Traición, tu viento azota mi alma y en tu furia, siembras la calma.
La fugaz ley de Ser; todo cambia, nada ES, sólo crecer…
El río del perdón fluye lento, lava el dolor y limpia en su intento.
La amistad como camino, da lugar a un viaje de aprendizajes, sin mapas ni lugares. La sombra de la decepción, se disipa con el día, maestro cruel, que enseña a soltar y serle fiel.
En el fondo del dolor, hay un brote de luz, una oportunidad para crecer, para ser más uno mismo. Abrazar la familia y el amor, convirtirla en un nuevo amanecer.
