Entrevista a la fotógrafa de shows, Eliana Fernández, testigo sensible de los conciertos de rcck de Iggy Pop, Judas Priest, Europe, Kiss, Deep Purple, Limp Bizkit, Megadeth, Scorpions y Billy Idol, entre otros. Por Juan Botana.
¿Qué ven tus ojos en un concierto de rock?
En un concierto mis ojos no ven solo lo que pasa arriba del escenario. Ven lo que está a punto de explotar, por así decirlo. Veo la tensión justo antes del primer acorde. La gota de sudor que cae cuando el riff pega en el pecho. Ver las manos levantadas buscando algo más que una canción son catarsis multitudinarias. Veo miradas cerradas, ojos llorosos, sonrisas salvajes. El instante exacto en que el músico y el público dejan de ser dos cosas distintas y se vuelven una sola. Ese segundo donde el tiempo se frena… y si no disparás, se pierde para siempre.
No busco la foto perfecta. Busco la piel de gallina, el gesto irrepetible, el caos hermoso.
En un concierto mis ojos no ven solo lo que pasa arriba del escenario. Ven lo que está a punto de explotar, por así decirlo.

¿Cómo es ser fotógrafa de shows?
Ser fotógrafa de rock no es solo hacer clic, es vivir al límite de un segundo. Es llegar antes que todos, irte cuando ya casi no hay nadie. Es cargar equipo… y también emociones. Es aprender a leer la luz cuando casi no existe y anticipar el movimiento antes de que pase. Es estar a centímetros del escenario con el corazón acelerado, mientras el público grita, el piso vibra y la música te atraviesa el cuerpo.
Ahí no pensás sentís y actúas. Ser fotógrafo de rock es bancarse el empujón, el calor, el sudor. Es esperar ese gesto, la mueca del cantante, el salto del guitarrista, el puño levantado en el pogo.
No buscás la foto perfecta. Buscás la verdad del momento que te inyecta mil sensaciones. En fin, es contar una historia sin palabras, con luces rojas, sombras duras y miradas intensas. Es saber que esa imagen, mañana, va a ser recuerdo… y en unos años, memoria.
Ser fotógrafo de rock es estar detrás del lente,, pero con el alma arriba del escenario y ahí abajo con el público. Sentís cuando sacás una foto.
Ser fotógrafa de rock no es solo hacer clic, es vivir al límite de un segundo. Es llegar antes que todos, irte cuando ya casi no hay nadie.

¿Qué sentís cuando sacás una foto en un concierto?
Siento una mezcla muy fuerte de adrenalina y concentración. En ese momento todo se apaga y al prenderse las luces es como si estuviera solo yo, la música y lo que está pasando arriba del escenario. No estoy pensando en nada más que en capturar ese instante que no se va a repetir.
También siento mucha conexión con el artista y con el público. Aunque esté detrás de la cámara, soy parte de la energía del show. Cuando todo coincide la luz, la expresión y el timing siento que la fotografía cumple su función: documentar el show, pero también transmitir la identidad del artista y la atmósfera real de esa noche. Ahí es donde la foto deja de ser solo registro y se convierte en relato.
La música te atraviesa y eso se refleja en cómo encuadrás y en cuándo disparás el foco y exposición, pero también intención. Cada foto es una decisión. Elijo qué mostrar y qué dejar fuera del cuadro.
Cuando hago el click y sé que ese momento quedó registrado, aparece una satisfacción enorme. Porque no es solo una foto, es una emoción congelada, un recuerdo que alguien más va a poder revivir después. Para mí, eso es lo más poderoso de fotografiar en vivo.
No estoy pensando en nada más que en capturar ese instante que no se va a repetir.
¿A qué bandas de rock te gustó fotografiar más?
Wow… es muy difícil nombrar solo algunas. Cada banda tiene algo para contar y algo significativo para mí. No son solo artistas: son canciones que escuché y sigo escuchando, leyendas que marcaron a generaciones y también mi propia historia.
Haber tenido la oportunidad de congelar en una imagen a figuras como Iggy Pop, Judas Priest, Europe, Kiss, Deep Purple, Limp Bizkit, Megadeth, Scorpions, Billy Idol, entre muchos otros, es algo que todavía me emociona. Son momentos únicos, irrepetibles, donde la historia y el presente se cruzan frente a mi lente.
Para mí no hay jerarquías cada show tiene su energía, su lenguaje y su magia. Y ojalá esta lista siga creciendo, porque eso significará que sigo haciendo lo que amo, por muchos años más.
Haber tenido la oportunidad de congelar en una imagen a figuras como Iggy Pop, Judas Priest, Europe, Kiss, Deep Purple, Limp Bizkit, Megadeth, Scorpions, Billy Idol, entre muchos otros, es algo que todavía me emociona.

