Bud Bunny representa al músico latino, migrante, de rulitos, bolicua, que cumplió el sueño americano de triunfar en los Estados Unidos. Pero además ganó un Granmy Latino. Y a los pocos días participó del show de entretiempo en el Super Bowl y lo vieron 135 millones de personas. Y puede que no se le entienda cuando hablé, pero las canciones son mejores de lo que piensan. Puede que su r suene a l y que quizás sea una moda pasajera. Y como todas las cosas que capta el capitalismo se lo coma o de tanta plata que tenga se olvide de todo o se haga evangélico. Pero se plantó en los Estados Unidos y le dijo a Donald Trump no al ICE y su espectáculo lo llenó de simbolismos con personas migrantes que trabajan de vendedores ambulantes, de mozos o de lo que puedan. Y que se fueron a Estados Unidos a veces violando las leyes inmigratorias para tener una vida mejor para ellos y su familia. Y que no son animales, ni extraterrestres ni nada que se le parezca. Son personas con el mismo derecho a la vida que los norteamericanos nacidos en Miami, Nueva York o California. Y qué si Donald Trump se mete con Venezuela, colonializa Puerto Rico y Hawái o se quiere quedar con Groenlandia o con parte de Argentina a través de la deuda. Nos tendremos que ir todos para allá. A decirle al mismísimo imperio que no estás haciendo vivir una vida de miseria. Después si el show estuvo armado por un productor o empresario vivo que por los millones de latinos que hoy viven en los Estados Unidos, la vio y eso le convenga es otra cosa. Después si los partidos de izquierda en Argentina ven en Benito un referente antiimperialista es otra. Maradona lo era y miren como termino. Ahora están los familiares peleándose por su herencia. No se olviden que Benito Antonio Martínez Ocasio se puso Bud Bunny. Y por más que hable y cante en público en español, eligió un nombre artístico en inglés. Y aunque represente el sueño liberal de los que vienen de abajo y triunfan y eso refuerce la tesis capitalista de que esforzándose se puede, y esto pase más que nada en el deporte y en la música. Al menos le dijo en la cara a Donald Trump lo que quería. Y puso a Puelto Rico en la boca del mundo. Y al baile y a la salsa y al reggaeton. Y ya habrá tiempo de opinar si sus canciones son machirulas o misóginas. La derecha está tan facha, que hasta los liberales la corren por izquierda.
