Entonces ahí empecé a estudiar “Diseño de Indumentaria”, no la terminé porque era privado, hice dos años. Porque para mi estaba bueno hacer la pintura en la ropa, porque era un modo de romper esto de que el arte está colgado en un museo o en una galería y no tiene como más interacción en la vida cotidiana. Entonces empecé a hacer remeras que me gustaran y a intervenirlas. Que esa pintura te agarré por asalto cruzando una calle, por ejemplo. Cuando yo empecé no había casi ningún proyecto así. Y ahí empecé como una necesidad económica y como una necesidad de sacar el arte afuera.
Una vez, volviendo de Comodoro y esa vez quería quedarme allá pero al volver y al bajar del 106, pasa una chica que llevaba un vestido mío con una cara gigante y me acuerdo que flasheé y dije “No, me tengo que quedar acá” (sonríe) Me cruzaba con mis propias creaciones y la piba iba divina con su vestido y no era sólo el vestido sino que era esa pintura que recorría La Paternal. La pintura caminaba en La Paternal. Pienso que hay un montón de obras mías interviniendo la realidad cotidiana de la gente y me encanta. Me gusta ese lugar para mis creaciones, me gusta que estén en la calle y no colgadas en un museo.
Ahora con la pandemia, tuve más tiempo de diseñar también con Camila, mi compañera, que ella hace toda la parte de costura y me ayudó a ajustar la moldería. Ahora en este momento, estoy haciendo calzas pintadas y vestidos pintados.
¿Formás parte de alguna organización y/o colectiva?
Formo parte del Cluster de Audiovisual de La Provincia de Buenos Aires, que es una asociación civil, sin fines de lucro, que es una red internacional de Cluster audiovisuales, que trabajamos el cine desde un lugar cooperativo y comunitario, que son puntos de encuentro para poder realizar contenidos audiovisuales desde otra forma de producción que no sea la industria. También trabajamos en industria pero como colectivo laburamos mucho más lo que es la producción desde el cine comunitario en red y cooperativo. De esa organización hace ya… casi dos años llevo la Presidencia, formo parte de esa organización hace 7 años. Es una red que tiene el Cluster audiovisual de La Paz, de Sucre, de Bolivia; en México, en Aguas Calientes; en Chile, en Santiago; en Uruguay. Bueno y en Argentina, en Neuquén, en Rosario, en Mar del Plata, Córdoba, Buenos Aires, San Clemente, Santa Teresita, Marcos Paz. Es una red bastante grande y desde ahí, laburo y laburamos lo que es todo el campo audiovisual cooperativo y comunitario.
Otra cosa importante para mí de la red de Cluster y de la Provincia de Buenos Aires en particular es que…hace unos cuantos años, viajábamos a Roca con José Campusano, con Horacio, con Micol y con dos chicas más a grabar un tisser de lo que era una propuesta Multiprovincial, que era como hacer una película con distintas provincias y nosotros fuimos a grabar el Tiser de eso y José me venía contando todo lo que era el Cluster, toda su manera de ver el cine y el audiovisual y me acuerdo que le pregunté si estaba escrito todo lo que me contaba en algún lado porque si no las historias se pierden, y me dice que no. Y me acuerdo que, después de un año o dos años más, encaré lo que se llaman los anuarios del Cluster, que es como toda la sistematización, pasar a teoría todo el recorrido de lo que se venía haciendo. Y ahí empecé como a hacer un laburo de recopilar información y edité tres anuarios que los tengo en pdf y están libres para quien los quiera, de lo que es el Cluster y los Cluster.
Fue una locura hacerlo (ríe) pero quedaron espectaculares y hoy sirven para que varias personas estén haciendo sus tesis sobre la Red de Cluster y en particular del Cluster de La Provincia de Buenos Aires y se están basando mucho en los anuarios que yo edité, escribí y compilé. Así que, más allá del recorrido audiovisual que pude tener en el Cluster y de aprendizaje en las distintas áreas de lo que es el cine, desde dirigir, producir, vestuario, arte, asistencia, pensar el audiovisual como una integralidad, también fui editora de los recorridos de la red intercluster. La organización me aportó mucho a mi crecimiento personal como profesional en distintas áreas y yo pude darle a la organización la devolución de la sistematización de todo el recorrido de la organización latinoamericana. Re contenta con eso. Incluso de una biblioteca virtual de España, se venden. O sea (ríe) los levantaron de algún lado y los pone ahí a la venta y digo buenísimo que una se haya mandado ese laburazo y que circule de esa forma, que hoy te mandan las tesis y estás citada ahí como quien hizo la recopilación de ese material. Para mí eso es un orgullo enorme, más en el área audiovisual que es tan…zarpada en la construcción de la percepción de la vida, del mundo y de las formas que lo habitamos, de las subjetividades. ¡El cine es un arma tan potente pero tan potente! Que estoy muy orgullosa de haber hecho ese recorrido y de haberme tomado ese laburo para dejar escrita una historia de una organización audiovisual, comunitaria, cooperativa y realmente, comunitaria y realmente, cooperativa.
La ternura
“Sabían, ahora, que hay una cosa que se desea siempre
y se obtiene a veces: la ternura humana”.
-Albert Camus.
¿Qué gestos y personas te inspiran a crear, Vero?
