Leído en el Festival de Poesía en La Flor de Barracas
Así quedan, calladas,
en amistades saladas.
Sumidas, cabizbajas y
roídas.
Sollozantes en lágrimas,
vagantes y pérdidas.
Sin atinar a nada más
que el recuerdo
de épocas pasadas.
¡Allí quedó la impronta!
Metida en sus cabezas
de glorias vividas,
en sonrisas y muecas,
de los extravagantes poetas.
Y así van por la vida,
llevando esos amores
con sus cargas pesadas
de estertores.
Sin bisagras ni amores
que las vibren.
¡Porque fueron coraje!
De acompañar al diestro
con su pluma y linaje.
De ver al mundo enhiesto…
Hoy, el sonido es distinto,
hoy las mueve,
en acordes un piano,
una voz infantil,
un saxo y leños,
en la tranquilidad
de sus silencios,
en voz de sus poetas
desde el cielo.
Argelia Díaz
Poeta Humanista Universal y Pensadora Social
