Pepo se puso el pantalón de cuero, llamó a su primo Aron y se fue a Obras al festejo por los 5 años de la
Categoría: Crónicas
La crónica es un género periodístico híbrido, porque dentro de su narrativa incorpora aspectos informativos con otros argumentativos y de ficción. Hay crónicas sociales, crónicas de amor, crónicas de barrio, crónicas de calle, crónicas de lucha, crónicas de viaje, crónicas de familia y crónicas sobre derechos.
Pepo, una vida de rock (De Willy Crook a María Epumer). Por Juan Botana
A Pepo le gustaba el rock, pero lo único que consiguió fue juntar los vasos en un bar rockero. Se metía en el camarín o
El abrazo. Por Ana María Figueira
En una vieja milonga de barrio, donde el piso crujía como si guardara siglos de pasos, se encontraron. Ella llegó con un vestido oscuro que
Desencuentro, una crónica de Juan Botana sobre su historia de amor
Seguramente dice mucho más de nosotros lo que callamos durante mucho tiempo. Yo te quería y me callé. Hasta que no pude ocultarlo más y
Los amores de Laura, una crónica de Juan Botana sobre una chica que le cuesta el amor
¿Cuánto tiempo más me vas a tener así? Que venís y no, que hoy tampoco pudiste, que se te hizo tarde. Que te cayó de
Riachuelo. Por Ana María Figueira
Siempre fue la más linda, la más deseada, la que nunca tuvo novio. Porque no quiso. Porque siempre quiso al tango. Su padre, cuando bajó
Tablas, una crónica de Juan Botana sobre la relación de un hijo con su padre. Por Juan Botana
I Levantábamos la mesa después de comer, a veces ni siquiera eso, corríamos el mantel con el propósito de hacer lugar para colocar el tablero
Los otros. Por Ana María Figueira
Para que pueda ser, he de ser otro.Para salir de mi, buscarme entre los otros.Octavio Paz La primera señal apareció en Recondo, aunque nadie pudo
Cartas amarillas, una crónica de Juan Botana sobre un drama familiar
Como cartas amarillas y españolas que juegan un truco que al cantar envido y tener que mostrarlo, suspenden el engaño a través de los años
El arco. Por Ana María Figueira
Nadie lo entrevistó jamás.Cuando terminaba el partido, los periodistas corrían detrás del goleador, del arquero que había atajado un penal o del técnico que hablaba