Un montón de gestos me inspiran. Personas que me inspiran a crear son los adolescentes. Me encantan los, las adolescentes y me parecen que son unos receptores y receptoras alucinantes de todo lo que venimos laburando. Las niñas, niños y niñes me inspiran un montón a poder seguir abriendo un poco el corset donde vivimos. Pero no soy de las que “ay bueno, lo hago por los niños”, no, lo hago por mí, lo hago porque cada gesto que una haga de libertad es para todas. Los gestos libertarios, nos benefician a todas las personas.
Pero los y las adolescentes tienen algo que me inspiran un montón, me generan algo hermoso, sin igual.
¿Y gestos? La ternura me inspira mucho y el enojo con rabia también, me encanta. Creo que lo necesitamos. Me potencia la rabia. Pude encontrar la manera en la cual se transforme en una potencia para que ese grito de rabia llegue a su destino. Como que la rabia me ayudó a sacarme un montón de cosas de encima que no me pertenecían o que no quiero que me pertenezcan. Pero la ternura…es un gesto que me inspira mucho, la ternura de los pequeños gestos me sensibilizan un montón, los detalles de la vida. Los detalles me vuelan la peluca, me generan mucha inspiración. Me parece que un poco el Capitalismo es eso, arrancarnos todos los detalles de la belleza de la vida y creo que hay que recuperarlos.
Después bueno…al haber laburado un montón con menores en sistema de encierro, la injusticia me genera una rabia sin igual. La injusticia en general, ¡me genera una rabia muy fuerte! Me dió tanta fuerza (ríe) como para hacer un largometraje sin recursos, que de ahí viene el Largometraje que pronto, si el universo conspira a nuestro favor y lo terminamos, lo vamos a estar estrenando que se llama “Oíd Mortales” y es sobre institutos de menores.
Bueno, esa peli la pudimos hacer, gracias a que existe MVM y gracias a la colaboración de muchísima gente, pudimos contar historias que no están contadas.
¿Qué actitudes y luchas crees que todavía nos faltan librar para embellecer este mundo y favorecer que todes tengan un lugar?
(Ríe) En este momento, te diría que no tengo las respuestas, pero me parece que sí, creo que estaría bueno que todo el mundo…se anime un poco más a mandar a la mierda a ciertos patrones que lo único que hacen es que muchas, muches, sean infelices. Y después…me parece que hay que tener una búsqueda sincera y profunda por cultivar el espíritu, la mente, los vínculos, la poesía, las luchas genuinas.
Pero no tengo mucho esa respuesta, puedo hablar por mí nomás y decirte que a mí me hizo muy bien mandar a la mierda un montón de cosas (ríe) y seguir un recorrido que tal vez, tenés que empezar de a uno. Pero como una vez me dijo Marcia Recalde, que es amiga e inspiradora: “Mirá, cuando empezamos con H.I.J.O.S empezó uno”. Y hoy es lo que es. Como eso, como animarse a salir de lugares que, de alguna forma, no vibran como una y empezar de nuevo. A mí, por lo menos desde lo personal, eso siempre me ha hecho bien.
Creo que está todo por hacer. Creo que una puede hablar y dar una respuesta desde un lugar de privilegio porque yo tuve mis viejos que siempre se ocuparon que no me falte un plato de comida, un techo, un abrigo, una educación, una educación artística.
No sé, Vero, yo veo los pibes que están tan cascoteados por la vida, por la falta de posibilidades, por la intencionalidad política que tengan falta de posibilidades y ¿qué les vas a decir en ese lugar? Más que poder estar ahí. Si uno le pudiera cambiar la vida sería distinto pero tampoco podés, entonces creo que no tengo respuesta para esta pregunta. Me parece que hay una crisis de valores también muy grande a nivel humanidad, pero no sé cómo se hace para cambiar. Yo creo que cada uno va haciendo la lucha que puede individual, colectiva, con otras, con otres, en agrupaciones pero…creo que estamos jodidos. Creo que la vida está pasando para otro lado y esto que estamos viviendo en este momento, es una respuesta de que estamos jodidos. No sé, no sé qué falta, falta todo (ríe). Si bien disfruto un montón de la vida y de un montón de cosas pero…El otro día hablaba con alguien de la realidad dónde quedamos en esta pandemia los laburantes, actores y gestores culturales y…también estamos en una sociedad que no sé qué pasa si no hubiera cultura, digamos. Hay como mucho para replantear.
¿Cuáles son tus sueños y proyectos?
Uno de mis sueños siempre fue que mi casa sea un lugar en donde pueda circular información y cultura y arte y posibilidades. Desde siempre mis casas fueron lugar de reuniones, de pensamientos, de talleres. Hace un montón, había propuesto lo que se llamaba “taller abierto” en mi casa, que era una casa chorizo en Paternal y en mi pieza hacía este taller donde invitaba a distintas personas a tocar, a cantar, a recitar y era compartir un sábado fuera de lo que fuera el espacio donde vas a ver una muestra, o el espacio donde vos vas a escuchar a una poeta, sino que era juntarnos un sábado a compartir nuestros laburos y que traiga la gente algo para comer y compartir, pasar una tarde. ¡Y pasábamos unas tardes increíbles! Se armaban unas movidas alucinantes. La gente se iba re chocha. También se aprovechaba para vender…ahí he vendido cuadros, he regalado, se han llevado de souvenirs. Ese compartir por las ganas de compartir, darle otro sentido a la vida y a nuestro laburo y disfrutarnos entre nosotros también. Eso lo hice alrededor del 2012/2013. Desde adolescente ya mi casa era como un lugar de reuniones y de intercambios y de talleres. Ha sido casa de recepción de gente, de activistas, militantes, artistas de todos lados. Mi casa en Cuba también era una casa que era así como…una casa donde se juntaba gente a hacer cosas. Y ese es como mi sueño, que siempre sea un lugar donde haya fuentes de información y de pensamiento y de posibilidades y de entablar redes. Y es un sueño que voy haciendo realidad.
