La encontré esta mañana,
huérfana de tu rito,
con su olor a té
y su rastro de ausencia.
La he llenado y colocado entre mis manos
reclama las tuyas, su humo tiene tu nombre.
Bebo donde se posaron tus labios
a cada sorbo, tu figura camina sobre los recuerdos.
Justo allí, frente a mí, tu silla
aún guarda la forma de tu vuelta,
un contorno que no logra llenarse.
Es todavía tu taza, lo sabe mi memoria,
obligada cárcel de tu fantasma.
Fue publicado en Zenda: https://www.zendalibros.com/5-poemas-de-mientras-el-roble-cede-a-la-noche-de-karina-minano/
