Son distintos los ropajes o disfraces con los que se camuflan los que llegan para saquear la Argentina. De hecho Milei, en sus comienzos, fungía de superhéroe, junto a su compañera enmascarada Lilia Lemoine.
En esta era digital y de predominio de las redes sociales, la captación de voluntades, la alienación, el engaño, el odio o las noticias falsas, son difundidas de manera personalizada a los receptores-personas-ciudadanos-votantes. Entonces la mentira se instala no solo desde los medios tradicionales, televisión-publicidad-radios, etc; sino que la manipulación de la voluntad popular llega de manera directa e instantánea a los dispositivos digitales; y luego el algoritmo termina de hacer el trabajo sucio replicando hasta el hartazgo el mensaje.
Este “Experimento libertario”; no es más que una misma receta Liberal o Neoliberal, que viene repitiéndose desde la dictadura para acá. La diferencia la planteó el mismo Macri, “vamos a aplicar el mismo programa pero mucho más rápido”. Con M. de hoz, con Menem o el propio Macri; podían ser la cara del “cambio”; pero esta experiencia Mileísta es de una devastación intolerable para la argentina.
Es tan descarnado el saqueo, tan explícito; está todo tan a la vista que las descripciones se hacen ociosas. Porque la subordinación al poder de la potencia hegemónica, ahora en decadencia, EEUU; – al punto que la flota norteamericana o su soldados, se despliegan en el mar argentino y en el propio territorio de nuestro país -. Milei, además, se declara el presidente más “sionista del mundo”, y lo demuestra llorando en el muro de los lamentos, avalando con ello el genocidio en Gaza.
No hay “cambio” ni casta, ni moto sierra; es el viejo plan de saqueo, desintegración social y tupacamarización territorial de nuestro país, en zonas de explotación para las multinacionales; sin ningún beneficio para los argentinos.
Lo mismo sucede con las instituciones: Las leyes no se cumplen; las universidades se abandonan; la salud pública se deteriora a un punto límite con los planes de cuidado de los discapacitados; no hay área, ni sector poblacional que no se vea afectado; salvo los súper ricos o las grandes multinacionales.
En consecuencia, más allá de las caras o caretas de estos nuevos bufones, pastores tele-evangélicos o el “presidente más sionistas del mundo”; lo importante es enfrentarlos con un Proyecto político, que les saque la careta a estos nuevos “profetas del odio”.
Más allá de los liderazgos que los lleven adelante lo que debe primar, lo que debe estar claro es EL PROYECTO POLÍTICO, que les devuelva el alma a los argentinos, además de la reparación económica y en las condiciones de vida. Tan importante como las condiciones materiales, es la reparación del alma Argentina, como propusiera genuinamente un querido amigo y compañero – Juan Villa -. Porque lo que están queriendo quebrar es el espíritu de los Argentinos.
Para no poner el carro delante de los caballos, hay que proponerle al pueblo argentino la recuperación de su dignidad; “la autoestima” decía Néstor Kirchner. Se ha ofendido el “espíritu Malvinense”, entre muchos otros, elogiando a Margaret Thatcher, por parte de Milei; además de reivindicar sus ideas, como la que dice: “No existe tal cosa como una sociedad” solo existen individuos. Ese espíritu es el que hay que combatir, somos una comunidad, tenemos una identidad como pueblo y como nación.
Ese espíritu es el que hay que volver a enarbolar, ese amor por la patria y por el otro. El espíritu individualista quiere imponerse sobre los valores que nos unen. “La patria es el otro” fue una manifestación del amor por los demás y de la tierra en la que vivimos.
Por ese motivo, el pueblo argentino merece que sus dirigentes, aquellos que genuinamente quieren representarlo, les propongan un PROYECTO DE PAÍS, que los incluya, que les devuelva la dignidad como personas y todos los derechos arrebatados.
“El candidato es el proyecto” se proclamó en otro momento histórico. Ese es el camino indicado que tiene que recorrer el Campo Popular. Los distintos partidos que los componen; los movimientos sociales y gremiales, que lo integran, tendrán que poner por delante el PROYECTO POLÍTICO, las propuestas de gobierno, antes que los candidatos.
Esos 10 o 20 acuerdos fundamentales o propuestas de gobierno, que sean la plataforma electoral, SERÁN EL CANDIDATO; eso se debe proponer comunicar; cómo se va a salir de esta catástrofe social en la que estamos inmersos.
Luego, para no entrar en el canibalismo interno, de la pelea para imponer a uno u otro candidato; si el consenso no prima; para ello habrá elecciones, sean estas PASO o las tradicionales internas partidarias.-
