Sembraba conejitos,
paría conejitos,
semillas de otra parte
brotaban conejitos,
ansioso preocupado
los iba escondiendo
ansioso, preocupado,
tan suaves, tan peludos
—señor no se preocupe
siembre los capullitos
en todos los canteros,
no sea Alejandra
Alejandra Alejandra
la angustia la carcome
sus conejos de tinta
eran lindos, tan lúcidos
a veces la condesa
cortaba los cuellitos
y entonces el desastre
allá, en la cocina
un río en rojo allá
debajo de la puerta
—no manches, no inventes
decía mi cuñado,
es mexicano él,
—el rojo mancha, le digo
debajo de la puerta
un charco rojo rojo
y entonces Alejandra,
acaso pensó ella
mejor es el silencio
que aguantar los conejos
que llegan de la niebla
a toda hora, a cualquier hora,
conejos que son mudos.
y ella no aguanta,
Alejandra Alejandra
detrás de los conejos;
detrás de los conejos
está Julio atrás ella.
Detrás de la Condesa
siempre, siempre, cada vez,
digo condesa ¡ y ella!
se asoma Alejandra
por favor no, Alejandra
tu sangre no por favor,
no se pierda tu sangre,
en crueldad de condesa
en esta indiferencia
de caos y deriva
no se pierdan tus voces.
ely vicens
CXVIII-619
Alejandra Pizarnick:
” alejandra alejandra
debajo estoy yo
alejandra “
Julio Cortázar:
“… de cuando en cuando me ocurre vomitar un conejito …”
(Carta a una señorita en París)
