Entrevista a Paula Sánchez Jmelnitsky, abogada, empresaria y coach ontológica. Por Juan Botana.
¿Qué buscás con tus viajes?
Desde muy chica sentí una enorme curiosidad y aún la sigo abrigando, por conocer como se vive en otros lugares, como es feliz la gente en otros puntos del planeta.
Pero sobre todo, en culturas con miradas distintas, por eso mis viajes más interesantes han sido por Asia y por África, aunque ciertas zonas de América también me generan un enorme interés, como por ejemplo Bolivia y Perú.
Creo que el motor de ese interés es enriquecerme como persona, salir de mi zona de confort, expandir mi conciencia con pensamientos e ideas distintas.
Nací en un pueblo que hoy en día es una ciudad muy importante llamada San Miguel, en la provincia de Buenos Aires.
En mi infancia y adolescencia percibí como la gente tendía a manejarse con estándares ajustados y muchos prejuicios.
Creo que el desacuerdo con eso me llevó a salir de ese encierro mental y emocional, y eso en parte lo he logrado con mis viajes.
Desde muy chica sentí una enorme curiosidad y aún la sigo abrigando, por conocer como se vive en otros lugares, como es feliz la gente en otros puntos del planeta.
¿En qué radica el poder de una mujer?
La respuesta puede ser corta o larguísima. Creo que el poder de una mujer radica en saber quién es y en saber qué quiere.
Por supuesto que esto es una respuesta que doy después de haber vivido en este mundo más de cinco décadas.
En mi primera juventud, seguí los mandatos familiares y sociales como un tren viaja por las vías. Unas vías rígidas que no permiten ni el más mínimo desvío.
Así que después de haber cumplido con todos y cada uno de esos mandatos, me di cuenta en un momento que podía ser libre para investigar quién era yo.
A través del Coaching, la Metafísica, la programación Neurolingüística, me he descubierto y ha sido un hallazgo muy, pero muy interesante.
No me arrepiento de nada de lo vivido, pero hoy sé que cada paso que doy lo elijo después de haberlo decidido, desde un lugar muy íntimo y profundo.
Y desde un centro interno genuino y auténtico, donde radica la fidelidad hacia mí misma, puedo decir que recién hoy me siento poderosa como mujer.
En hechos, esto se traduce en saber qué es lo que quiero, hacia dónde voy, que estoy dispuesta a pedir y a dar en mis relaciones interpersonales.
Cuando una mujer no sabe quién es, ni lo que quiere, ni hacia dónde va, creo que eso se nota en el vacío de su mirada, en un rostro desvitalizado, por más hermoso que este sea.
En eso estamos las mujeres, abriéndonos paso entre lo que se espera de nosotras y lo que ansía nuestro corazón, que no siempre coincide.
Creo que el poder de una mujer radica en saber quién es y en saber qué quiere.
¿Todo se puede coachear?
A la pregunta, de si todo se puede Coachear, la respuesta es sí, mientras sea una cuestión que se encuentre dentro de los límites de la sanidad mental.
Esto quiere decir que un Coach Ontológico no puede tratar patologías.
El Coach acompaña a su Coachee (cliente) en el establecimiento y la consecución de metas y objetivos.
También lo acompaña en el camino de la transición que implican esos cambios que debe realizar para concretar sus sueños.
El Coach acompaña a su Coachee (cliente) en el establecimiento y la consecución de metas y objetivos.
¿Cómo se encuentra el equilibrio?
Antes de encontrar el equilibrio en la vida, primero se debe hacer un balance de todas aquellas áreas en las que vivimos como seres humanos. Relaciones interpersonales, trabajo, ocio, espiritualidad, desarrollo personal.
Y el equilibrio, por supuesto, nunca se logra con los mismos condimentos, hay etapas para todo, y somos todos distintos.
En general, vamos a detectar una falta de equilibrio porque nos sentimos fuera de eje y disconformes en algún aspecto de la vida.
Así es que se debe realizar un escaneo interno cada tanto para ver como estamos y nos sentimos con nuestra vida. y dedicar más energía, esfuerzo y mirada a ese área que estuvimos teniendo descuidada para poder volver a encontrar el balance.
Pero reitero que el equilibrio es algo absolutamente personal y que va cambiando dinámicamente a lo largo de la vida.
La definición de éxito que más me gusta es: Éxito es que te guste tu vida.
Por supuesto, ésta es mi mirada personal y cada uno podrá coincidir o no, y eso también está bien.
El equilibrio es algo absolutamente personal y que va cambiando dinámicamente a lo largo de la vida.