Y después, otro de los sueños que tengo es poder estrenar “Oid mortales” y que haga su recorrido esa película que tanto nos llevó a mí y a Micol, que fuimos las que más llevamos el proyecto a la cabeza, poder estrenarla y ver qué es lo que se trae.
De proyectos…tengo unos pares ahí pero se los voy a contar cuando estén más funcionando (ríe).
También ahora estoy estudiando en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo la carrera de Comunicación Social, así que uno de mis sueños también es ir avanzando en eso. Para mí es un desafío porque me aburro rápido, nunca me banqué las instituciones pero la Universidad de las Madres es muy linda, tiene docentes muy piolas. Los contenidos y la forma de laburarlos es super piola y me encanta.
Por último…agradecerte profundamente, Vero, ¡sos una artista increíble! Admiro y me inspira tanto tu trabajo como tu manera de posicionarte en el mundo.
Y me gustaría, si tenés ganas, que puedas darles un mensaje a todas las personas que estén leyendo esta entrevista.
Gracias, Vero, porque me parece re lindo que alguien vea el laburo que una hace y diga “esto quiero amplificarlo”. Y a las personas que estén leyendo la entrevista, gracias por leerla porque podrían estar haciendo otra cosa (ríe) y decirles un poco que dejemos de seguir agendas que nos marcan, porque nos quieren tener ahí engañados con la zanahoria adelante. Entonces hay tanto por tejer, por vincularnos, por organizarnos y por capacitarnos. Ir en contra de lo que nos quieren, que nos quieren ahí como zombies siguiendo una agenda que, a veces, la seguís porque sí, más en estos tiempos que está todo tan raro. Es como sacar la cabeza de las pantallas y pararse un poco a ver que hay, quiénes están al lado y qué podemos hacer, si ya somos uno, dos, tres, podemos hacer un montón de cosas.
Es invitarlos a eso, a sacar un poco la cabeza de la agenda y de la pantalla.
A quienes quieran colaborar con lo autogestivo se agradece a quienes quieran comprar sus calzas, tener sus vestidos, tener sus remeras porque bueno…en estos tiempos la economía apremia. Así que, si esto sirve también para difundir un poco el laburo que es una buena parte del ingreso de mi economía.
Le diría a la gente que apueste más a lo autogestivo, que hay una red muy piola ahí que hemos construido hace muchos años, redes autogestivas y es lo que hoy nos sostiene. Eso a mí me parece una victoria super contundente y una victoria de lucha también, porque si no le hubiéramos apostado tantas, tantos, tantes a lo autogestivo hoy estaríamos prendidos fuego. Y estamos así, sosteniendo entre todes.
Cuando era chiquita también me pasaba así, me sentía rara, distinta, explotando de vida y de poesía por todos los poros de mi cuerpo. Quizás…por eso también, me convoca y me conmueven personas que, como Vero, pueden mirar más allá y escuchar esa música tan maravillosa de la infancia. Porque es ahí, cuando somos niñes, donde libramos las batallas más importantes, donde empezamos a forjar nuestro destino y donde la mirada del otre, puede ser muy amorosa pero también destructiva.
Me acordé de una frase preciosa de Janusz Korczak: “Decís ‘nos molesta la charla de los niños’, tenéis razón. Decís ‘tenemos que descender hacia sus ideas, descender, inclinarnos, empequeñecerse’, estáis equivocados, no es eso lo que nos cansa sino el que tengamos que elevarnos a sus sentimientos, elevarnos, estirarnos, ponernos de puntillas para no agraviarlos”.
Veroka interviene remeras, veredas y la vida misma, para que podamos reflexionar y cuestionar; para rescatar lo que vale la risa y tirar a la basura lo que nos daña. Destruye mitos para escribir una historia singular pero también pinta flores silvestres en la calle y hace ruido, para que la lucha de las mujeres y disidencias no pase desapercibida.
Necesitamos muchas Veros en este mundo, para que sea el arte el que construya lugares y patee la zona de confort. Para salir a la calle e inventar nuevos modos de inyectar esperanza. Para que un encuentro te deje pensando y busques ese libro o escribas una carta; para que vuelvas a mirar la luna y pidas un deseo mientras tanto.
Que no dejes de observar a tu alrededor y no seas indiferente al desamparo.
Que no dejes de cantar ni de reír. Que ames hasta morir, como dice el flaco,
y que no te conformes con menos.
Para seguir apostando a la ternura, como una manera de resistir, de cuidar el alma.
Para contactar a Vero y conocer su arte
Fb
ROPA
mvm
PELÍCULA:
CORREO
Fuente: https://noticiasancap.org/
The post Si Lilith fuera artista. Por Verónica González appeared first on Juan Botana.
