Mamá

Mamá

Mamá… me duele acá: justo donde el tiempo, la distancia y el corazón conviven. Me duelen los días y meses que dejo pasar sin verte; esa forma estúpida de saberte y no visitarte.
​¿Sabés qué, Má…? El tren Sarmiento que tomo al salir de trabajar no llega a Entre Ríos, a casa, hasta vos. A veces, en los viajes, he llegado a imaginar el peor escenario entre vos y yo: definitivamente, tu ausencia sería algo que no me sentaría bien jamás.
​Debo confesarte, mamá… que me siento grande ya. No quiero decir viejo, por respeto a tu experiencia y sabiduría; porque me enseñaste que viejo… ¡viejos son los trapos! En la medida en que crezco, me siento cada vez más indefenso. Me encantaría volver a ser ese pibito que corre descalzo por el barrio en pleno invierno y siempre se siente a salvo a tu sombra, con alguna de aquellas necesidades insatisfechas de las que nunca me enteré, ¡porque vos las cargaste por mí! ¡Las hiciste tuyas y las sufriste el doble…!
​También quisiera ser el de un tiempo atrás, que te contemplaba cocinar. Cierro los ojos… Me alcanza un recuerdo. ¡Ahí estás, te puedo ver! Cortás unas verduras, pelás papas, rallás zanahorias, picás cebollas, volcás unos condimentos… A continuación: el vapor de la olla, el laurel y la mística del caldito.
​—¿Me dejás que te ayude, Má?
(Ya no tenés que renegar para que te dé una mano).
​¡Qué rabia, mamá…! El tirano tiempo me apura y vos te ponés más lenta. Tus pasos se van tornando más cortos y tu marcha más insegura. Pensar que siempre me quisiste desacelerar, que fuera menos impaciente o, como vos solés decirme, «atropellado». Evitarme dolores, el mal amor y, por qué no, de alguna forma egoísta, «retenerme» para vos.
​Me ves apresurado y me recordás el dicho de andá a saber qué rey: «Vísteme despacio que estoy apurado».
​Hoy no puedo ir hasta casa, Vieja, contemplarte en la cocina y verte hacer tu magia, que no es otra cosa que la simpleza de hacer mucho con poco. Pero cuando te vea, te leeré este verso que dice poco y siente mucho. Como cuando era chiquito: «Mamá, me duele acá, mirá…».
​A vos se te hace tan cuesta arriba, tan difícil que haya crecido tan rápido, y a mí me parece sumamente injusto que no seas eterna.

Nata

Written by:

1.446 Posts

View All Posts
Follow Me :