Una noche llena de hornillas ascendente
Una noche de atropello silencioso
Una noche con un caradura sin nombrar
y era la primera noche de invierno, letras vacías
letras vacías de recuerdos y remordimientos,
no acomplejados en un sinfín de vestir
Mientras pataleaba llegó el impacto y cayó
esa primera noche de invierno fue un fantasma
cansado de la misma rutina, cansado de sufrir
luchando consigo mismo constantemente
no es como una lucha de clases
ni que tipo de neurosis
para ser la entrada al primer invierno que presencié
fue algo inaudito en amapolas
ganas de frustración y melancolía
esa noche de invierno pudo desahogar sus penas
abrazar a un desconocido que solo lo ameritaba
lo recojio en un momento de mucha incerteza
Invertida en un espacio-tiempo sin universo
era de esperar una noche de invierno tan delirante
se levantó del suelo, limpio sus manos y siguió
escuchaba los latidos de su corazón desesperadamente
en esa noche de invierno el cuál no acostumbraba
solo sabía que alguien observaba y lo abrazaba
con ojos llorosos y escondidos
el abrazo fue fraternal…