]]>The post 8M. Luchar contra el genocidio interminable appeared first on Juan Botana.
]]>Conquista y potencia del cuerpo de las mujeres para desprenderse de las figuras del cuerpo del delito, y del campo de la prueba.
¿De qué maneras, de cuántas maneras, el cuerpo de las mujeres es capturado por un deseo ajeno? Cuerpo de las mujeres condenado a un destino ligado a la ficción de naturaleza femenina, y a la representación que fija lo femenino a ser madre. Cuerpo de las mujeres condenado a ser también objeto de posesión exclusivo para el deseo del hombre, para la sumisión, para la violencia o para la muerte.
Quiero decir: ¿cómo despegar el encuentro sexual de una presunción de peligro, de un estado básico de alerta, hacia el ejercicio de una sexualidad que tenga los mayores grados de libertad posible, en los modos singularísimos con los que cada una tendrá que resolver ese enigma que la sexualidad siempre representa? Que la sexualidad pueda ser enigma y no lugar hipersaturado de sentidos.
¿Cómo continuar separando sexualidad y castigo? Todavía en este siglo, no hay avance tecnológico, ni científico, ni político, que haya logrado desarmar esa soldadura. Aún.
¿Cómo recuperar, hoy, entonces, la palabra y el cuerpo para vivir una sexualidad no peligrosa ni culpable? ¿Cómo arrancar nuestro cuerpo de “el cuerpo del delito”, como poderosa representación dominante? Me refiero de este modo al peso que “la prueba” cobra en el cuerpo de las mujeres. Pruebas que verifican a su vez la magnitud y algunos de los alcances de nuestra captura en el régimen patriarcal, ese sistema que opera legitimando y reproduciendo su propia violencia, como si ella fuera natural.
Usamos –cada vez más– las mujeres, la palabra para defendernos, y vaya que la usamos, a contramano de otras palabras, prácticas y poderes. Pero ¿cómo usamos el cuerpo? El cuerpo colectivo aloja, acompaña y posibilita el intento por inscribir el cuerpo de las niñas, adolescentes y adultas, de cada una de ellas, de otras maneras.
Entonces, ¿cómo seducimos hoy las mujeres sin ser putas ni víctimas? Tanto de otrxs, por empezar, pero además víctimas de nuestras propias representaciones, representaciones psíquicas y sociales, singulares y colectivas, cuando suponemos, en particular las más jóvenes, que el avance erótico siempre es potencialmente amenazante o peligroso.
¿Cómo desarmar la idea de “hombre supuesto atacante“? ¿Y la representación de “mujer desecho“? (Se usa y se tira, en un plano metafórico y en otro bien concreto y real).
¿Cómo lograr que crimen y castigo no sean la perpetuidad moralizante tejida en saberes y prácticas que posibilitan aún hoy que las mujeres sigamos suponiendo que somos nosotras mismas las responsables de la opresión padecida, por haberla provocado, propiciado o deseado? ¿Cómo desamarrar nuestros cuerpos de esos discursos del Poder que todavía lo marcan? ¿Cómo liberar al cuerpo de la búsqueda de aprobación y de la amenaza del oprobio?
El cuerpo de las mujeres se enfrenta cada día al trabajo de desasirse de esas representaciones de cuerpos que funden sexualidad, delito y prueba. Representaciones ligadas a los afectos de culpa y vergüenza.
Tenemos el desafío de construir para la sexualidad un campo de paridades. Pero sobre todo de alegres maneras, maneras de probar y explorar que no queden aplastadas por otras “pruebas” que capturen en la dominancia de unx por sobre otrx, o en la exigencia en nombre de ningún valor o ideal.
Que probar pueda ser eso: ser sujetos capaces de experimentar, tener derecho y libertad de hacerlo -con el cuerpo y con las palabras: ambos son la materialidad de nuestro capital libidinal y deseante, con ellos decidimos el rumbo de nuestra vida.
Dejar atrás la agenda de las pruebas, vivir fuera del guion que el poder nos asigna, que nuestro tiempo sea siempre, y cada vez más, nuestra potencia y conquista.
Un nuevo 8M nos encuentra batallando por dar fin al genocidio interminable.
Ni una menos.
Fuente: Página 12
The post 8M. Luchar contra el genocidio interminable appeared first on Juan Botana.
]]>The post La marcha de Ni Una Menos a Congreso: “Con esta Justicia no hay derechos ni democracia” appeared first on Juan Botana.
]]>Con la Plaza del Congreso desbordante, las demandas se concentraron en la reforma de la Justicia, la deuda que se carga sobre las trabajadoras, y la persecución de las luchadoras populares.
Bajo las consignas “con esta Justicia no hay derechos ni democracia” y “la deuda es con lxs trabajadorxs“, decenas de miles de mujeres volvieron a llenar este miércoles la Plaza del Congreso en el marco de un nuevo paro internacional feminista. Los ejes del documento de cierre estuvieron puestos en la situación económica que “a nosotras y nosotres nos afecta triplemente” y en el reclamo de “reforma judicial transfeminista“: “Hay un aumento de la persecución a las luchadoras populares con apertura de causas judiciales y allanamientos a las organizaciones sociales”, denunciaron. En paralelo a la marcha a Congreso, las organizaciones del Frente de Izquierda y la Asamblea por el Derecho al Aborto de CABA se movilizaron hacia Plaza de Mayo.
