Entrevista a Alfonsina Esparza; nacida en Villa María, Córdoba; escritora por vocación emocional, con más de 15 años de experiencia en teatro —como actriz y tutora— con integra sensibilidad artística y mirada estratégica; diseñadora gráfica y analista de marca, trabaja la comunicación como puente entre identidad y propósito. Además, es madre, creadora y narradora de lo cotidiano. Por Juan Botana.
¿Qué sentís cuando escribís?
La acción de escribir la vivo como una experiencia única cada vez, si me centro en el sentimiento, puedo decir que las palabras bajan, a veces para contarme a mí una historia y regalarme trascendencia y otras veces bajan para pedirme que transmita el mensaje. Me gusta pensar que las frases no son mías que yo solo soy canal.
La acción de escribir la vivo como una experiencia única cada vez, si me centro en el sentimiento, puedo decir que las palabras bajan, a veces para contarme a mi una historia
¿A qué le tenés miedo?
Esta pregunta resuena fuerte, porque el miedo es algo que trabajo mucho en mi vida, la respuesta sería “le tengo miedo al miedo”, cualquier situación donde sienta que no puedo sostener el control me da vértigo, no por controladora, más bien es la ansiedad que me genera lo incierto lo que me asusta.
Cualquier situación donde sienta que no puedo sostener el control me da vértigo
¿Cuando recitás: actúas o hablás?
A la hora de contar lo que escribo trato de hablar desde la empatía, no siempre se cruza lo personal en las historias, pero entiendo que alguien puede estar sintiéndolo sin poder ponerlo en palabras y como dije antes, la responsabilidad de ser canal me para en la empatía. Claro que tiene algo de actuación, el teatro es parte de mi vida, lo hice durante muchos años, pero trato de ser respetuosa en la forma de interpretar.
A la hora de contar lo que escribo trato de hablar desde la empatía
¿Sentís que lograste un estilo propio al recitar o te ves más del lado de Liliana Ancalao, Jorge Boccanera o del modo que se expresan hoy en los slams?
Aún no me defino como “poeta”, desde chica escribo, la primera vez fue a los 8 años, se lo dediqué a mi tío, ex combatiente de Malvinas, si me baso en ese escrito puede que me identifique con Liliana Ancalao halando de nuestra tierra, que late, que siente… Pero al pasar los años y seguir en la búsqueda, siento también que tengo influencia de los slams. De igual modo prefiero seguir sintiendo que soy esa niña que necesitaba garabatear en hojas palabras que sentía.
Desde chica escribo, la primera vez fue a los 8 años, se lo dediqué a mi tío, ex combatiente de Malvinas, si me baso en ese escrito puede que me identifique con Liliana Ancalao
¿Por qué causas luchás?
Como madre de Silvestre, un hermoso terremoto de 2 años y medio, lucho por la libertad de expresión, en todas sus formas, siento así que puedo alisar un poco su camino y si Silvestre alza su voz en libertad tengo la certeza de que ayudará a quienes están silenciados.
Lucho por la libertad de expresión, en todas sus formas

