Mi nombre es Juan Botana, tengo 56 años y mañana voto en Lomas de Zamora en la provincia de Buenos Aires. Y me gustaría que muchos vayan a votar. En Lomas y donde sea. Por supuesto, vayan a votar a quién quieran. O a quien les parezca mejor. O menos peor. O consideren que, aunque sea un poco los representa. A ustedes, a sus amigos, a sus familiares, a sus vecinos o a su abuela que ya no está. O a las generaciones futuras que pagarán las consecuencias.
Me puso muy triste llevar a mi mamá de 87 años a votar en CABA hace unos meses y saber que a muchos no les interesó votar.
Para los que vivimos en dictadura el voto fue una conquista. Con todas las imperfecciones que tiene la democracia y los gobernantes que a veces nos tocan, siempre es mejor que podamos elegir nuestro destino que no hacerlo. Y si lo decidimos entre muchos será mejor.
Quizás algún día haya menos gente pobre, mejores empresarios, menos deuda externa, no tengamos inflación, ni nos peleemos entre nosotros. Tal vez algún día los gritos no sean la manera.
Y los gobernantes no sean chorros. Y las escuelas y los hospitales y los clubes y las casas estén abiertas para darle una mano a quien sea.
Ojalá en un futuro haya menos policías y más gente buena. Y menos homicidios y femicidios, etc.
Lo pido por mi hija de 10 años. Cada uno tendrá su deseo y su manera.
Pero tengan la manera que tengan, luchen por lo que quieren, y aunque les parezca insuficiente: el voto es una manera.
