Si alguien alguna vez no supo como era el infierno no es necesario que lo imagine. Ya no importan los malos sueños o las premoniciones, ni siquiera los pecados.
Con sólo estar despiertos y abrir los ojos van a soñar el infierno.
El Mal gobierna el mundo encarnado en figuras caricaturescas e imbéciles. Ciegas a la belleza salen a matar. Cobardes matan a los más frágiles. Asesinos asedian a los pueblos indefensos y se burlan de los tontos y distraídos como nosotros. Si no matan los cuerpos, matan el alma. A veces no son necesarias las armas, con solo poner gobernantes inútiles y crueles es suficiente. Claro que la obediencia es fundamental en estos casos. Estos gobiernos sostienen a sus amos y los ayudan a delinquir.
A veces pienso que en algún momento tarde o temprano la improvisación y la compulsión a matar les va a jugar en contra. El poder no es para cualquiera. No se puede improvisar con la muerte.
Esos tipos tan imbéciles están dañando a mucha gente, sí es cierto, pero son locos y no pueden medir del todo las consecuencias de sus actos, porque no son sujetos responsables. Están vacíos por dentro y así como no tienen ninguna empatía con los otros tampoco la tienen con ellos mismos.
Les da lo mismo insultar a un niño, a un adulto, a un perro o a una silla porque ellos no logran acceder a la categoría de sujetos. Cuando sueñan ni siquiera saben que esos sueños les pertenecen. Y al desear tan compulsivamente van a terminar devorándose a sí mismos. El puro goce lleva a la muerte.
Aunque claro, antes de que esto ocurra serán muy dañinos para los otros.
Frente a los hacedores del mal tenemos que tener los ojos bien abiertos, estar unidos y el coraje poco o mucho que tenemos usarlo, aunque sea para decir NO. Decir no es una forma de la resistencia al dominio de estos malnacidos.
Decir no es decir y actuar de otra manera. Así no.
Con respecto a la responsabilidad los ciudadanos comunes y los dirigentes estamos un poco dormidos y distraídos. También es importante preguntarnos que nos pasó que entraron a nuestra casa, nos robaron nuestras pertenencias y seguimos durmiendo.
Nadie puso el grito en el cielo cuando Estados Unidos empezó a matar a los pescadores y robar petróleo a Venezuela hace varios meses.
Y acá en la Argentina los que más pelean parece ser que son los más viejos. A ellos les pegan.
Parece que muchos dirigentes y funcionarios de la oposición fueron comprados por el gobierno y que ese valor supremo que el sistema le da al dinero para ellos es también un atractivo botín.
Sin dirigentes lúcidos y coherentes es muy difícil que la gente común se organice. Pero puede ser.
De abajo hacia arriba. Hay gente muy capaz que no conocemos y de repente va a surgir.
Solo es cuestión de tiempo como siempre.
Es importante que los que queremos un país soberano y consideramos que América Latina es para los latinoamericanos estemos unidos y dejémonos de pelear por tonterías. Estamos todos en peligro.
Sí bien el narcisismo y el individualismo están de moda e impuestos por las redes y los medios hegemónicos no debemos subestimarnos. Siempre hay un margen, un pedacito de nosotros que puede resistir y hacer las cosas de otra manera. También nosotros somos responsables.
Lic. Patricia Gorocito
Docente UBA – PSI
Psicoanalista
