Entrevista a Patricia Gutierrez, autora de “Tierra Seca”, “La última piel” y una biografía ilustrada de Victoria Ocampo, Por Juan Botana.
¿Qué pasó en General Pinedo?
General Pinedo es el pueblo en el que nació mi padre, en Chaco. Es un pueblo en el que las actividades principales eran la tala de quebracho, el algodón y el ferrocarril. Fue creado en 1912 como posta del ferrocarril. La historia de Tierra Seca transcurre en ese pueblo entre los años 40 y 50. En el pueblo no pasó nada extraordinario y, precisamente, esa es la historia de una tierra seca. La abulia en esas tierras y lo que genera en sus habitantes.
La historia de Tierra Seca transcurre en ese pueblo entre los años 40 y 50.
Hablame sobre tus libros y en especial Tierra Seca.
Comencé a escribir por pedido de uno de mis hijos, que quería un libro infantil sobre San Martín y no había en aquel momento. Primero escribí libros de historia (el 25 de mayo, San Martín, Belgrano y el 9 de julio) para un público infantil, los primeros años de escuela, entre 5 y 7 años. Luego escribí cuatro novelas históricas para chicos desde 10 años. Las cuatro novelas son sobre la Guerra de Independencia en Argentina: uno sobre la declaración de la Independencia, otro sobre el cruce de los Andes, otro sobre la figura de Martín Miguel de Güemes y otro sobre el éxodo jujeño. Todos estos libros los publiqué con editorial Estrada y se utilizan en las escuelas para unificar las asignaturas de lenguaje y ciencias sociales.
En 2019 decidí escribir la historia de Harriet Tubman novelada. Tubman fue una esclava estadounidense que no sólo se escapó de la esclavitud, sino que volvió en varias oportunidades a rescatar esclavos. Fue la única mujer en liderar tropas en la Guerra de Secesión. Me pareció una historia increíble y decidí contarla para el público juvenil. Este libro fue publicado por Catapulta.
Al año siguiente comencé a escribir La última piel. Este fue mi primer libro para el público adulto. Es la historia de una modista en la Buenos Aires de los años 20. Mi idea fue hacer una especie de paralelismo entre el país en esos años y la vida de Nélida, la protagonista. La novela termina con el primer golpe de estado, en 1930.
En ese momento fue tomando forma la idea de hacer un libro álbum sobre la vida de Victoria Ocampo. Ocampo es una de mis mujeres admiradas y me di cuenta de que ningún chico o chica la conocía. Me junté con Victoria Morete (otra de mis mujeres admiradas y no sólo por su trabajo sino, especialmente, por su calidad de humana, es una mujer extraordinaria en todo sentido), y juntas creamos Victoria. Este libro, si bien fue pensado para el público infantil, hoy se vende para todo público. Lo editamos con Editorial Olivia.
Y, mientras trabajábamos con Victoria, una tarde de enero de 2023, tuve la necesidad de escribir Tierra Seca. Hay un misterio en la historia familiar de mi padre y decidí contarlo en una novela. Aunque, al ser un misterio y no tener información, la mayor parte de la historia es ficción. Actualmente estuve trabajando en la traducción de Tierra Seca que se va a publicar en formato digital en inglés.
Mientras trabajábamos en el libro de Victoria Ocampo, tuve la necesidad de escribir Tierra Seca. Hay un misterio en la historia familiar de mi padre y decidí contarlo en una novela.
¿Cómo se le cuenta la historia a los más jóvenes?
La historia a los jóvenes se les cuenta sin vueltas. Siento que últimamente la literatura infantil y juvenil está masticada, así se la dan a los jóvenes. Veo que las editoriales son fábricas Ford de libros: producción en serie.
Hace un tiempo, en una entrevista, la escritora Fran Lebowitz contaba que la gente pedía libros en los que pudieran sentirse identificados. Y ella decía que un libro no debería ser un espejo sino una puerta, una ventana. Coincido con ella, pero la industria editorial está fabricando espejos.
Antes la literatura infantil eran historias que no conocíamos, nos llevaban a otros mundos. Entiendo que esos mundos ahora pueden verse en una pantalla y es más cercano, pero sin dudas es más íntimo leerlo dentro de una historia. Saber qué le pasa a una persona, a un niño, a una comunidad, etc., en determinada circunstancia y determinado momento de la historia. Me parece fundamental no dar todo por sentado.
Antes la literatura infantil eran historias que no conocíamos, nos llevaban a otros mundos. Entiendo que esos mundos ahora pueden verse en una pantalla y es más cercano, pero sin dudas es más íntimo leerlo dentro de una historia.
¿Cuánto de ficción tiene la historia y cuánto de historia tiene la ficción?
En Tierra Seca, al igual que en La última piel, las historias de los personajes son ficción. Hay algunos nombres de personas reales de mi vida. Hay calles, lugares, situaciones que fueron reales, pero la historia es ficción. Y sí son reales ciertos hechos históricos.
En el caso de Tierra Seca la elección presidencial de Perón, la estatización de los trenes, el uso del luto cuando murió Eva Perón o el bombardeo en Plaza de Mayo. En La última piel es real la elección que llevó al poder a Yrigoyen, el golpe del año 30, Gath & Chaves, la confitería La Ideal o la del Molino, por nombrar algunos ejemplos. Pero, repito, las historias de los personajes son ficción.
Hay una diferencia con los libros juveniles. En los libros juveniles mi idea era contar la historia real y los personajes vivían esa historia (la independencia, el éxodo jujeño, etc.). En los libros para adultos (Tierra seca y La última piel) mi idea fue contar la historia de los personajes de ficción y, la historia real, es la escenografía.
En los libros para adultos (Tierra seca y La última piel) mi idea fue contar la historia de los personajes de ficción y, la historia real, es la escenografía.
¿Por qué hacemos literatura?
Yo hago literatura para contar historias. Específicamente, para contar historias dentro de la historia. En estos momentos comienzo a trabajar en un libro juvenil, de aventuras podríamos llamarlo, sobre un escape a través del Muro de Berlín. Hoy los jóvenes saben poco del Muro. Y si lo saben, volvemos a lo que dije antes, es lo que ven en YouTube o en un reel en Instagram o TikTok.
Yo quiero contar una historia íntima, de personas que quedaron viviendo en Berlín Oriental y la necesidad de salir de ese lugar y vivir con libertad. Contar cómo se vivía en ese momento, por qué se hizo un muro, qué le pasaba a la gente que quería escapar. Creo que, básicamente, escribo lo que me gusta leer.
Yo hago literatura para contar historias. Específicamente, para contar historias dentro de la historia.