“Hoy, 8 de marzo de 2023, día internacional de les y las trabajadoras, los feminismos volvemos a ocupar las calles masivamente en una nueva jornada de lucha y paro feminista“, se escuchó desde el escenario pasadas las 18.45 horas, en el inicio de la lectura del documento final de un nuevo 8M. Abajo ya escuchaban las decenas de miles de manifestantes que, agrupadas en organizaciones sociales, políticas y sindicales, llenaban como cada año la Plaza del Congreso. La columna encabezada por Ni Una Menos concentró a las 16.30 en Avenida de Mayo y 9 de Julio y desde allí marchó ocupando varias cuadras de la avenida.
Desde el escenario montado sobre un camión, a las puertas del palacio legislativo, desde temprano bajaba música y se escuchaban las consignas del paro feminista. Alrededor del escenario colgaban pasacalles de La Garganta Poderosa que exigían la “Ley de reconocimiento salarial para las cocineras comunitarias“, proyecto que la organización presentó este 8M.
“Organizadxs contra la injusticia, la deuda es con nosotrxs“, exclamaba otro pasacalles que cruzaba la Avenida Rivadavia. Las paredes de los edificios que rodean la plaza estaban empapelados por afiches del colectivo “la lengua en la calle” con una foto de la Facultad de Derecho: “Reforma judicial transfeminista“, se leía sobre las escalinatas de la Facultad.
“Denunciamos el intento de magnifemicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, la falta de investigación del hecho y su posterior proscripción”, siguió la lectura del documento, haciendo eje en la cuestión judicial. “En este marco se inscribe el aumento de la persecución a las luchadoras populares con apertura de causas judiciales y allanamientos a las organizaciones sociales”, continuó. También se denunciaron las detenciones de las cuatro mujeres mapuche de Villa Mascardi y “la continuidad del hostigamiento judicial contra Milagro Sala y demás compañeras de la Tupac”.
El otro eje principal del documento de cierre repitió una consigna que ya se viene levantando en los últimos 8M: “La deuda sigue siendo con nosotras y nosotres“. “Decimos eso porque nosotras sufrimos el doble las consecuencias de la dependencia que impone el pago de la deuda con el Fondo. Tenemos salarios más bajos, menor acceso al trabajo registrado, y eso en los casos en los que podemos conseguir un laburo”, explicó a este diario Romina Juan, que llegó al Congreso desde Don Torcuato.
En el documento también se hizo hincapié en ese punto: “Paramos y nos movilizamos frente a la agudización de la crisis económica, frente al avance de la inflación, el aumento de la precarización laboral y la desocupación que a nosotras y nosotres nos afecta triplemente”, se escuchó desde el escenario.
“Las consecuencias del pago de la deuda ilegítima con el FMI, contraída por el Gobierno de Mauricio Macri, siguen recayendo de manera diferencial sobre las mujeres, las lesbianas, bisexuales, travestis, trans, no binaries”, siguió el documento, que exigió “que se investigue la deuda ilegítima con el FMI”.
A pocos días de que se conozca la sentencia por el femicidio de Lucía Pérez, en el documento firmado por más de 800 organizaciones también se pidió justicia por ella y “por todas las víctimas de femicidios“.
Desde temprano estuvieron frente al Congreso los familiares de víctimas agrupados en Atravesados por el Femicidio, que colgaron en las rejas de la plaza una bandera con los rostros de sus familiares. “Convocamos a todas y todes a acompañar a la familia de Lucía el 14 de marzo en La Plata a la audiencia del jury y el 17 de marzo en Mar del Plata a la lectura del fallo del nuevo juicio”, sostuvieron en el documento.
También a las 16 30 concentraron en 9 de Julio y Avenida de Mayo las organizaciones de mujeres y disidencias de los partidos del Frente de Izquierda, entre otros, como la Asamblea por el Derecho al Aborto de CABA. A diferencia del año pasado, cuando se habían realizado dos actos paralelos en Plaza Congreso, esta vez la izquierda decidió marchar a Plaza de Mayo. La columna estuvo encabezada por una bandera que rechazaba “el ajuste de los gobiernos y el FMI” y pedía “acceso efectivo a la IVE“.
Con la consigna “los pañuelos no se bajan“, desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, en tanto, advirtieron que, “aunque conquistamos la ley, la implementación sigue encontrando obstáculos, barreras políticas, objetores, sigue habiendo presas por abortos y eventos obstétricos, y se sigue criminalizando a quienes garantizan la IVE y la ILE”.
Este artículo fue publicado originalmente el día 8 de marzo de 2023
Fuente: Página 12
The post La marcha de Ni Una Menos a Congreso: “Con esta Justicia no hay derechos ni democracia” appeared first on Juan Botana.
]]>The post Día Internacional de la Mujer: guía de las actividades culturales appeared first on Juan Botana.
]]>La agenda cultural para este 8M, Día Internacional de la Mujer, es muy variada. Centros culturales, museos y espacios de cine ofrecerán una programación especial. Presentaciones de libros, ciclos de cine, lecturas, recitales y actividades participativas como charlas, clubes, ferias y talleres tendrán lugar en distintas instituciones de la Ciudad. En los teatros porteños independientes hay varias obras en cartelera que pueden ser vistas y analizadas desde una perspectiva de género. También habrá movidas en la calle, como la tradicional intervención artística organizada por el colectivo Mujeres de Artes Tomar que se sucede cada 8 de marzo en medio de la marcha al Congreso de la Nación. Las actividades, muchas de entrada gratuita, se extienden durante todo el mes, y en algunos casos más adelante en el tiempo.
