Nos hemos acostumbrado al silencio sordo de la lectura solitaria. Pero lo cierto, es que la lectura en voz baja es bien nueva. Hasta principio del siglo XVIII se leía en voz alta, existía el deber de leer en voz alta.
Nos hemos acostumbrado al silencio sordo de la lectura solitaria. Pero lo cierto, es que la lectura en voz baja es bien nueva. Hasta principio del siglo XVIII se leía en voz alta, existía el deber de leer en voz alta.