En esta sexta edición participarán Siri Hustvedt, Mauricio Kartun, Sylvia Iparraguirre, Luisa Valenzuela y Daniel Guebel, entre otros. A 40 años de la muerte del autor de “El Aleph”, las charlas serán sobre el humor, el género fantástico y la amistad con Adolfo Bioy Casares.
“Cada lector crea a su propio Borges. Eso ha contribuido a darle, en tiempo récord, su estatura de clásico, pero también de mito argentino. Borges muta y se vuelve múltiple y populoso”, dice Juan Francisco Baroffio, escritor, ensayista y bibliófilo que participará de la sexta edición del Festival Borges y Experiencia Borges, que se realizará en formato híbrido desde este lunes hasta el sábado 31, con entrada libre y gratuita e inscripción previa en la web del festival.
En esta sexta edición estarán la novelista y ensayista estadounidense Siri Hustvedt y la novelista mexicana Carmen Boullosa (de manera virtual); el director, dramaturgo y escritor Mauricio Kartun; a ellos se sumarán las autoras Sylvia Iparraguirre, Luisa Valenzuela, Gabriela Saidon y Matilde Sánchez y los narradores Daniel Guebel, Juan Mattio y Ricardo Romero, entre otros, quienes conversarán sobre el humor, el género fantástico, la amistad con Adolfo Bioy Casares y Joyce y Thomas Browne como escritores influyentes en la obra del autor de El Aleph.
El festival Borges tiene modalidad híbrida. Esta edición, en la que se cumplen cuarenta años de la muerte del autor de Ficciones, desplegará seis charlas presenciales en el auditorio de la Alianza Francesa (Av. Córdoba 946), y cuatro charlas virtuales que se emitirán en el canal de YouTube.
Experiencia Borges propone una entrevista a Mauricio Kartun; una caminata de dos horas por lugares típicamente borgeanos en la ciudad de Buenos Aires de la mano de Baroffio (la inscripción está cerrada por cupo completo); un show poético musical, La otra vereda, a cargo de La Funes, con solos de bandoneón y la poesía de Borges; El coraje como herencia, con el cantor y académico Walter Romero, que presentará un espectáculo musical en el que explora la relación entre la literatura de Borges y el universo del tango, y El libro absoluto: Borges y el universo, a cargo de Joaquín Fargas, una charla que versará sobre “La biblioteca de Babel” y “El libro de arena”.
“Esta sexta edición coincide con los 40 años de la muerte de Borges, una fecha que invita a recordarlo con la misma vitalidad, curiosidad y vigencia que habitan en cada una de sus páginas: leyendo, debatiendo y celebrando una obra que sigue abriendo universos en cada nueva lectura”, afirman las organizadoras del festival, la editora y gestora cultural Marisol Alonso y la autora Vivian Dragna.
La primera charla virtual, “Borges y Sir Thomas Browne”, será el lunes a las 14. El escritor argentino Pablo Maurette, ganador del premio Anagrama de novela con El contrabando ejemplar, se referirá a Browne, una de las influencias más profundas y duraderas en la obra de Borges, aunque sigue siendo un autor muy poco conocido y mucho menos leído. La única charla presencial del lunes será “El humor como una de las bellas artes”, a las 18, con Alfredo de Jorge, Sylvia Iparraguirre, Marcos Liyo y Juan Sasturain, un diálogo que se propone desmontar la figura rígida del “escritor solemne”.
Liyo, que en 2023 fundó en Ginebra (Suiza) Los conjurados, una asociación sin fines de lucro para divulgar la vida y la obra de Borges, afirma que jamás fue un escritor solemne. “Si su obra y su metaobra (todas las entrevistas y conferencias que dio en sus últimas décadas) podían confundir a algún distraído, ahí está el Borges de Bioy para aclarar todas las dudas. Un escritor solemne es un escritor vanidoso, un escritor que está más preocupado por el bronce al que aspira que por la obra que escribe. Tal vez quiso ser solemne al comienzo de su carrera literaria, especialmente como ensayista y polemista. Pero muy pronto advirtió su propia vanidad, creo que por eso se negó a reeditar sus primeros tres libros de ensayos. A partir de 1930 empieza a delinear un estilo literario, una voz poética que siempre es íntima, sincera y muy refinada, pero no por eso solemne”, explica el director de Los conjurados y desliza la sospecha de que la figura rígida es una “perjudicial elaboración de la academia, que ha leído con excesiva severidad formal una obra que todo el tiempo se burla de las formalidades académicas”. Liyo agrega que “un escritor solemne no escribiría un poema como ‘La prueba’, que habla de un hombre que está sentado en el inodoro”.
Ante la reedición del Borges de Bioy Casares, en dos tomos y con más páginas y materiales, una de las charlas presenciales que más expectativas previas genera es “Una amistad literaria: Borges y Bioy”, en la que participarán Baroffio, Daniel Guebel y Matilde Sánchez, el martes a las 18. “Bioy Casares, como nosotros, también creó a su propio Borges y lo dejó plasmado en sus diarios. Ese Borges, que nosotros recibimos tamizado por el autor de La trama celeste, es uno humano y cotidiano, pero genial. El Borges de Bioy no tiene un equivalente en la literatura, porque está escrito desde la igualdad. Son dos amigos que hablan de política, que critican a sus conocidos, que crean y derriban, día a día, un canon literario. El Johnson de Boswell o las famosas Conversaciones con Goethe se escribieron desde posturas diferentes: un admirador y un admirado. No ocurre lo mismo con el Borges de Bioy, en el que la admiración está en un pie de igualdad. También el cariño. Nosotros asistimos a una historia (que, como entendía Borges, también es una forma de la ficción) personal e íntima. Asistimos al milagro de una amistad”, plantea Baroffio.
Otra charla para agendar será “Borges y Joyce: Historias de héroes y traidores”, con Silvia Utges, Guillermo Martinez, Mónica Beatriz Cuello y Vivian Dragna, el miércoles, a las 18. Borges es a Buenos Aires lo que Joyce a Dublín. “Hay un vínculo que une a Borges y Joyce centrado en la literatura, ciudad e identidad cultural. La memoria, la historia y las tensiones entre tradición y modernidad convergen en Buenos Aires y Dublin como espacios simbólicos”, subraya Utges, especialista en las obras de William Shakespeare y James Joyce, directora del The Swan School of English, en José Mármol, y presidenta de The James Joyce Centre Argentina.
“Para Joyce, Dublin se ve atravesado por el colonialismo británico, el nacionalismo irlandés y la crisis de identidad. Borges, por su parte, crea una Buenos Aires de arrabales, conventillos, compadritos que sugieren una identidad criolla que evidencia rastros de la cultura europea. Joyce reescribe el modelo clásico, reinventa héroes míticos, experimenta con las técnicas del lenguaje; Borges explora la literatura como una sucesión de lecturas, citas y reescrituras. Ambos son memoriosos y plantean el tema del laberinto”, compara Utges. “No podemos hablar de una equivalencia geográfica, pero sí de una tensión compartida: cómo construir una literatura universal sin que lo local se reduzca a folclore ni lo universal signifique renunciar a la propia tradición”.
*La programación completa del Festival Borges se puede consultar en https://www.festivalborges.com.ar/
