Para que pueda ser, he de ser otro.Para salir de mi, buscarme entre los otros.Octavio Paz La primera señal apareció en Recondo, aunque nadie pudo
Categoría: Cuentos
Narración breve, oral o escrita, en la que se narra una historia de ficción con un reducido número de personajes, una intriga poco desarrollada y un clímax y desenlace final rápidos. Borges decía que en su obra no hay géneros puros, sino que se interpenetran unos en otros, como el ensayo y el cuento.
El mandato. Por Juan Maro
Cuándo el viejo reloj de péndulo daba las doce, en aquel viejo bar de la ciudad de Buenos Aires. Pedro y Antonia se encontraron. Jamás
Por culpa de esos estrechos trenes japoneses. Por Norberto Ramazotti
Jorgelina y Carlos bajaron las escaleras de la estación Palermo del subte con, aproximadamente, un minuto o minuto y medio de diferencia. Pasaron por el
Las cosas que aún están. Por Marianela Motta
Antonia vio que los bomberos terminaban de guardar el último tramo de manguera y hacían algunas señales para emprender la retirada. Se acercó al señor
Escribí un relato barrial
Escribí un relato sobre algo que pasa en tu barrio . Podés tomar como ejemplo: “Banfield” de Juan Botana. Escribilo y envialo a: [email protected] Banfield
Por qué escribo cuentos. Por Dora Adelina Cecchetto
Escribo cuentos para comunicar. Escribo cuentos para sanar. Escribo cuentos para expresar que las vivencias de gente de mi edad, pueden servir de catapulta para otras
La casa vacía. Por Graciela Barreiro
Me regalaste tu casa hace unos quince años. Dice el señor de la inmobiliaria que está muy biencuidada. “Original” dice en los avisos. Pierde un
El juego del fastidio. Por Nata
El presente escrito corresponde a un “relato” breve que desea ver la luz en forma de libro “Volver a cruzar el Río”. —¿Me amás? Preguntó.
El amor inmutable. Por Carlos Alberto Leiva
Nélida está sentada en su sillón favorito, rodeada de las luces tenues de la noche. La televisión está encendida, y en la pantalla, un programa
El Botero. Por Gabriel Palleres
Vos, remà, José, total son tus brazos los sometidos. ¿Y si fueran tus piernas, que’? Ya no sirven, José, ya no son la promesa de
