Antes pensábamos que nos explotaba un jefe, una empresa o el Estado. Ahora nos volvimos todos auto-explotados.
Categoría: Editoriales
¿Nos importa quién es el presidente?
Y los demás nos tapemos los oídos o creamos que los presidentes son un holograma, como me dijo alguna vez una chica que conocí. Mientras no le alcanzaba para llegar a fin de mes y tenía la casa en venta para pagar las deudas.
¿Elegimos lo nuevo?
Lo pensaba ayer. Mientras veía los resultados en primeva vuelta de las elecciones en Brasil y los slogans de campaña. El “Atraso o futuro” de Jair Bolsonaro frente al “Democracia o barbarie” de Lula Da Silva.
¿En qué momento nos volvimos virales?
Y no es solo culpa de quienes la defienden o la crean: Javier Milei, Elon Musk, Donald Trump, Mario Pergolini, Mark Zuckerberg, Allen Newell o quien sea.
¿Reelige Milei?
Reelige Milei o le aparecen competidores por derecha o centroderecha como Lacunza, Bullrich o Villarruel. Reelige Milei o pierde frente a Kicillof. O Kicillof ya tiene adversarios por izquierda o centroizquierda como Cristina, Bregman o Grabois y quién sabe. O por el centro como Massa o Zamora, y peor. Reelige Milei o aparece un outsider como Hadad, Guebel o Brito.
¿Nos gusta estar solos?
Un mensaje de whatsapp no reemplaza un abrazo, un corazoncito no equivale a un beso o a que alguien te quiera y un chat erótico o una fotito no equivale a amarse o estar juntos. El contacto de los cuerpos es necesario todavía. No lo abandonen, por favor.
¿Vivimos de prestado?
Hoy en la Argentina el que no tiene deuda de tarjeta, tiene un préstamo personal que no puede pagar. O le debe a un amigo o a una amiga o a las billeteras virtuales.
¿Estamos en venta?
Cuando Milei se paseaba por los canales de televisión y decía que en una lógica de libre mercado una persona podía llegar a vender hasta sus órganos. Nos parecía una barbaridad. Una, porque habría que extraerlos y no podemos hacerlo solos. Otra, por si son compatibles con otros.
La palabra libre, el algoritmo y la nueva plaza pública de la lectura
Juan Botana reflexiona sobre las nuevas alternativas de la redacción digital y el papel del escritor SEO en la literatura contemporánea. Frente a un público apasionado por la lectura en pantalla, destaca la autogestión de autores como Carlos Alberto Leiva y analiza cómo el entorno web transforma la difusión del ensayo y la crónica.
Autores que pagan por publicar: ¿el nuevo negocio editorial?
La presencia de numerosas editoriales que cobran a los autores por publicar sus libros plantea un debate sobre el negocio editorial. ¿Las editoriales tradicionales siguen apostando por nuevos escritores o el autor se convirtió en el principal cliente de una industria que debería ayudarlo a llegar a los lectores? Una reflexión sobre la publicación paga, la autopublicación y el futuro de los escritores.