El Centro Cultural Recoleta desplegará entre marzo y mayo, de martes a domingos, una agenda de charlas, clubes, talleres, recitales, ferias, presentaciones de libros, ciclos de cine, obras de teatro, lecturas performáticas y recitales. Las actividades son de carácter gratuito, algunas con inscripción previa o retiro de entrada.
El ciclo de charlas contará con la presencia de Rita Segato, quien abordará lo que el feminismo ofrece a la sociedad y su impacto en la historia. También participarán la cantante Gabriela Parodi y la periodista Cecilia Bazán, que hablarán sobre los desafíos personales y luchas en el mundo de la música y la comunicación; mientras que las dramaturgas, directoras y actrices Maruja Bustamante y Laura Paredes protagonizarán “Teatras: hablemos de teatro”. La escritora y pensadora Lucía de Leone focalizará “Feminismos creativos” en diferentes tipos de luchas; y Lola del Carril y Pauli Echeverría dialogarán sobre los desafíos del oficio periodístico en ámbitos como el periodismo musical y el relato deportivo.
El ciclo musical “Suban el volumen” se realizará en la terraza, con la participación de Noelia Recalde, la vocalista francesa Cléa Vincent, la banda platense Isla Mujeres, el cuarteto Mujer Elefante, Soft Tot y Babeblade. El Patio del Aljibe será sede del ciclo intimista “Corazón acústico”, del que formarán parte Louise de Arco, Sol Mihanovich, María Codino, Sofía Macchi y Cata Raybaud.
En lo que respecta a teatro, se podrán ver Caribe, con Yanina Gruden, dirigida por Katia Szechtman; Ametralladora, monólogo escrito y dirigido por Laura Sbdar e interpretado por Nicolás Goldschmidt; y el unipersonal Consagrada, el fracaso del éxito, encarnado por la exgimnasta Gabi Parigi, un trabajo sobre las luces y sombras del deporte de alta competición, con dirección de Flor Micha.
En la Casa Nacional del Bicentenario (Riobamba 985) se ofrecerá todos los domingos de marzo a las 20 el ciclo de ficciones nacionales “Futuros posibles: directoras argentinas”, que incluye los films Algo incorrecto, de Susana Nieri; Ese fin de semana, de Mara Pescio; y Camila saldrá de noche, de Inés Barrionuevo. Además, este sábado a las 18 se inaugurará la muestra Las olas del deseo. Feminismos, diversidades y cultura visual 2010-2020+. El mismo día y a la misma hora, en el Centro de Arte Sonoro (CASo) de la Casa Nacional se inaugurará la exposición Al conjuro de este código. Tecnofeminismos para reescribir el mundo, con la participación de artistas de distintos países de Latinoamérica. Habrá, además, conciertos, talleres, charlas y residencias.
El Centro Cultural Rojas (Corrientes 2038) conmemora el 8M con dos muestras: El taller, un cuarto propio para crear. Artistas de Baro Estudios, una exposición colectiva para celebrar “la libertad que tiene en la contemporaneidad la mujer para poder desarrollar su práctica artística”. La otra es Paseos, con fotos de Tamara Goldenberg. Inauguraron este martes y se podrán visitar hasta el 11 de abril, de lunes a sábados de 8 a 20, con entrada gratuita. De miércoles a domingos de 14 a 20 el Centro Cultural Borges (Viamonte 525)invita a la muestra Reveladas, de fotografías en blanco y negro de Marisa Bonzón, un homenaje a mujeres anónimas.
En el Museo Nacional de Bellas Artes (Avenida del Libertador 1473) las piezas del acervo de la institución de Léonie Matthis, Cecilia Marcovich, Rosa Bonheur, Alicia Penalba, Grete Stern, María Obligado, Norah Borges, Juana Romani y Berthe Morisot, entre otras creadoras, serán analizadas dentro del ciclo de recorridos guiados “Detrás de la superficie: Historias de mujeres expuestas” (miércoles, jueves y sábados, hasta el 30 de marzo, a las 15). Además, el taller para adolescentes y adultos “Mujeres de lápiz tomar” invitará a aproximarse activamente a estas obras y dibujar en las salas donde están exhibidas. La actividad se realizará los viernes 10, 17 y 31 de marzo a las 18 y el sábado 18 a las 16.
Entre las novedades del museo también destaca la exposición Podría ser yo. Alicia D’Amico y la fotografía como experiencia colectiva, con 46 imágenes de la artista argentina incluidas en un ensayo sociológico de los años ’80 sobre la vida cotidiana de los sectores populares en Buenos Aires y alrededores. Otra de las protagonistas del mes es Raquel Forner, ya que hasta el 12 de marzo continúa en exhibición la muestra Revelaciones espaciales. 1957-1987, curada por Marcelo E. Pacheco, que reúne 65 obras correspondientes al “ciclo espacial” de la artista argentina.
