Cómo no voy a defender lo público. Si cuando era chico muchos de los recuerdos que tengo los viví en una plaza pública. Recuerdo el patio de la esquina de Gurruchaga y Soler –hoy huerta concesionada a Don Julio-, los Bosques de Palermo y el gasómetro donde me corté al saltar para adentro –hoy Plaza Armenia- Incluso la Costanera Norte cuando todavía nos podíamos bañar en el Río de la Plata.
Después me mudé a Caballito y alternaba los parques Centenario y Rivadavia para jugar a la pelota. También en el Rivadavia jugaba al ajedrez y hasta siendo menor tuve un puesto de revistas.
De más grande, volví a Palermo y otra vez el Rosedal y el Botánico donde iba a pasear con las chicas.
Cómo no voy a defender lo público. Si cuando me lastimaba iba a parar al Hospital de Niños, al Garrahan o al Hospital Durand.
Cómo no voy a defender lo público si fui a la escuela Blas Parera y a la Manuela Pedraza en Palermo, a la Gran Mariscal del Perú Ramón Castillo en Colegiales y a la Artigas en Caballito. Y al colegio Nacional 17 también en Caballito y me recibí de licenciado en comunicación en la Facultad de Sociales de la UBA.
Cómo no voy a defender lo público si hace 28 años trabajo para el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y hace más de 10 en Espacio Público y ahí conocí a la mujer de mi vida con la que tuve una hija.
Cómo no voy a defender lo público si considero que es la mejor manera de compensar desigualdades. Ahí donde los privados no pueden o quieren. Acá donde todos somos iguales y nos juntamos el hijo del panadero, con el hijo del médico o de un empresario, que además es migrante de China o Venezuela.
Cómo no voy a defender lo público si millones de personas en el mundo acceden a la educación, a la salud, a un trabajo digno o al crédito para una vivienda gracias a alguna política pública que los contenga.
Cómo no voy a defender lo público si los festivales de poesía que organizo hace más o menos 8 años los hago mayormente en lugares públicos para que sean gratuitos, participativos, voluntarios, democráticos. Para que uno y cada uno se exprese como quiera.
Y ojalá esta nota sea publicable no sólo en mi web, sino en todas las redes y portales que se pueda.
