Leyendo mis poemas “Alquimia” y “Volver a Marx” en la ronda de lecturas del Festival de Poesía dentro de Cultura en las Plazas en la Plaza San Martín de Turdera.
Alquimia
Guardé el anochecer en un cajón.
¡No lo abras!
Dejé mis sueños más preciados afuera.
Caminaré por un tiempo una muralla
Acompañame, si querés.
Quédate cerca.
Cuando no me encuentres
búscame en los rincones.
Encogido de hombros
doblando las alas
como un pájaro
que acaba
de cruzar una tormenta.
Mi corazón está vivo todavía.
No es cosa de magia ni de brujas,
es que nada puede
destruirme del todo.
Ni el encierro ni el desprecio.
Quiero estar libre para amar.
¡No te das cuenta!
De nuevo.
Ahora de nuevo.
Volver a Marx
Siempre tendré la poesía como excusa.
Tendré las flores más rojas.
Un recuerdo vivo.
Tendré al hombre y no a Dios.
Los muelles en la arena de la isla de Cuba.
Las torres del Paine.
Otra chica abusada llorando en la ciudad.
Siempre habrá un nuevo facho restringiendo accesos
y otra selva en llamas.
Bonistas que compran y venden nuestras ganas.
Pueblos rotos por el hambre y la pobreza estructural.
Puedo decirles a otros, aunque yo no lo crea.
Que hasta el día más triste se termina a las doce.
Que hace 170 años lo advirtió Karl Marx.
Que su diagnóstico aplica también para Latinoamérica.
Siempre me quedará Martí y odiar las fronteras,
la infancia en peligro,
las injusticias, la deuda externa, la explotación.
La Plaza de Mayo, la libertad y esa igualdad que no llega.
El amor para siempre y el sueño de revolución.
Todo eso de lo que yo debería escribir en mis poemas.
Si no te vas.