En los museos dependientes del Ministerio de Cultura porteño habrá una programación especial. En el Buenos Aires Museo (Defensa 187), los viernes 10, 17, 24 y 31 y los miércoles 15, 22 y 29 de marzo a las 16, se realizará la visita guiada “Mujeres de todos los tiempos”, un recorrido por la colección para que el público conozca a “las mujeres que fueron y son fundamentales para la historia de la Ciudad”. Este jueves de 17.30 a 19 se llevará a cabo el encuentro de lectura y creación literaria “Entre las llamas ellas creyeron”, con Gabriela Rakovstky. Escritoras porteñas dialogarán con sus antecesoras y compartirán poemas y fragmentos en prosa de otras artistas a quienes consideran referentes e inspiradoras. Luego, el público será invitado a participar de un momento de escritura creativa. Aquí también se podrá visitar la exposición Por debajo de los murmullos, de la artista salteña Daniela Arnaudo, que vincula el arte textil con el performático.
En el Museo de Arte Popular José Hernández (Avenida del Libertador2373) este sábado a las 18 se realizará la proyección de danza contemporáneaVanitas 1, en la que “un cuerpo de mujer se conecta con lo más terrícola de la Tierra, esa materia que ve muerte y vida reunidas en un mismo proceso de descomposición vital”. La periodista de este medio Alejandra Varela hará una reseña en vivo y conversará con la artista Agustina Sario en torno a esta investigación, que es parte de una trilogía.
Curaduría intangible, de Sol Echeverría, quedará inaugurada el jueves 16 en el Museo Larreta. Se trata de un “recorrido poético para perderse en los diversos imaginarios que las plantas del jardín del museo despiertan desde un punto de vista literario, histórico y sensible”. Se podrá visitar del 17 al 31 de marzo, de 11 a 19. En el Museo Moderno (Avenida San Juan 350), el equipo educativo invita a un recorrido con perspectiva de género por las salas que integran el programa de exhibiciones Un día en la Tierra. Será este miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo, de 16 a 17. Sábado y domingo el recorrido se dirigirá a familias, y de 15 a 16 habrá un espacio de creación destinado a niños, niñas y familias para crear una bandera con el 8 M como marco.
En el Museo del Cine (Agustín R. Caffarena 51) se podrá recorrer la exhibición María Luisa Bemberg: las ideas hay que vivirlas, con el acervo que ella donó a la institución, que incluye piezas de vestuario y elementos escenográficos. Finalmente, en las redes sociales de MuseosBA (@museosba) se podrá ver el ciclo “Mujeres de los MuseosBA”, cuatro video-entrevistas en formato reel a mujeres que trabajan actualmente en los museos de la Ciudad y que hablarán sobre piezas del patrimonio realizadas por mujeres.
Desde el sábado a las 18 el Museo Nacional del Grabado, ubicado en la Casa Nacional del Bicentenario,presentará la muestra Corazones sensibles. Feria, cumbia y pasión. Se trata de una intervención de sitio específico que materializa un proceso de trabajo colectivo y federal entre artistas de Neuquén, Río Negro, Santiago del Estero y Tucumán, “quienes comparten desde el transfeminismo en amorío con el grabado situaciones que fortalecen redes epistémicas, estéticas y afectivas”.
Por su parte, Museo Casa Yrurtia (O’Higgins 2390) presenta el proyecto “Cambiar el sol de su lugar”, de Paola Vega, beneficiaria de la convocatoria Activar Patrimonio, el domingo 19 de marzo a las 17 en los jardines del museo. La acción consiste en la reedición de los talonarios originales con imágenes de la colección que Lía Correa Morales realizó en su gestión como directora al frente del museo y primera mujer a cargo de un museo nacional. La propuesta de Vega retoma esta idea pero se concentra exclusivamente en difundir las obras producidas por Correa Morales.
El INCAA proyectará cortos y largometrajes este jueves y viernes desde las 18.30 en el auditorio del Museo Nacional de Bellas Artes (Avenida del Libertador 1473), con entrada libre y gratuita.
En la sala Leonardo Favio del Complejo Gaumont (Rivadavia 1635) habrá un ciclo especial a partir del jueves y hasta el 15 de marzo en la Sala Leonardo Favio, donde se exhibirán los films Señora de nadie, de María Luisa Bemberg; Alanis, de Anahí Berneri; Salir de puta, de Sofía Rocha; Las buenas intenciones, de Ana García Blaya; Las motitos, de Inés Barrionuevo y Gabriela Vidal; Ilse Fuskova, de Liliana Furió y Lucas Santa Ana; Los sonámbulos, de Paula Hernández; Con nombre de Flor, de Carina Sama; Gilda, no me arrepiento de este amor, de Lorena Muñoz; El pañuelo de Clarita, de Emilia Saleny; y La mujer sin cabeza, de Lucrecia Martel.
La plataforma Contar exhibirá once producciones que abordan temáticas de género. La propuesta incluirá los capítulos de las series Televisión contra las violencias -que aborda distintos casos de violencia de género-, Las tareas -sobre las tareas domésticas y de cuidado- y Camioneras -sobre el rol de la mujer en el oficio del transporte de carga-, de estreno reciente en Canal Encuentro.
Algunas producciones destacadas: Mujeres de mi patria. Las delegadas de Evita, con conducción de Lorena Vega, cuenta la historia del armado territorial que permitió garantizar la efectividad de la ley de voto femenino. Primeras, con narración de Emme, retrata las vidas de mujeres que hicieron historia en el deporte. La mujer y el cine se compone de una serie de micros que visibilizan a las mujeres que trabajan delante y detrás de cámara, con dirección de Sabrina Farji. Con dirección de Federico Strifezzo, Nosotras también estuvimos pone en primer plano a las enfermeras que atendieron a los soldados de la Guerra de Malvinas.
“Marzo-Mes de La Mujer en Fundación SAGAI” es un ciclo que incluye la proyección de un preestreno a nivel nacional, 1976, película dramática chilena dirigida por Manuela Martelli y escrita por ella y Alejandra Moffat. Será los jueves a las 18 en 25 de mayo 586. En SAGAI se podrán ver otros films, habrá charlas y se presentará el libro 50 mujeres del cine argentino, de Julia Montesoro.
El domingo 5 quedó inaugurada la muestra Premio Adquisición 8M 2023, con 16 obras ganadoras y 60 preseleccionadas por el Ministerio de Cultura de la Nación. Puede visitarse de miércoles a domingos de 14 a 20 en el séptimo piso del Centro Cultural Kirchner (Sarmiento 151), con entrada libre y gratuita. Este concurso es parte de la cuarta edición del ciclo “Nosotras movemos el mundo”.
Alfredo Segatori, Milo Lockett, Paula Pons y Vivi Berthet son algunos de los 50 artistas que participaron de una iniciativa impulsada por el Laboratorio de Arte, de Vivi Berthet, y la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), con el fin de concientizar y visibilizar la forma de violencia que implican los matrimonios y uniones infantiles de niñas, que en el país afecta al 4, 7 por ciento de las niñas, de acuerdo al informe Color de Rosa realizado por FEIM. La exposición se podrá visitar desde el viernes y hasta el domingo en el Laboratorio de Arte, ubicado en avenida Mosconi 4200.
Máximo Parpagnoli, fotógrafo de artes escénicas, reconocido por su trabajo en el Colón desde hace cuatro décadas, presenta Titánides, primera parte de su “Trilogía fotográfica”, un proyecto que aborda la temática de la violencia de género y el empoderamiento de la mujer desde la perspectiva de las artes escénicas. Se puede visitar en el espacio Marcelo Gurruchaga, en Tacuarí 719, con entrada libre y gratuita.
Las Galerías BLOC Art Perú y PHUYU inaugurarán este miércoles a las 19 la exposición Lo propio y lo ajeno, en el local de Phuyu (Esmeralda 986), con obras de siete artistas sudamericanas que exploran tópicos como las “relaciones familiares, luchas internas, lugares del pasado, regiones abstractas y nostalgias de la infancia”. Ellas son Andrea Lamas, Ivet Salazar, Jacinta Besa, María Eugenia Moya, Maureen Gubia, Verónica Cerna y Verónica Penagos.
En la cartelera porteña hay varias propuestas que invitan a una reflexión con perspectiva de género. Algunos ejemplos: Precoz, dirigida por Lorena Vega, los jueves a las 20 en Dumont 4040; Tangueras de radio, de Carla Haffar y Pablo Cernadas, los sábados a las 20.30 en Korinthio Teatro (Charcas 2737); Como vaca mirando un tren, con dramaturgia y dirección de Natalia Villamil e interpretación de Laura Névole, en Teatro del Pueblo (Lavalle 3636) los domingos a las 19; ¿Una y mil?, de Jimena del Pozo Peñalva y Sebastián Suñé, con dirección de Peñalva, los martes a las 21 en NüN Teatro Bar, Juan Ramírez de Velasco 419; Aquellas mujeres, de Teresa Donato y Sebastián Irigo (también director), en Espacio Callejón (Humahuaca 3759), los viernes a las 22; y La Madonnita, de Mauricio Kartun, dirigida por Malena Miramontes Boim, en Itaca (Humahuaca 4027), los domingos a las 19.30.
Algunos espectáculos abordan figuras históricas, como Ay, Camila!, de Cristina Escofet, sobre la historia de Camila O’Gorman (viernes a las 20 en El Extranjero, Valentín Gómez 3378); Lola Mora, un ángel audaz, con dirección de Leandra Rodríguez, en el Payró (San Martin 766), los domingos a las 20; y Mariquita, la verdadera revolución, dirigida por Marcela Grasso, con texto de Nora Inés Schiavoni, en NüN Teatro Bar, los sábados a las 18.30. El amor es una mierda, de Cecilia Meijide, con actuación de Vanesa Maja, forma parte del ciclo de SAGAI. Se podrá ver los jueves a las 20.
La Manzana de las Luces (Perú 222) junto a la organización Periodistas Argentinas hará un homenaje a 15 “colegas maestras e inspiradoras” el miércoles a las 16.30. Además, allí se llevará a cabo el ciclo musical “Nosotras rockeamos el mundo” el 19 y 20 de marzo, con la actuación de Mónica Posse, María Rosa Yorio, Sol Pereyra y Claudia Puyó. Por su parte, el colectivo Mujeres de Artes Tomar participará con una acción artivista en la convocatoria “Ni Una Menos” hacia Plaza de Mayo, como es habitual. El grupo realizará durante este mes también otras acciones, como la emblemática “Marcha de las escobas” junto a Teatro x la Identidad el 24 de marzo en la marcha por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
Fuente: Página 12
The post Día Internacional de la Mujer: guía de las actividades culturales appeared first on Juan Botana.
]]>